viernes, 27 de julio de 2012

MONKEY TOP




1. King Kong. El fucking lord de los primates domina, y dominará, el primer puesto. Además,  no solo es el más grande sino también el más punkie el puñetero... En su determinación por no ser engullido por el "sistema" el gran Kong se lia a guantás con el ejercito entero y lo que se ponga por delante si se tercia. Le falla quizá, y eso si, un mayor acierto en la vertiente romántica... que eso de agarrar a la pobre tipa y subirla a lo alto del Empire State puede impresionar en la jungla (no te digo que no) pero en la urbe queda un poco basto...


2. Cheeta. Quién no recuerda esos finales de las pelis de Tarzán con todos mirando a la mona mientras hacia la gracieta final para jolgorista final happy de todos. Antes por eso, ojo, siempre había algún momento donde la irrepetible Chita les salvaba in extremis. Poca coña pues y mucho más que un personaje secundario cómico... De hecho siempre he pensado que estas historias del "tipo berreante el taparrabos" ganan mucho si se encaran entendiendo a la inolvidable mona como la auténtica prota. Además, interpretativamente les daba sopas con honda a todos/as.



3. Rey Louie. Si Kong es el "anarquista" que lucha por su libertad y Chita una "colaboracionista" que se deja domesticar por los humanos, Louie es el número uno a la hora de revertir el órden natural de las cosas as we know it y, aunque arteramente con bailes y cancioncitas, su fin postrero y real no es otro que conquistar a la humanidad... Todo un visionario, en verdad. La reconquista simiesca del "planeta" tiene su auténtico origen en los tremebundos bailoteos del rey del banano. Nadie se equivoque.

4. Clyde. Esta orangutanesca variante gamberroide y urbanita de Chita (a la izquierda en la foto) tuvo su momento de gloria en aquella peli junto a Clint Eastwood por allá los últimos 70's y a base repartir collejas como soles y capones como panes. Eso sin olvidar su tendencia, más que marcada, a repartir "fucks you" con el dedo corazón por doquier o, también,  agarrarse unas curdas galopantes de cuidado... "A la derecha Clyde"...


5. Gorila Maguila. Maguila es el hedonista recalcitrante que, en mayor o menor grado, todos llevamos dentro. Mientras tenga plátanos que zampar y pueda dar salida a sus hobbies ni que sea ocasionalmente (y lo que sería el patinaje para el caso) se la trae absolutamente lironda cualquier cosa... De la serie de Hannah-Barbera, por eso, yo siempre me quedaré con el pequeño Sr. Pebbles, eso si. Suerte de híbrido cascarrabias entre DeVito y López Vázquez que ejercía de dueño de la pajarería donde vive el primate protagonista.


Sin olvidarnos de:  

Dr. Zaius (el maestro titiritero mandamás del planeta de las monas original)
El simio destroyer de 2001 (suerte de hooligan protointerplanetario y pre-zaratrustense)
Amedio (el monillo albino más pesado que el cuñado de Rocky que acompaña a Marco hasta en la foto el DNI)


Los monos bailones del Monkey Island II (que no tienen nada que ver con el resto pero como es mi videojuego favorito de todos los tiempos ahí queda -aay, dieciseis añitos que iba a cumplir yo a finales de ese 91 de cuando que salió...-)
Chewbacca (que no es un mono sino un wookie de esos... ¿o quizá si es un mono?...¿Puede ser el "monkey gone to heaven" de los Pixies después de haber llegado a un nuevo planeta y ponerse a copular con todo lo que se movía hasta crear esa nueva raza de fabriques peludos dados a guturalismos?... Kong only knows what i'd be without you...)

miércoles, 25 de julio de 2012

EL GRAN CARNAVAL (1951)

INTRO. Nunca dejará de sorprenderme esa costumbre de un ingente considerable (y,ojo, algunos cinéfilos recalcitrantes que he leído/escuchado) por simplificar al gran Wilder a un "director de comedias". Claro que el tampoco se "ayuda" a derogar esa (para mi tan errónea) percepción al dirigir algunos de los mejores y más incontestables films cómicos jamas rodados. Particularmente, entiendo a Wilder como uno de los mejores directores de la historia (de hecho, solo superado por -o empatando con- Lang, como ya he comentado en alguna ocasión y siempre -recalco- en base a gustos propios), que no solo "meramente" como "el mejor director de comedias de la historia"... Se solapan sendos conceptos tan ricamente, si (o al menos para un incontable número de gentes y personas entre las que, obviamente, me cuento). Pero, cuidado, a la par. Vaya por ejemplo rápido que al realizar de memoria mi top-10 "wildero" me salen cinco comedias y cinco films que no lo son, Y eso sin reparar en que si "Centauros del desierto es mucho más que un western", ¿no sería también justo afirmar que "El apartamento es mucho más que una comedia"?... Multiplicado lo indecible ello viendo los atisbos de submentalidad manifiesta que ya hace mucho tiempo que ofertan los (otrora) "grandes estudios" bajo esa etiqueta de género. Sea por un u otro lado hoy, y siguiendo a colación de lo que precede, toca "Ace in the hole", un film con el que si a alguien le da por reirse se le recomienda, de todo corazón, acuda a  un psiquiatra para anteayer... Los siete magníficos del cine no pegan tiros, no. Son "Perdición", "Días sin huella", "El apartamento", "Testigo de cargo", "Con faldas y a lo loco", "El crepúsculo de los dioses" y "El gran carnaval" (comedias solo dos de siete, por cierto). Gracias por ellas (y algunas más) Billy, que eras el más bajito pero también el más grande.

"SINOPSIS PRESTADA". Charles Tatum es un periodista sin escrúpulos que atraviesa una mala racha a causa de su adicción al alcohol, razón por la que se ha visto obligado a trabajar en un pequeño diario de Nuevo México. Cuando un minero indio se queda atrapado en un túnel, Tatum ve la oportunidad de volver a triunfar en el mundo del periodismo. Entonces, en connivencia con el sheriff del pueblo, no sólo convierte el caso en un espectáculo, sino que, además, retrasa cuanto puede el rescate.

A FAVOR. Pocos hijos de la grandísima encontramos en el cine como el Tatum este encarnado aquí por el inmenso Kirk Douglas. Y es que "el hijo del trapero" siempre me ha parecido uno de los actores más claramente susceptibles de ser admirado, precisamente, por esa determinación enfermiza que rige su carrera (y para muestra todos los botones que quieran con lo de hoy) donde el papel siempre domina sobre el actor, huyendo de los divismos superfluos propios de tantas "stars" de antaño. En importante medida, y recordando a sus protagonistas, encontramos personajes arteros, violentos, egocéntricos, abusones y demás "lindeces". También tiene protas puramente buenos memorables a punta pala, claro, que me vienen ahora mismo sus colaboraciones con Kubrick sin ir más lejos, pero (yo lo veo así) siempre que pensamos en Douglas se nos aparece un tipo irascible y de complicado carácter de la misma forma que con Bogart se nos aparece otro tipo chulesco y como de vuelta de todo. Para el caso, sigamos, todo queda perfectamente sintetizado para la ocasión en la "sinopsis prestada"... Y a qué más. Tal cual es la cosa, el pedazo de cabrón ve a ese desgraciado atrapado en la mina como una ídem para su carrera futura y a partir de ahí se pasa todo por donde amargan los pepinos (solo al final -recordemos por ejemplo la desgarradora escena de la extremaunción-, cuando ya es todo tan desquiciado que hasta él se da cuenta, vemos un atisbo de humanidad en su persona). Y Billy, la madre que lo trajo... La potencia del guión (que ayuda a elaborar como siempre) es granito puro y el patetismo, partiendo de la ambición fatalmente entendida, que se logra transmitir es de los que hiela todo líquido que se cruce... Ojo a esos planos generales en el exterior de la mina y a rebosar de gente, donde hasta se monta una noria y todo, hasta asemejarse el contexto a un parque temático mientras, recordemos, hay un ser humano perdiendo la vida a pocos metros...Que nadie se engañe con palabros y conceptos como "tragicómico" o "drama clásico". "El gran carnaval" es un descenso a los lugares más ponzoñosos y cochinoides del espíritu humano que, a su vez, genera un preocupante magnetismo por la credibilidad que irradia. Otra insaltable "masterpiece" de este insaltable "director de comedias".

