miércoles, 30 de mayo de 2012

LOS MEJORES FINALES DE DISCO DE TODA LA HISTORIA DEL MUNDO

Que importantes resultan muchas veces los temas de cierre de álbum. Son frecuentemente los que acaban de redondear una "masterpiece" (o algo capaz de considerarse como tal al menos) o no. La listilla, improvisada solo hasta cierto punto, de hoy trata pues de homenajear humildemente a esas valientes y aguerridas piezas que, cual último chutador de una tanda penaltis o tirador de perímetro designado para jugarse el último basket antes la bocina, asume la responsabilidad final para cárgarsela en la chepa como si tal cosa y en pos de la victoria definitiva... Por supuesto que si mañana escribo de nuevo el post (o a los pocos minutos de editarlo quizá me suceda ya) podría cambiar/matizar algo pero, claro, el encanto de hacerlo en modo "aquí te pillo" también tiene lo suyo. En cualquier caso, son cinco más que ilustres finalistas que le han puesto la cosas realmente peliagudas, hasta el último instante, a la supercampeona que veremos al cierre... ¿dónde si no?, faltaría.


5. "Train in vain" (de "London Calling"/ The Clash, 1979). Pensar que en varias ediciones está sin acreditar... imagínense comprarse este disco en su momento y al final sin contar previamente con él  para nada aparece este saltarín bicho a traición... Recuerdo eso que escribieron en el Ruta hace unos años de "¿sería una blasfemia considerar new wave al "London Calling?". Gran apreciación, si. Porque su diversidad y matices, bastante alejados de la militancia punk-rock de su igualmente mítico estreno y su honrosa continuación, así lo puede proyectar. "Spanish bombs", "I'm not down", "The right profile", "Clampdown"... Bueno, todo el festival variopinto y de putísima madre de siempre, que tanto apreciamos unos pocos de millones y más de gentes y gentuzas de este mundo desde hace más de tres décadas... Y al final... Did you stand by me, no not at all... Strummer es la cara y alma de los Clash, si (y como se le añora !), pero que nadie le diga nunca al feucho Sr. Jones que él no fue, al menos, igual de importante.


4. "The ocean" (de "Houses of the Holy" / Led Zeppelin, 1973). Si vale, los discos numerados fueron más populares y el (básico) doble "graffitero" supone el insuperable broche a una de las etapas más grandes que ha dado o dará jamás esto del rock (el incostestable periplo zeppelinero 69-75). Incluso hay quien pretende echarle mierda a "Houses" por ser "menos cañero" o por no gustarle "d'yer mak'er"... Pos mira, a cascarla. Es mi disco favorito de los Zep de la mano con el mentado doble. Ese ramillete inicial "the song remains the same", "the rain song" y "over the hills and far away" es algo destinado únicamente a una clase de talento muy (pero que muy) señalado. Y, cómo si debiera aclararse, estos lo tenían a espuertas. El disco (discazo !) sigue sin desfallecer durante el viaje que propone y al final, of course, llegan al océano... Y Plant es El cantante de hard rock por definición, si, pero lo que hacen Page, Jones y Bonham aquí te deja con la boca abierta y el moco colgando. En el 73 y mañana (ese cambio del final me mata en crudo... cabrones).


3. "Rock & Roll Suicide" (de "The Rise & Fall of Ziggy Stardust and The Spiders from Mars" / David Bowie, 1972). Me temo que nunca sabremos a cuanta altura se alzó exactamente para después esmocharse Ziggy pero, eso si, Bowie le arreó un sopapo al mundo entero, con este álbum,  que de tan arriba que le puso ahí que sigue el tio. El díptico "Hunky"/"Ziggy" (que si me pongo uno me pongo el otro a continuación o me muero... es un pacto con nadie en concreto que también me ocurre, por ej's, con "rubber/revolver" o "surfer/doolittle") es una salvajada tal que solo podía acabar así supongo... Con la superestrella de marras retorciéndose de dolor en su agonía mientras implora a berreo limpio lo de "gimme your hands", pero... ¿quién salva a quién ahí? ¿nos llevará Bowie a la tierra prometida o és más bien un grito de socorro de un ser absolutamente perdido y desquiciado?. Al final todo son pajotas mentales si se quiere, si, pero la icónica imagen de Bowie con la rodaja pepinillo esa en la cabeza muriéndose en el escenario... Historia rocanrolera en movimiento, sras y sres.