EN CONTRA. Que cuando el film esta en lo más alto de la curva "estruja-almas" no se ponga a llover dentro de la mina para acabar de joderte del todo... Pues claro que no hay nada "en contra", no te digo.

CONCLUSIÓN. Junto a "el crepúsculo" y "Perdición" (que por lo menos en los "Días sin huella" teníamos luz al final del todo del tunel) la película más dura del gran Wilder con un Kirk Douglas bordando uno de los protas más desagradecidos y memorables a la par que recuerde (a él mismo o a cualquier otro) y que lleva todo el peso de la trama como si tal cosa durante las cerca de dos horas de metraje (fijarse que no he mentado ni a los secundarios... siquiera a ese Richard Benedict que ejerce de minero y personaje clave). Imprescindible que no solo recomendable, cómo no.

GUZTTÓMETRO: 10/10

sábado, 21 de julio de 2012

LA FORTALEZA ESCONDIDA (1958)

INTRO. Vuelve a aparecer al fin el gran Akira por la cochambra. Y lo hace con uno de sus films más, aunque a alguno/a sorprenda, populares. La razón está clara: fue decir Lucas, hace no pocos años, que se basó en buena medida en éste film para su primer episodio dirigido de la saga galáctica ("Star wars", la original, la del 77) y todo representante del arsenal de frikis amante de Chewbacca y las ensaimadas capilares de la Leia que se precie se acercó a esta referencia clásica del maestro japonés. Aunque los puntos de similitud, por cierto, no van mucho más allá de ese escoltar a una princesa de un ejército perdedor hacia pastos más verdes... Además, cuidado, lo que en el film de las espadas fosforitas es la pre-resolución (antes de la batalla de naves postrera)y poco más, aquí -en el largometraje de hoy- ocupa (tan ricamente) la mitad de unas dos horas de metraje. Sin olvidar añadir finalmente que, en síntesis, lo uno es un rescate (con perdón por lo ponzoñosamente engañoso y desvirtuado de esa palabra a día presente) y lo otro una escolta pura y dura campo/montaña/bosque através. Y tras ello, tras la empanada tronchogaláctica, vamos ya con el que es para mi todo un Top-5 (que la primera del podio personal, eso si, es intocable... que a mi nadie me toca los "rashomones" sin sufrir la posterior y fatal ira de la gran serpiente voladora que emerge desde el diabólico crepúsculo zurrador) del gran Kurosawa... Y poca coña pues, que (ni qué decir) hablamos del mítico realizador de las "Dersu Uzala", "Trono de sangre", "Barbarroja", "Sanjuro" y como bastantes más donde el mencionar lo tan manido de "recomendable" es quedarse tan corto que ni procede. Por lo obvio.


"SINOPSIS PRESTADA". Dos campesinos, cegados por la ambición y el poder, se cruzan en su camino de regreso de la guerra, con un misterioso samurái que los guía a una fortaleza llena de oro…Este poderoso samurái es la escolta de una princesa que debe retomar a su reino y usara esa codicia de los guerreros para cumplir su cometido y lograr salvar la vida de la dama.

 A FAVOR. Para mí, en base a mis gustos, ningún realizador filmó jamás la naturaleza integrándola a un argumento, más o menos tipo, como Kurosawa. Lo mismo ocurre en cuanto a profundidad y uso de exteriores (solo en los pasajes más excelsos de "Andrei Rublev" recuerdo haber pensado lo de "esto es digno de Kurosawa"). Y otro tanto para la dirección con un copioso número de extras/actores al unísono (hay quien pone más "gente" en pantalla, desde luego, pero el uso que da el japonés, donde se aprovecha hasta el angulo recto de las esquinas del encuadre, no tiene parangón). Me resulta muy difícil pues detenerme en cosas concretas... Tras mi devoción por Lang y Wilder viene el pelotón de los otros "grandes maestros", y al principio de ese pelotón (y según van pasando los años más) siempre me encuentro a Hitch y a Kurosawa dándose codazos por hacerse con el último lugar del podio guzzero de all the times... Tal cual. Una cosa si diré, sin miramiento ni importarme lo grandilocuente que pueda resultar a alguien (porque yo, desde mi orgulloso amateurismo, lo siento y entiendo así): Kurosawa me parece el director más completo (que no "impactante" -eso es un pájaro de muy inferior plumaje-) visualmente que ha habido. Y todo eso (tanta lisonja que a alguien puede resultar exagerada, por qué no), por supuesto, me salpica en los morros en el film de hoy... Ya no es la sensación de aventura, que salga el gran (gigantesco) Mifune como protagonista principal (y como siempre) o Susumo Fujita al final al rescate (actor fetiche en los primeros pasos del realizador aquí recuperado), los giros tragicómicos encarnados en el par de mezquinos campesinos (doblados al castellano con el culo en día de resaca mala, adelanto a los/las incautos/as), o que una tremenda oda al peregrinaje y el compañerismo -ramplón y cazurro, pero compañerismo al fin- se torne de repente en un relato de aventuras en "fuga mode" sin que el global se resienta un ápice... Es que por pura y dura fuerza de las imágenes estamos ante un film que se puede ver como si fuera mudo y disfrutarlo como si tal cosa (y sin desmerecer el trabajo del innegociable, en aquellos años, Masaru Sato). Tal como suena. El momento de la huida general, la hoguera, la "segunda huida", los planos abiertos a galope tendido, la cueva, el duelo... la madre que lo parió al Sr. Kurosawa éste, vaya.

EN CONTRA. A parte de lo ya mentado del doblaje al castellano (que, ojo, tuvo su curro sin duda pues se trata en verdad de mantener los tonos y maneras de "allí" todo lo que se puede pero... se lo prometo, son dos pelis distintas en determinados momentos), cabe añadir algún pasaje más que contado de encontronazo cultural que nos puede despistar en occidente como, y el más claro ejemplo, el "momento cancioneta" de la princesa.

CONCLUSIÓN. Puede que reciba ataques por tanto ensalzamiento por montera (que tampoco me importa demasiado, tengo la katana afilada en ristre... y hablo de la espada que hay mucho enfermo en esto de la interné) pero no me desdigo de nada. Enorme e intachable film en cualquier caso... otro más del maestro y, sin más, sayonara beibis.


GUZZTÓMETRO: 10/10

jueves, 19 de julio de 2012

EL BAILE DE LOS VAMPIROS (1967)

INTRO. Lo repetiré cuantas veces tenga ocasión: Roman Polanski es, por lo menos de vez en cuando, un descomunal cineasta al que su cuasi pública "vida privada" hace que demasiada gente se atreva a relativizar su obra juntando churras y churros por la sideburn... Polanski es mucho más que ese polaco bajito que ni el mismo debe saber si en este preciso momento puede pisar suelo americano o no, o el fauno que se folló a una menor hace la retira, o el compañero de farras esnifantes de Nicholson y demas, o el viudo de la guapísima Tate con todo el drama "mansonero" de por medio, o (etc)... Polanski es, sobretodo a mí entender, el director de un muy apreciable número de largometrajes cuya obra (chufas al margen, que haberlas las haylas -que de eso bien pocos se libran-) oscila del interesante al recomendable, descolgándose en alguna otra ocasión con alguna "masterpiece" de aquí te espero... Ah no, "masterpiece" no... Que este tio no puede tenerlas, que no puede pisar suelo americano y se acostó con una menor de dieciocho (que por cierto fue "ofrecida" por la madre de la implicada y sin saber la condición de menor de la muchacha el cineasta -pero eso no "mola" ni vende, claro-) y... Venga hombre ya !. Viva Polanski también !.

SINOPSIS "PRESTADA". El doctor Abronsius y su ayudante Alfred, viajan por Transilvania para confirmar una teoría que afirma la existencia real de los vampiros y que tropieza con el escepticismo de sus colegas de la Universidad de Könisberg.
Se detienen en una posada, cuyas paredes y ventanas están cubiertas de ristras de ajos, pero tanto los parroquianos como el posadero afirman que no existe ningún castillo por los alrededores y justifican la presencia de los ajos como un motivo ornamental típico de la región. El rapto de la hija del posadero y la vampirización de éste proporcionan a los protagonistas pistas suficientes para llegar al castillo
.

A FAVOR. Comedia de vodevil y homenaje al cine de terror clásico bien revuelto y servido en clave "romaniana"... Tremendo. Como tremenda es también la recreación de ambientes y lugares (y música) propuesta (Transylvania puro, oiga). En lo actoral debe destacarse a esos Shagal y Koukol (Alfie Bass y Terry Downes respectivamente) que tanto "colorido" aportan como personajes cómicos-desastres secundarios. Por supuesto también a la guapa es poco Sharon Tate como chica del folletín o al fantástico actor alemán Ferdy Mayne como el Conde de turno... Pero no hay a qué engañarse, y quien se marcha con la palma és la dupla protagonista con el propio Polanski  como ayudante y (sobretodo) Jack McGowran como esa suerte de imposible Van Helsing más académico y disperso a la par de lo acostumbrado que responde por Profesor Abronsius... Y  no puede dejar de aplaudirse tampoco la personalidad del realizador e insistir en que aquí Polanski logra plasmar su historia antes de ceñirse a un film de género. De hecho ese cambio de la comedia a las formas y texturas del cine de terror clásico sin previo aviso para regresar de nuevo a lo otro, y según rote, puede molestar un algo a los incautos... Mala suerte en ese caso, pues ese es precisamente el factor diferencial de este baile de vampiros y lo que hace más apreciable al film. Buena comedia y buen homenaje... Mejor película. Y, coñe, que me encanta ese final en el carro de caballos y ese cielo y... Y Koukol que es la leche, de acuerdo.

EN CONTRA. Atendiendo a que un film de vampiros de Transylvania debe ser, por pura lógica, algo oscuro, hay algunos pasajes sobre las 3/4's partes de film donde se pierde algo de comba y el tema se torna menos ágil, y de forma quizá demasiado acusada,  coincidiendo ello con una serie de planos y escenas donde se confunde la oscuridad con, directamente, la falta de definición. Por supuesto, y suerte, con el "correcalles" final y huida posterior todo se reajusta fetén, eso si.

CONCLUSIÓN. Una de las pocas incursiones en la comedia de Roman Polanski que alcanza visos de "recomendable" gracias, sobretodo, a su original y distinta propuesta en el ámbito "vampiril"... y aún a pesar de algún que otro altibajo.

GUZZTÓMETRO: 8/10

miércoles, 18 de julio de 2012

LA NOCHE DEL DEMONIO (1957)

INTRO TOURNERA. Aunque serán muchos los que no comulguen con mi visión del tema (porque no lo vean como tal u opinen que hay casos mucho más injustos e hirientes), Jacques Tourneur es el más serio acreedor en base a mis querencias a alzarse con el dudoso honor de poseer el título de "director más ninguneado a la brava"... Ya lo veo venir: "hombre, tiooo, que es Tourneur, que bien famoso y reconocido que és..." o por ejemplo también "coño, está si que es buena... Si Tourneur está infravalorado qué hacemos con Siodmak, Preston Sturges o el gran maestro Ophüls, etc"... Y es verdad, lo uno y lo otro, pero a los primeros también les digo que, para mí, su reconocimiento general es inferior al merecido, y a los segundos que, coñe, esos realizadores (y tantos otros) tienen la admiración eterna de un sinfín de amantes de la historia del cine que no dudan en recordarlos (más que justamente, que la una no quita la otra) cuando toca reivindicar a los grandes "pseudolvidados".  El Sr. Jacques me deja pues, particularmente, la sensación de que queda en un término medio indefinido entre los que lo "obvian" y los que puestos a reivindicar prefieren alternativas "menos populares". Y nanay. Que por suerte estoy yo aquí (tranqui Jacques) para impartir justicia... Su díptico de terror serie B de principios los 40, "La mujer pantera" y "Yo anduve con un zombi", son el cachondeo padre (máxime si se ven con el ánimo conveniente)... ¿Cine negro?, ahí está la intachable "Retorno al pasado" (es buena, ¿eh Sr. Cronenberg?). ¿Aventuras?, "El halcón y la flecha" con Lancaster (a ver quien dice algo...). Y que bien me lo paso con el vodevil de humor negrísimo que es la divertidísima "La comedia de los horrores"... ¿Y "Berlin Express"?... Y es que este tipo era la leche (aunque solo sea por la variedad de palos que tocó y de los que salió airoso, que no tantos como pudiera parecer lo consiguieron y sin centrarnos en, por ejemplo, esas puestas en escena estáticas donde eran los actores los que "bailaban" y con las que te sorprendía frecuentemente el cabrito) y punto guzzero ya !... Viva Tourneur !.

SINOPSIS "PRESTADA". El Profesor Henry Harrington (Maurice Denham), un investigador de sectas que venía denunciando las actividades demonológicas del Dr. Karswell, muere en un extraño accidente. El psicólogo norteamericano John Holden (Dana Andrews), que se encuentra de visita en Londres, es bastante escéptico respecto a cuestiones tales como la brujería y las sectas satánicas, a pesar de lo cual investigará el caso, con la colaboración de la sobrina del difunto.


A FAVOR. El tono de episodio especialmente largo, y conseguido,  de la (ilustre) "Twilight Zone" clásica. Grabada en GB en una de sus contadísimas escapadas en suelo inglés (dada quizá porque estaba el realizador hasta la narices de los westerns o, quizá también, por el poco reconocimiento obtenido por la magnífica y "noirense" "Al caer la noche") nos deja, ante todo, el poso de film  valiente, descontextualizado de moda o tendencia alguna. Un film sobre sectas satánicas con el mismo demonio en danza y el pobre Dana Andrews pasándolas regular... Aunque el que se lleva el gato a donde quiera es el malvado y engañoso Nial MacGinnis como antagonista natural del otro, eso si. Peggy Cummings, cuya mejor interpretación conviene buscar en la recomendable "El demonio de las armas" (finalazo del copón el de esa película), ejerce de chica florero y poco más (no se le da demasiada profundidad a ese rol que digamos y, de hecho, media por ahí alguna reacción ilógica donde los guionistas dejan claro que no se desvivían precisamente por la trascendencia del personaje)... Pero no importa. Aquí lo que se tiene que seguir es el tour de force "Profesor Harrington Vs. Dr. Karswell" con la sugerente figura diabólica dibujada en el horizonte. Lo que, merced al ritmo propuesto y oficio del gran Tourneur, te hace pasar un apreciable buen rato frente a la pantalla.


EN CONTRA. Los primeros planos del demonio, no por lo cutre (que aquí siempre se considera -y respeta- todo el tema de los Fx a condición de los tiempos a tratar que toque) si no por el contraste de lo muy logrado de planos intermedios (si si, riánse de la carota de Satán pero cuando aparece volando delante del tren o zampándose al que te dije el tema queda sugerente no lo siguiente). Y alguna interacción con la Cummings de por medio (por supuesto) cuyo papel, se insiste, podría haberse aprovechado un algo mejor (y me refiero al papel no a la actriz, a la que conviene exonerar en este caso).

CONCLUSIÓN. Entretenida (y distinta) película, y más allá de la época, con una agilidad narrativa casi televisiva (o televisiva de la época y en la mejor acepción posible) que ofrece justo lo que propone. Habrá quien le pueda echar porquería por algunos efectos desfasados (ya expliqué lo que pienso del tema y el/ella se lo pierde) o por su casi indisimulable militancia a la Serie B (que yo no veo nada malo con eso, la verdad), pero persisto: lo que vende es lo que te llevas y, desde esa honesta lectura, no hay estafa posible.