2. "A day in the life" (de "Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band" / The Beatles, 1967). La madre que los parió... La última canción que escribieran mano a mano (o eso cuenta la conocida leyenda) Lennon y Macca es este pequeño/gran milagro: "yo tengo esto"..."pues yo esto otro"..."pos lo juntamos que seguro queda bien"..."no tiene nada que ver lo uno con lo otro"..."da igual, que somos los Beatles, coño, un poco de ruido de orquesta para terminar y a otra cosa"... "Ah vale, it's true"... Y así es como termina el disco con la portada más recordada de la historia del rock, amén de uno de los mejores (como ya ocurre con los cuatro de antes y los dos de después de estos muchachos). La mitología a cuestas, no ya del disco si no de la propia canción, es ingente en datos varios si uno se pone a buscar por los sitios pero, particularmente, me quedo siempre de forma especial con ese fade in de John "I'd love to turn you on" que detiene tiempos y espacios pasen los años que pasen y sucedan las cosas que sucedan.. Y gracias infinitas por ello.


1. "Redemption song" (de "Uprising"/ Bob Marley & The Wailers, 1980). Pocos meses antes de su fallecimiento  presentaba el hijo de la Sra. Nesta este "uprising", el último disco que viera editado en vida. Y la última canción, por algún tipo de carámbola cósmica, es la que señalo... Mas hiriente y memorable no podría haber quedado ni contratando a todos los publicistas de la Tierra. Un tipo que desde un estilo de folk minoritario (recauchutado, por si alguien se empecina en tocar las napias, o no pero al fin... ¿qué otra cosa es el reggae?) se convierte en ídolo mundial para un sinfín de generaciones ad eternum. Y se nos va el tio con una acústica de único acompañamiento, con una de esas sencillas pero directas letras que rigen de constante en su carrera, en la que nos pide además  que le ayudemos a cantar "estas canciones de libertad, canciones redentoras"... De Marley se pueden leer y escuchar muchas mierdas: que si su reggae está prostituido para el gran público occidental y no es puro, que si no fuera por la simbología y filosofía porrera que integra no se le recordaría tanto... hasta suele ser moneda corriente verlo en camisetas (rollo Che) de repelentes  niños de papa, fans de Chao y Macaco, que visten harapos de diseño queriendo pasar por homeless dios sabrá porqué. Todo un montón de solemnes gilipolleces de las que Marley, uno de los mejores músicos de la historia del rock o de la música popular si se prefiere (trascendiendo más allá del reggae), no tiene culpa ninguna. Y "redemption song"... no se donde lo leí y ya lo había recreado alguna vez, pero es que no podría estar más de acuerdo: "la mejor manera de poner final a una carrera musical y a una vida"...

... Y que ahí estuvo hasta el último momento pero, finalmente, le juega en contra el no pertenecer a una "masterpiece" incontestable como las otras del posteo (no es tampoco "uprising"  un "catch o fire", "exodus" y alguno que otro más, está claro) y la supercampeona guzzera definitiva en la modalidad "mejor última canción de disco de all the times" és:


"Jungleland" (de "Born to Run" / Bruce Springsteen, 1975)
Visto ahora, con algo  de mínima perspectiva, ya me vale para desdecirme de algo que puse en el primer párrafo... Esto no es tan "aquí te pillo" como había pensado previamente y lo cierto es que aunque cambiara alguna de las dos o tres primeras que puse (las tres últimas son innegociables para mí), estas no saldrían jamás de mi top 10 en ciernes... Y, disculpándome por el lapsus estructural, vamos ya con "jungleland".
"Born to run" es seguramente el disco de rock perfecto y definitivo. Tal cual. És y suena auténtico, tiene la duración perfecta y, sobretodo, su tracklist todo-singles-potenciales (y con apreciable diferencia entre si) abruma al más pintado. Pero eso es "solo" por lo que toca a las siete cancionacas que preceden ya que, además, al llegar al final nos esperan de impagable recompensa los prácticamente diez minutos de gloriosa épica callejera, con ese carismático cantar/recitar, los piano y violín de entrada, el saxo del añorado Clarence y esa alegría que sin saber explicar muy bien porqué te atraviesa el alma cuando el de NJ dice casi al final lo de "tonight..."... Y tantas cosas más. Quizá se limita todo en que, sencillamente, es mi canción favorita desde el año el botijo de un músico tan absolutamente descomunal como és el Boss y, además, la canción con la que cerraría cualquier selección de temas favoritos de mi vida. Los requiebros, subidas y bajadas de "jungleland" son pues, siempre para mí y para cerrar posteo, la mejor manera de terminar un disco que yo conozca... Guitarras como navajas y pelos como escarpias, maestro.