GUZZTÓMETRO: 7'5/10

martes, 17 de julio de 2012

HARAKIRI (SEPPUKU) (1962)

INTRO. Admito sin reservas que ni soy ni pretendo pasar por especialista en cine nipón. Tampoco me considero un lego total, que he visto (entre alguna otra cosilla) parte considerable de las filmografías de Mizoguchi, Ozu y (sobretodo) Kurosawa, pero teniendo en cuenta los sitios que hay por la blogosfera en los que se trata sobre el cine del sol naciente (algunos especializados, directamente) y al nivel que se hace, creo que (honestly) todavía me quedan muchas sopas por tomar. Lo que es una suerte, por otro lado, en la lectura que más me gusta y conviene. Eso si, hoy nos quedamos con la obra magna (para mí) del que por consenso más o menos generalizado vendría ser "el cuarto en discordia" de los grandes realizadores japoneses: Masaki Kobayashi y la que, tiremos de la manta, es mi film favorito facturado en aquel país de la mano con la "Rashomon" kurosawaiana (bueno, y quizá también "La fortaleza escondida" del propio Sr. Akira, que es como un fetiche personal hace largo años inculcado): "Seppuku (Harakiri)". Por cierto, a modo avanzadilla, explico ya de entrada la diferencia entre "seppuku" y "harakiri" (que no se piense nadie que lo del paréntesis es un ardid ideado para que occidente pueda entender el título por lo popular del segundo término) ya que es como bastante primordial de cara a entender del todo el tema: "Seppuku" es un ritual samurai en el que el que lo comete se raja el vientre con la espada corta de autoinmolación para después ser decapitado por un "padrino", y "harakiri" es (sencillamente) el acto de darse muerte clavándose una espada en el abdomen (sin ceremonias, pompas, ni gaitas, vaya). Es decir, en una cultura (la japonesa feudal sel siglo XVII) donde hasta el Tano se llena la boca con el concepto del "honor" la cosa cobra especial trascendencia: lo uno es el acto definitivo (y más que loable) de un samurai y lo otro es un suicidio al uso sin más.

SINOPSIS "PRESTADA". Un samurái, pide permiso para practicarse el Seppuku (o Harakiri), ceremonia durante la cual se quitará la vida abriéndose el estómago al tiempo que otro samurái lo decapitará. Solicita también poder contar la historia que le ha llevado a tomar tan trágica decisión.

A FAVOR. Si después de ver las algo más de dos horas de este film te dan ganas de bajar la basura en kimono y con un palo escoba a modo katana no es menester ir a buscar al loquero de guardia que lo tuyo es normal... La dirección de Kobayashi es como para tirar los Killbills (que por cierto a mi me parecen una chuscada del quince, pero eso es otro tema) del que te dije por la ventana por pura causa efecto y la interpretación del protagonista Tatsuya Nakadai solo admite comparación posible con el gran Mifune (poca cosa, vaya), y ojo al odioso señor de la casa que déjalo ir (y que ahora no pienso meterme a investigar el nombre del actor pero se me "quedó" la cara del cabronazo en la cabeza la primera vez que ví la película y...). Te queda bastante claro tras ver el film pero, por si sirve de acicate (y de hacer falta), se debe comprender que aquí es importante hacerse cuanto antes con el contexto histórico del asunto... Estamos en periodo de entre guerras/batallas y los numerosos samurais, de diversa índole y graduación, se ven convertidos (y los que tienen suerte)  en trabajadores rasos, agricultores y demás de la noche al día (algunos se harán fuertes en lo suyo y fundarán la yakuza con los años pero esto no sale en este film), son, por supuesto, los llamados "ronin". Bien, algunos de esos ronin se dedicaban al "mendiguismo encubierto" por la técnica de pedir permiso para practicarse el "seppuku"  en la casa de algún señor pudiente que, por lo general, se limitaba a darles una limosna y enviarlos a la siguiente casa (que friegue otro, vaya) o, a modo alternativa, quedárselos a su servicio para los distintos quehaceres domésticos... En el film de Kobayashi "se ofrece" la variante inesperada (merced a un acto de mezquindad gratuito a más no poder) a uno de esos ronin lo que, a su vez, detona toda la trama posterior... Lo de la katana de bambú, el duelo campestre, la ensalada de sablazos final y la tan hipócrita conclusión (entre tantas otras cosas -vaya el desfile de coletas cortadas por ejemplo rápido-) ya queda, forever, para engrosar la memoria de todo/a el que se acerque a este inolvidable carrusel de majestuosos planos claroscuros donde hasta la rana que salta a un charco al final de cuadro viene a significar algo. Lección de cine mayúscula a katanazo limpio.

EN CONTRA. Que de no haberse visto habría que ir buscándose un "padrino" tras visitar el cajón los cuchillos de la cocina...Bueno, vale, y los amantes de las "grandes soundtracks" lo pasarán mal por la casi total ausencia musical (aunque ya aclaro que malditas las veces que lo hechas en falta).

CONCLUSIÓN. "Harakiri (seppuku)" es al cine de samurais lo que "Centauros del desierto" al de cowboys, ahí lo dejo (mucho más que una mera peli de samurais/cowboys, supongo se entiende). Y eso que no me he querido liar demasiado a comentar el doble rasero y uso de ese "honor" que se nos muestra en el film con la tan exacerbada crítica que se destila o (también) esas puestas en escena tan teatrales como cojonudamente medidas... Imprescindible sin más y a qué alargar, vaya.

GUZZTÓMETRO: 11/10

lunes, 16 de julio de 2012

REDD KROSS "RESEARCHING THE BLUES" (2012)

Solo tiene diez canciones y va que chuta... "tras quince años de espera se lo podrían haber currado un algo más" podría ser una lectura previa más o menos válida. Pero no cabe engañarse, no hay rencor posible con esta gente (y creo que todo el que los tiene controlados tiene más que claro que no serían los McDonald -y agregados- el paradigma de lo prolífico). "Researching the blues" es todo lo que conviene esperar y dudo que ningún seguidor añejo (que son/somos legión por cierto) vaya a salir defraudado. Vitalista garage rock no exento de melodía y con unos guitarrazos del quedarse bizco de golpe por en medio. Por supuesto como siempre que sale un álbum largamente ("supraextra-largamente" para el caso) esperado es fácil incurrir en lecturas precipitadas o comparaciones innecesarias. Aunque de eso segundo, mira tú, el menda se libra ya que para mí comparar la obra previa de la Cruzz Rojja es completamente innecesario porque me parecen cojonudos todos sus álbumes (que no se limita la cosa a sus tres discos noventeros, que ya los dos primeros me resultan un escándalo de puro órdago y a pesar de mi devoción por "phaseshifter"). "Researching the blues" es lo mejor rocanrolísticamente hablando en lo que va de 2012 con abusiva diferencia, por que lo digo yo y punto (toma guzztadura garrafera)... por encima incluso del excelente reencuentro con Duffy y Atsbury, y por lo menos hasta que los Dinosaur digan la suya de aquí un par de meses (y supeditado siempre -cómo no- a las inesperadas sorpresas que, por fortuna, siempre puedan darse). Y como me recuerda a mis idolatrados Groovies esa "Meet Frankenstein" (mi favorita), que subidon la barbitúrica y eléctrica tripleta inicial con el tema de cabecera (mi otra favorita), "stay away from downtown" (que bien podría ser mi favorita) y "uglier" (considerada seriamente como favorita). No me olvido de la posterior y más soleada "Dracula's daughter" (ahora mismo mi favorita) y la beatlelera "one of the good ones" que se mueve por similares pasajes (está si que, en serio, mi favorita). Me vuelven a venir a la cazuela los de Cyril Jordan con la tremenda "The nu temptation" (ídem de los últimos seis paréntesis a elegir) y me saco el sombrero con la más que adictiva "Choose to play" (que ya más que favorita es que no se puede dejar de escuchar la muy puta). Y qué decir de la magnífica "winter blues" con esa entrada que me recuerda al "i'm only sleeping" de los que te dije electrificados (canela fina, favorita total) o la despedida de "Hazel eyes" donde secuestran (de nuevo) a Wilson sin pedir rescate alguno (si esta no es la favorita de nadie vaya mierda mundo este...). En fin, como era de suponer, obligatorio (que no "recomendable" o "muy bueno", meramente) a poco guste esto del R'n'r porque los McDonald de los narigos no fallan, ni fallarán, nunca, ni queriendo. Excelente forma y manera de celebrar las tres décadas, mandangas de a granel al margen, y para aplaudir hasta hacerse daño. Y ahora, al fin, solo queda esperar pacientemente, mientras seguimos devorando con fruición su ya media docena discos existente, la continuación que, por lógica progresión, toca para el 2042.

sábado, 14 de julio de 2012

GUIA RÁPIDA PARA ADORAR A LOS REPLACEMENTS EN CINCO PASOS

And now, que decía Cleese, un poco de rocanroleante musiqueta para acompañar los quehaceres domésticos del sábado.

Mira que lo he explicado veces pero no me canso... No son pocas las bandas y músicos rocanroleros que me gustan de entre los aparecidos a posteriori, pero para encontrar algo que me agrade más que mi cuarteto de la muerte del indie rock yanqui parido en los ochenta he de mirar, inefablemente, hacia atras en el tiempo y nunca en adelante. No hay nadie posterior a los Replacements, Sonic Youth, Pixies y Dinosaur Jr (a veces me acuerdo de Hüsker Dü y los de Stipe si tengo el día generoso, pero siempre ya en segundo plano) que haga sombra en mis querencias. Ni Crowes, Wilco, Pearl Jam, Elliot Smith, Buckley Jr, Eels (que me encantan todos, esos y otros varios) ni pollas en vinagre... Es escuchar la bateria de Shelley en "silver rocket", el solo guitarril de Mascis en "get me" o los berreos de Black en "debaser" y ya no me acuerdo ni de donde dejé el tabaco... Hoy, por eso, nos quedamos con los otros, la sacrosanta banda de Westerberg: The Replacements. El puente sónico que me cubre el espacio cronológico entre los míticos hacedores de "London calling"  y el ya mentado combo de las "gouge away" y demás en esa manera de propulsar el esputo punkie hacia terrenos más melódicos (y sin sacrificar distorsion eléctrica alguna)  para gran regocijo guzzero. Siete discazos como tantos soles despachados del 81 al 90, siendo los dos primeros sendos tratados de militancia punk rock de aquí te espero, el penúltmo su muy reivindicable (incomprendida, si se prefiere)  "oveja negra" sin merecerlo, y el último su resurgimiento de valoración crítica y el perfecto broche a su intachable periplo... Los tres de en medio, por supuesto y en el equilibrio perfecto de potencia/creatividad del combo, "Let it be", "Tim" y "Pleased to meet me" son la panacea total.  Vaya esta breve pero tremebunda cata para los que desconozcan de tan cojonudísima banda e indebatible jolgorio para los que ya la tengan controlada que, bien sabrán entonces, nunca resulta tiempo perdido escuchar a los magníficos Replacements.

viernes, 13 de julio de 2012

EL GOLPE (1973)

INTRO. Terminaba el otro día la entrada de "los talones" destacando lo increiblemente rápidas que se pasan esas dos horas y cuarto de metraje... Dándole vueltas a eso, y aunque ya va tocando dar algo más de bola a la (menor en profusión pero también existente) vertiente rockera del espacio, me ha dado por buscar, así a pelo y de memoria, un film que no haya comentado antes en el blog y que goce de esa misma cualidad. Y así he llegado a "El golpe", claro. Y sin duda que Roy Hill (a pesar de su sonado par de famosos logros -y alguna que otra referencia a reivindicar por ahí en medio-) no es Sir Alfred pero, ojo, lo conseguido con el film de hoy merece considerarse al nivel que se quiera y nadie le quitará nunca eso (de cara a la historia del medio/arte)  por mucha gratuita retórica de mercadillo que intente. Un film tan cristalino, desprovisto de toda ínfula o ambición más allá del puro entretenimiento y que, a su vez, resulta absolutamente perfecto en todos los frentes. Pues esa es la acepción que tengo (yo al menos) de "The sting" y no sé ahora mismo si el próximo film a tratar en el espacio será "Dies Irae" o "Killer klowns from outer space" pero, en cualquier caso, hoy nos quedamos con éste.



SINOPSIS. Chicago, años treinta. Redford y Newman son dos timadores que deciden vengar la muerte de un viejo y querido colega, asesinado por orden de un poderoso gángster (Robert Shaw). Para ello urdirán un ingenioso y complicado plan con la ayuda de todos sus amigos y conocidos.

A FAVOR. Cuesta mucho imaginarse a una dupla protagonista diferente para este film. Y me sorprende mucho el tema pues mientras que para mí Newman es un intocable (y como más pureta mejor) siempre he pensado que el "mito Redford" está muy por encima del "intérprete Redford" (que, mucho cuidado, no es lo mismo que el que no me guste -que tampoco me imagino a otro Jeremiah Johnson ya puestos-) lo que, de hecho, también me ocurre con otros renombradísimos "tótems" del celuloide yanqui que no mentaré ahora para no desviarme en exceso. En cualquier caso, faltaría, aquí están intachables ambos dos (aún a pesar de que el cabrito de "el indomable" se lleva todas las escenas como quien se rasca la hucha -que también el carismático rol invita, dígase todo-). Además quedan envueltos por un arsenal de secundarios del salir al balcón a aplaudir... Nos quedamos, a modo muestrario, con la breve pero tan importante labor de Earl Jones (vean ni que sea una vez en la vida el film en vose -o sin el "se" si se tiene la suerte de que resulte innecesario- solo para escuchar la voz de este señor), el inolvidable, impecable  y pérfido Robert Shaw o, una debilidad personal (que por cierto vería dinamizada su carrera a partir de aquí cosa seria) como es Mr. Charles Durning como el tontaina polizonte de muy dudosa integridad. Tremendas puestas en escena, una de las músicas más recordadas y célebres de los cien años (+/-) de historia del asunto, gran definición de personajes y tramas colaterales, fastabuloso montaje (esas separaciones por actos, por ejemplo, no tienen precio), una agilidad narrativa del morirse (con todos esos giros cómicos que no hay quien los pague -el guión de David S. Ward debe guardarse esculpido en mármol si es necesario como ejemplo a seguir para todas las generaciones de "letrillas" venideras-) y, entre otras (la ambientación y vestuarios en general, vayan por ejemplos rápido), un final de esos que no se olvidan ni acudiendo al hipnotista de guardia. Lo antes apuntado, George Roy Hill no puede (ni de guasa según lo veo yo) contarse entre los más grandes realizadores de la Historia mayúscula "cinera" pero negar que "El golpe" con toda su aparente ligereza, precisamente más que a pesar si se analiza un algo, es poco menos que "el film perfecto" son ganas de meterse en  un jardín de gratis y sin tener porqué.

EN CONTRA. Nada. Empieza como los trenes esos de largo recorrido de antaño, alcanzando la velocidad de crucero en un momento dado para ya no detenerse hasta el final. Final por cierto que, independientemente de las veces que se haya visto e insisto, siempre logra hacerte sentir mejor... otra bondad de la peli pues, su virtud como bálsamo anímico en estos tiempos más bien mierderos que venimos viviendo de un tiempo para acá.

CONCLUSIÓN. Divertida, ágil, técnicamente memorable y cojonésimas lisonjas más que se podrían mencionar. Y, particularmente, siempre me quedaré con lo ya apuntado de su honesta transparencia (a pesar de, curiosamente, lo fullero de sus giros argumentales) y carencia de presunción. No hay que complicar lo que funciona por vacua apariencia (o porqué sí, si se prefiere), lo sabía Lubitsch en "Ser o no ser", Sturges en "Los viajes de Sullivan" o Wilder en "Con faldas..." ... Y "El golpe" aún sin ser una comedia de manera tan abierta (o pura) ni estar dirigida por ningún maestro ilustre, como en esos ejemplos mentados de entre bastantes posibles, pertenece (no se dude un segundo siquiera) a esa privilegiada estirpe. Recomendable (aún por tropocienta-una ocasión) va mucho más allá del quedarse corto.

GUZZTÓMETRO: 11/10

miércoles, 11 de julio de 2012

DOC: EL VAMPIRO DE DUSSELDORF CONTRA EL EXORCISTA

"Fritz Lang Interviewed by William Friedkin" (1974) es un fantástico documento extraído de tres días de entrevista (feb/1975) en que Friedkin (director de por ejemplo "French Connection" además de la célebre niña potadora y entre otras) disecciona la vida y (parte de) la obra del que es mi más mejor realizador favorito de all the times un año y medio, aprox, antes de su fallecimiento : el gran Fritz Lang. A otros les pasará algo similar con Bresson, Ozu, Dreyer, Tarkovski o cualesquiera sea su genio predilecto a elegir pero, miren, por algunas razones (con las que no pienso aburrir ahora al personal) yo no puedo disimular mi gran fascinación por el hacedor de "Metropolis". Es más fuerte que yo que se dice. Existe una contradicción evidente por cierto, y ya yendo al asunto como se debe, entre el año de estreno del documento y las fechas en que se realizó la larga entrevista (inédita en nuestro país hasta hace menos de un lustro) y, para añadir mayor confusión, existen dos versiones: una estrenada en el Festival de Torino de 50' de duración y otra (previa) en el de Berlín de dos horas y veinte que es (obvio) la que ando buscando locuelo perdido... Mientras trato de esclarecer el misterio de tanta contradicción, dejo aquí la primera y más escueta versión mentada (gracias Azucena Losana desde el portal Vimeo por tan tremenda contribución). Si ahora no les va bien déjenlo para el fin de semana pero, desde luego, creo que bien vale muy la pena dedicarle esos cincuenta minutejos a este pedazo artista.

martes, 10 de julio de 2012

CON LA MUERTE EN LOS TALONES (1959)

INTRO. Ya iba tocando otra de Sir Alfredo. Y seguramente espoleado por la ahora penúltima entrada me han venido especiales ganas de seguir "aventureando" con la que, a mí entender, es su referencia más claramente avezada al asunto. Por supuesto que la tan célebre "North by northwest" de hoy no vendría siendo "Las minas del Rey Salomon" con Granger y demás (de tantísimos ejemplos posibles) pero si creo poder afirmar que estamos ante el film del maestro británico donde la sensación de movimiento y acción es más palpable y no durante secuencias determinadas sino durante todo el puro metraje. El tren, el hotel, el maizal,  la ONU, el bosque, el monte Rushmore... La fiesta, vaya. A qué mas si, por inmensa suerte, se la sabe de memoria hasta el gato y así seguirá. Por supuesto no puedo evitar, antes de seguir, caer en la trampa de jugar (una vez más) al "pues mi favorita de Hitchcock és..."... Que como ya he comentado en alguna ocasión yo soy de duchas, ventanas y novias rubias/morenas resucitadas. A partir de ahí viene un grupo firme de films ("La sombra de una duda", "Los pájaros", "Rebeca", "Encadenados" y alguna más) que me completarían ese (tan cansino por lo recurrente e innecesario de las malditas listitas, si se analiza un mínimo -más en casos como este-) hipotético top-10 al que, desde luego y ahí quería llegar, siempre me lo montaré para encontrarle hueco a la mítica "Con la muerte en los talones".

SINOPSIS. Debido a un malentendido, a Roger O. Thornhill, un ejecutivo del mundo de la publicidad, unos espías lo confunden con un agente del gobierno llamado George Kaplan. Secuestrado por tres individuos y llevado a una mansión en la que es interrogado, consigue huir antes de que lo maten. Cuando al día siguiente regresa a la casa acompañado de la policía, no hay rastro de las personas que había descrito.

A FAVOR. Dos horas y cuarto sin tregua que medie con un ya curtido Mr. Grant (cincuenta y seis años al estreno de este film) en danza, un compendio de secundarios muy interesante con el enorme señor Mason (firme todo el mundo !)  en cabeza, la música del gran Hermann, la elección de entornos definitiva para lo que sería un film de espionaje, rematando con el prodigio de montaje que siempre me parecerá este film -brutal estructura lograda donde cada secuencia parece tener los segundos contados al milímetro- y todo ello bajo la batuta del mago (del suspense o no) inglés. Imparable. Se puede continuar mentando a esa guapa (y "esquirola" -aunque arrepentida/coaccionada-) Eva Marie Saint como la chica del folletín y a un joven Landau ejerciendo de esbirro malvado, lo icónico que indebatiblemente és para la historia del medio/arte la secuencia de los maizales y la avioneta o la misma resolución en el Rushmore, o hasta jugar a buscar (faltaría) al maestro, disfrazado de anciana para la ocasión, en el tren, pero sería regodearse en lo evidente ya que, básicamente, estamos ante una "masterpiece" del santo copón bendito y con todas las de la ley. Pocas películas con metraje similar parecen durar el suspiro que dura "Con la muerte en los talones" y a qué más vueltas.


EN CONTRA. Nada. Por poner algo, la eterna discusión con mi querida señora madre (a la que en buena medida debo mi querencia por el "mundillo cinero" desde bien enano): "Pero, por qué coño coge el cuchillo... hay que ser imbécil", "Maaadre, que es porque lo demanda la historia y lo mismo es un McGuffin de esos que...", "Collonades !"  (mi madre es una señora de los pies a la cabeza, ni qué decir, pero cuando se cabrea tiene aún hoy, a sus setenta y alguno, un pronto tirando a malo...). Cabe entenderla -y respetar a alguien que, amén de cinera de pro, vio esto de estreno en la época-, hasta ese momento el film le parece un "ballet perfecto" y eso siempre le corta el rollo...

CONCLUSIÓN. Si, si, un tópicazo, está más vista que el tebeo, lo que se quiera... Pero lo dicho, "masterpiece" total. Y qué enorme Cary llevando el peso durante esas dos horazas de paso... Algún día pondré una encuesta (recordando ahora demás referencias de Hitchcock y yendo más lejos) "Grant/Stewart"... Me pica la curiosidad de lo que opina el personal en base a sus preferencias aún asumiendo lo gratuito del tema... En cualquier caso "los talones" son de revisión periódica obligada (si se llevan diez veces pues a por la undécima y punto)  y el enganche definitivo hacia el "happy end" total con bodorrio y todo, desde la Marie Saint a punto de caer del famoso y más que mentado monte mientras Grant la sujeta, sigue emocionando pasado el medio siglo como si tal cosa. Los grandes maestros ya lo tienen estas cosas, que hasta un "happy end" de lo más azucarado que en otros lugares te molestan por lo cursi/convencional, te parezca (bajo su magistral visión) la cosa más de puta madre y sin nada a cuestionar(se) en remanente. Se siguen haciendo cortos esos 135'... Y con eso ya está todo dicho.

GUZZTÓMETRO: 10/10

lunes, 9 de julio de 2012

LOS VIKINGOS (1958)

INTRO. Me resulta extraño que este film no haya aparecido antes en el blog. Tengo testigos feacientes de lo plasta que soy a la hora de reivindicar "loj vikingos". Dirigida por, el algo injustamente ninguneado, Fleischer autor de entre otras aquella "El estrangulador de Boston" (el mejor papel de la carrera de Tony Curtis) y contando con un reparto de aquí te espero (y no solo al cuarteto más popular me refiero que también aparecen los siempre magníficos Frank Thring y Alexander Knox en significantes roles secundarios), es una bonita manera (o eso creo) de despedirse del gran Sr. Borgnine con cuyo óbito nos despertábamos hoy, y sin recurrir al tópico del (por otro lado) inolvidable Marty.

SINOPSIS. En la Alta Edad Media, los vikingos o normandos (hombres del Norte) adoraban a Odin, el dios pagano de la guerra, que los guiaba a través de los mares cada vez que emprendían sus habituales incursiones de saqueo. Einar y Eric, hijos ambos del rey vikingo Ragnar -aunque ignoraban su parentesco-, se odiaban profundamente, pero se vieron obligados a luchar juntos para rescatar a la princesa Morgana, de la que ambos estaban enamorados, de las garras del rey de Inglaterra.

A FAVOR. Pues el cojonudo tono de aventura clásica que mantiene de cabo a rabo, ni qué decir. Guionizada sobre la novela de Edison Marshall (autor también de la novela en que se basa aquella bastante anterior, y muy notable, "El hijo de la furia" con mi querida Tierney de por medio y un malísimo -atención Mr. De Witt- George Sanders) y con la inolvidable música del tal Mario Nascimbene que se te queda en el disco duro para los restos desde la primera vez que la escuchas, a sumar lo tremendo de las elecciones para exteriores e interiores y lo -obvio- de los trabajos interpretativos, me resulta una película más que recomendable en definitiva y a todas luces. Obligatoria de hecho para aquellos que gusten (como el que suscribe) de las memorables andanzas con los Flynn, Granger o el propio Lancaster, entre otros, haciendo el indio. Aunque sería injusto, que no procede, despedir este "a favor" sin hacer mayor hincapié en el trabajo actoral, si... El gran Douglas cuadra a ese protagonista que parece esculpido para él y que hace de la venganza su modo de vida (hacia Curtis por dejarle tuerto y hacia los ingleses, en general y por cargarse a su señor padre); Tony Curtis sale igualmente bien parado con ese bastardo Eric y como "el bueno" del asunto (y que infravalorado me parece de siempre este actor, pardiez); su entonces esposa  Janet Leigh, la ducha más famosa de la historia del cine, demuestra por enésima ocasión que quien quiera ver floreros mejor se marcha al Ikea estando secundada, además, y en casi todo momento por ese antes mentado Alexander Knox cuyo papel -sin contar con lo primordial de que es el que se queda con en el entramado familiar del asunto y tal- ejerce de Pepito Grillo para con esta guapísima Morgana; y de comer aparte que, finalmente, quedan el Sr. Borgnine como el padre de Einar y Eric (que curiosamente Borgnine tiene un año menos que Douglas) con su tan recordada, por ejemplo, escena del foso y el pérfido Frank Thring como el malo maloso que detiene hasta el tiempo cada vez que aparece (si alguien ha visto algún film donde este enorme intérprete australiano haya ejercido de "bueno" me lo haga saber, por favor).

EN CONTRA. Pues nada, la verdad. Es un largometraje de aventuras clásicas y eso es, precisamente, el botín que obtenemos...  Y chimpón.

CONCLUSIÓN. Seguramente el film de aventuras vikingas más memorable jamás filmado (que, de acuerdo, la competencia tampoco es especialmente holgada en referencias) que además se desdobla en un melodrama de celos/odio a recordar por parte de sus dos tan populares protagonistas. Además, puede que cuente con la escena más memorable del cine para los amantes de la cetrería...

GUZZTÓMETRO: 9/10

ERNEST BORGNINE (24/01/1917 - 08/07/2012). Lo dicho, me despertaba hoy con esta noticia... Qué horrible manera de empezar la semana: el fallecimiento de uno de los ultimísimos grandes de su época que quedaban (que aunque sea ley de vida no deja de joder). Y puede que Borgnine sea más recordado por muchos/as por aquel humilde charcutero Marty que le supuso el Oscar (y en unos tiempos que eso realmente podía significar algo), pero para mí siempre será el ilustrísimo secundario de "Johnny Guitar", "Conspiración de silencio", "Grupo salvaje", "Doce del patíbulo" y tantísimas otras a mentar, en las seis décadas de carrera de este magnífico actor, que tuvieron la gran suerte de contar con él en su reparto. La potente personalidad y expresividad de este señor, uno de los mejores actores secundarios de cualquier época, no caerá en el olvido. El núcleo fuerte del Grupo Salvaje ya nos vigila al completo desde el cielo. Rest in peace.

sábado, 7 de julio de 2012

LA VIDA ES UN MILAGRO (2004)

INTRO. Puede que este film del serbio Emir Kusturica dejara a más de uno/a tan descolocado como Leatherface en Mary Poppins (lo que dicho sea de paso me parece harto interesante). Sin embargo pocos films se me ocurren de los habidos en las últimas décadas sobre el que hacer encajar aquello tan manido (y cursi, si se quiere) de lo del "canto a la vida". Ya queda claro desde el título, si. A mi en cualquier caso me parece una obra de putísima madre pero, ojo, se admite que uno se conoce muy "kusturikero" y consta que es de esos realizadores sobre el que tratar de manera objetiva se antoja complicado por la parte que me toca. Y es que este tipo me parece uno de los mejores cineastas del último trio de decenios, tal cual. Tremendas sus referencias ochenteras, magistral su periplo noventero (si, hasta su aventura americana tiene su punto para mi) y, para rematar, me lo pasé genial con esa controvertida (le cayeron tantas leches como lisonjas) "Prométeme" su último largo estrenado (2007) y, ni qué decir, con esta muy superior "La vida es un milagro" (de mis films predilectos en lo que llevamos de milenio más que probablemente y se lo juro por la No Smoking Orchestra si hace falta).

SINOPSIS. Bosnia, 1992. Luka, un ingeniero serbio de Belgrado, se ha instalado en una casa aislada con su mujer Jadranka, cantante de ópera, y su hijo Milos. Luka está preparándose para construir una vía ferroviaria que hará de la región un paraíso turístico. Pero, cegado por su trabajo y por su natural optimismo, Luka no presta atención a los persistentes rumores de una guerra civil inminente.

A FAVOR. El primer tercio de film es magia pura (descojonense con ella del Jeunet post "niños perdidos" lo que quieran comparando en clave de ingenio). El ritmo, la comedia que irradia, el buen rollo que proyecta... todo ello desde ese caos que hiciera al autor merecedor del ya tan escuchado y leido epíteto de "Fellini de los Balcanes", que siempre le sobrevuela. Solo por eso merece la pena acercarse a este film aunque, por supuesto, haya mucho más. Le sigue todo el horror de la guerra (pero sin perder el pulso "kusturikero" en el tono) y se remata con el melodrama personal del protagonista (interpretado por un Slavko Stimac para el que no se adivina el precio, por cierto).  Las músicas, fiestas y coloridos no pueden faltar (atención a pasajes como la farra pre-alistamiento o el partido de fútbol) y, yendo más allá, se debe aplaudir una vez más el talento del realizador por mezclar géneros con una naturalidad de traca... El momento intercambio de rehenes-ciudadanos da una flojera importante y parece imposible que esté integrada en el mismo film con el que tanto te divertías hace una hora, y antes estaba el tema central del romance (con sonidos bélicos de imposible soundtrack) que a su vez deja lugar a esos giros oníricos en el último tramo, todo ello con la comedia entrando y saliendo del folletín cuando le viene en gana... No sé si acabo de estar de acuerdo con que la lectura definitiva  del film es que "con la que está cayendo es un milagro seguir vivo" (y de ahí el título) pero, desde luego, el mensaje de este film, aún a pesar de sus giros dramáticos (que también los tiene y no veas con ellos), es indudablemente positivo, y necesario. Gran Kusturica.

EN CONTRA. Que aunque deje de hacerlo en posteriores revisiones (que ya se esperan) esos momentos oníricos (con vuelos de por medio) despistan un algo la primera vez que se visualiza el film... y no por lo raro, cuidado, sino por lo brusco/súbito. Eso y el que haya quien se haga trampa a los solitarios creyéndose o generando cábalas sobre la militancia del realizador por un u otro bando en aquel todavía tan cercano conflicto balcánico... Ya son ganas de buscar mierda donde no la hay y NADA en esa dirección se proyecta desde este film. Como desde ningún otro del cineasta, ya puestos, que muestra siempre los efectos de la guerra bajo una perspectiva de denuncia hacia la propia (e inexcusable) guerra y no hacia ningún bando concreto.

CONCLUSIÓN. No es "Underground" o "El tiempo de los gitanos" (o, corrijo, para mí al menos no lo és) pero, ojo, no anda lejos y en un mundo donde pintores de brocha gorda como Tarantino y Boyle son tomados realmente en serio y donde a, por ejemplo, Von Trier se le aplaude haga lo que haga (con el meñique empinado mientras se ingiere el cocktail de mode más cool posible -y, chatín, que desde "Rompiendo las olas" no me hace ud nada que me vuelva loco, que lo sepa-) una obra y visión como la que ofrece "La vida es un milagro" alcanza (y sin hacerse follones con expresiones afines a lo del "realismo mágico on screen" y demás) cotas de imprescindible. La iba a dejar en 8'5 pero, mira, entre que me cae de cojones el personaje y me parece irreprochable el cineasta...

GUZZTÓMETRO: 9/10

jueves, 5 de julio de 2012

LA LEYENDA DE VANDORF (LA GORGONA) (1964)

INTRO. Una de la Hammer. Dirigida por el gran Terence Fisher y con Cushing y Lee. Para que más. Así que para no alargar la intro y a modo homenaje aquí van dos minutos musicales con la conocida tonadilla que popularizaran Peter, Paul & Mary en el año el anacardo. Y si, no tiene nada que ver el "hammer" de la canción con la (indispensanle) productora Hammer británica pero bueno, este espacio ya las tiene estas cosas...

SINOPSIS. Una serie de asesinatos han tenido lugar en el pueblo de Yandorf y, en todos los casos, la víctima se ha convertido en piedra. Después de que Sacha, una joven del lugar, aparezca muerta de la misma manera, las sospechas recaerán sobre su amante. Cuando el grupo que le busca encuentra su cuerpo sin vida colgando de un árbol, piensa que él es la mente maligna que está detrás de los crímenes.

A FAVOR. Pues todo el encanto "hammeriano" bombeando de narices, por supuesto. Y aunque todos los secundarios (y no tan secundarios) están bien, y en verdad no creo que deba ni mentarse, la palma se la llevan el par de leyendas que, ojo, para la ocasión cambian roles "naturales"... No pierdan esta ocasión privilegiada de ver al gran Christopher haciendo del bueno y al siempre impecable Cushing de malo (que no faltará quien pretenda romantizar su personaje aquí para erigirlo en mártir pero, si se analiza un mínimo... como que no cuela). Están los decorados (encontronazo gótico-teatral absoluto), los efectos de plastelina, la música de James Bernard (otro ilustre habitual del "club del susto martillero") y un final que no perdona ni al Tato, o casi. Y qué guapa Barbara Shelley a la que Lee ya le hincara el diente poco antes... Muy entretenida, vaya, que es en definitiva la razón de ser de este tipo de (muy añorados) productos-tipo de la firma. Y si alguien se pregunta qué coño pinta un mito griego en un poblacho de la GB de antaño es que no está preparado/equipado para disfrutar este tipo de martingalas "hammerienses"... Lo que es una pena, desde luego.

EN CONTRA. Que tarda mucho en entrar Lee en acción (aunque cuando lo hace se hace con el dominio del cotarro ipso facto, faltaría) y que alguien no vea el encanto (que antes mentaba) en esos chicleteros fx y si el error. Lo que, según lo veo yo, es otra pena desde luego.

CONCLUSIÓN. Misterio, monstruo, la dupla de cracks, la dirección de la institución de la productora Fisher al mando, un metraje que no llega a la hora y media... Quien se aburre es porque quiere, o como decía el filósofo: "solo se aburren los tontos como sin duda debe usted saber".

GUZZTÓMETRO: 7'5/10

miércoles, 4 de julio de 2012

SUSPENSE (1961)

INTRO. ¿"Suspense"?... La madre qué parió a quien toque. Si es que parece un mal gag de los Python si uno se pone a imaginar: "The innocents"... ¿"Los inocentes"?... Pff, no me gusta nada. A ver de que va esto... "Una institutriz... fantasmas...mansión"... A mí esto me huele que va de suspense. Son las 19 horas, es viernes... Nada,nada, "Suspense" que se queda... (bravo).
Como ya escribí hace varias semanas sería cuestión de empezar a reunir todas estas barrabasadas autóctonas de antaño (y sin antaño también, bien mirado) en un flamante top de licencias titulado "Y esto se va a llamar así por mis santos cojones". El film de hoy cierra esa trilogía (aunque sea la primera cronológicamente si no voy errado -la cierra de cara al bloj, vaya-) de referencias de suspense/terror  británicas del primer lustro sesentero a reseñar fuera del, eterno y básico, monstruo de la Hammer. Bastante por encima de la "The haunting" original y un algo por debajo de la muy injustamente pseudolvidada "The third secret", ésta "The innocents" merece ser recordada por mucho más que ser el film de donde el jeta del (archi-supra-mega-ultrasobrevalorado por demasiados/as) Amenabar se copió "Los otros". Lirismo gótico-campestre en clave de cuento fantasmil que, aún hoy, sigue generando una muy apreciable inquietud.

SINOPSIS. Una puritana institutriz es contratada para hacerse cargo de la educación de dos niños huérfanos que viven en una apartada mansión rural. Pronto empieza a sospechar que los antiguos criados, muertos hace tiempo, ejercen todavía una perniciosa influencia en la vida de los niños.

A FAVOR. Aunque Deborah Kerr me parecerá por siempre la madre de todas las monjas (que hasta la Andrews se desmelena un algo en aquella ochentera "S.O.B." de su marido) a la que además le encuentro siempre, diox sabrá porqué, una cara de susto perenne e imborrable, no puedo imaginar una mejor protagonista para este film... Y se cuadra rápido el tema ya desde la misma sinopsis: con lo de "puritana institutriz" (ergo "monja") y lo de "pronto empieza sospechar" (ergo "cara susto"). Perfecta elección, desde luego (el papel protagonista de su vida -sin entrar a buscar films superiores en los que pueda aparecer aquí y ahora-, si me apuran y a mi humilde entender). De comer aparte que se quedan los dos niños muy por encima del resto de secundarios, que están todos fetén, si, pero lo de los críos es bombástico. Magnífico trabajo el de Martin Stephens y el de esa Pamela Franklin que repetirá con incluso mayor enjundia en la anteriormente mencionada "The third secret". Por lo demás solo queda aplaudir todo el tono logrado por el británico (y bastante irregular aún a pesar de lo poco prolífico en referencias cinematográficas) Jack Clayton. Ese ambiente conseguido que parece hasta indemne al mismo tiempo es puro cuento de hadas en clave "mal rollista" (con perdón, pero así nos entendemos rápido). Perfecto el entorno elegido y bastante acojonantes (por lo que acojonan, no por lo espectacular -que la falta de estridencias/impacto-gratuito es otra en el haber del film-) de esos "otros" originales. Muy recomendable, vaya, aún a pesar de que se llame "Suspense" a un film que se llama "The innocents" y que si algo la define en una sola palabra es "misterio"... Y dicho misterio sigue funcionando realmente bien medio siglo después.


EN CONTRA. La narración on screen deliberadamente lenta para ir cociendo a fuego lento que es como más duele (y mejor suele oler) es irreprochable, desde luego, pero un poco más de terror... Quizá se hubiera cargado el todo logrado, se admite, pero es un film que pretende (y logra con creces) generar inquietud que por otra parte me deja (muy personalmente) un poso de oportunidad perdida para hacer uno de los films de terror más grandes de all the times. Y aunque la recomiende a ciegas, se insiste.

CONCLUSIÓN. Estupenda película que logra mezclar estética de fábula campestre con un aura de neblinas que, además de todo lo ya mentado, te deja de recuerdo una serie de planos "jodedores" (por lo impresionista que no impactante -lo primero se queda lo otro se pasa-) a atesorar en los cerebelos de por vida (a lo gemelas del popular film hace pocos días comentado). A por ella sea en primicia o en nuevas re-visitas.

GUZZTÓMETRO: 8'5/10