Pd. Hay más gustos que botellines y, por supuesto, si alguien tiene a bien recoger el guante y poner sus alternativas/variantes quedamos al amanecer, con testigos o sin y en los comentarios.

martes, 29 de mayo de 2012

UNA NOCHE EN LA ÓPERA (1935)

INTRO. Decíamos ayer a lo Unamuno, o hablando con unos colegas de antaño a mediados los 90's más concretamente, cual era -para cada uno- el rostro más significante del siglo XX (así, a lo burro)... Einstein, Marilyn, El Che, Elvis o -poniéndonos a lo peor- el dictador de turno a elegir... Mi voto, obvio, fue para Groucho. Hasta ahí, parida o parida, mi grado de admiración por el señor de las cejas y los puros. Maestro, canalla, filosofo y mil cosas más cuyo boquete en la historia de la comedia en particular y del cine en general nunca nadie ha conseguido cubrir y... Y paro porque me estaría soltando parabienes sobre este hombre durante horas (léanse o recuperen "Groucho y yo", que no hay mejor guía espiritual). Hoy "A night at the opera" nada menos. No mi favorita pero casi (¿por qué no le puse 11/10 a "Sopa de ganso"?... sería por descuido o por no haber empezado aún con esa jerigonza, me supongo) y, eso si, por consenso crítica-público la más compensada de las referencias marxistas, que es ahí donde radica su triunfo ganador. Que quizá no será la comedia perfecta del todo, como esa "Ser o no ser" de Lubitsch que mentaba en el ahora penúltimo posteo, pero claro: "Y un huevo duro".

SINOPSIS. El extravagante sentido para los negocios de Groucho hace embarcar hacia Nueva York a las grandes estrellas de la Ópera de Milan, con unos polizones inesperados a bordo: Harpo y Chico. Entre los tres revolucionan el barco, organizan un escandalo en Nueva York y convierten la noche del estreno en una locura que el mundo de la ópera nunca podrá olvidar.

A FAVOR. Groucho, Harpo, Chico, Sig Ruman, la Dumond... el arpa, el piano, la verborrea... Además se suma aquí lo antes apuntado de contar con un desarrollo más currado en lo argumental y hasta parece que casi podamos contar los actos de su acertada estructura (teatro-barco-hotel...). Muchas manos acreditadas o no metieron mano en el guión sobre relato ajeno y se deja notar (entre otras las de un tal Buster Keaton, por cierto). Fue la gran apuesta marxista y les salió de narices (la onda expansiva en la historia del medio -y a nivel ya meramente icónico- del film es incalculable), desde luego... Se podría alargar esto de "a favor" con datos enumerados cual loro de la pradera pero ahí que lo dejo porque, al fin, lo que cuenta entre malosos estereotipados y payasadas varias es el camarote, las barbas, las partes contratantes, las camas... y Groucho ("Camarero, ¿acaso voy yo gritando su nombre por el restaurante? ¿le gustaría?... Si, soy yo"). Forever.

EN CONTRA. Pues los numeritos musicales. Y no me refiero a Harpo y Chico, que sus momentos arpa/piano a mi siempre me han llevado al huerto, sino a los gorgoritos de la (inefablemente insulsa) "pareja del film". Y especialmente para el caso el "momento embarque", donde a alguien se le fue la mano (a mí humilde entender) por dedicar ahí excesivo metraje cuando no hacia maldita falta... pero que  tampoco se avinagre nadie que, pasando del duo de mogigatos de turno, el resto es pura fiesta a ritmo de rizos, fullerías y mostachos... Aprovechen para ir al lavabo cuando empiecen a cantar y tan contentos.

CONCLUSIÓN. La más equilibrada de las referencias de los Hmnos Marx como escribía en la intro, de obligada visión y revisión periódica. Puro ritmo solo interrumpido por lo vertido "en contra" y parte indiscutible de la historia de la comedia on screen. Y para ejemplo de su eternidad lo que sigue al Guzztómetro (tm)... y un huevo duro !!.

GUZZTÓMETRO: 11/10

domingo, 27 de mayo de 2012

EL BAZAR DE LAS SORPRESAS (1940)

INTRO. Mira que curioso. Al ver hace algunos meses la más que recomendable "Brigada 21" (1951), me vino a la cabeza este tan famoso título de Lubitsch por la teatral propuesta y puesta en escena... Y no es que se parezcan argumentalmente en nada. Pero es que en nada de nada... La peli de hoy transcurre en un establecimiento comercial en Hungría y la anteriormente mencionada de Wyler en una comisaria de NY. El punto de unión se encuentra (o que yo encuentro al menos) en que ambas explican una rutina de una serie de personajes y en un contexto ambiental como bastante limitado (cabe precisar,eso si, que en "Brigada 21" todo acontece en el mismo día). Pues, explicado ello, me encuentro ahora al buscar información por los sitios de la prota principal de "The shop around the corner", Margaret Sullavan, con que resulta que dicha señora estuvo casada con el propio William Wyler (y también con Henry Fonda, ya puestos). Que, por cierto, busqué esa información al extrañarme que una protagonista de un film tan famoso no me sonara ni de lejos... Por lo visto la Sullavan fue una estrella de considerable renombre en el cine de los 30's y, muy especialmente, en la tablas teatreras que, ay, tuvo una considerable colección de problemas de salud durante no poco tiempo y hasta su fallecimiento en un hotel, en 1960 y a base de ensalada de barbitúricos.


SINOPSIS. Alfred Kralik es el tímido jefe de vendedores de Matuschek y Compañía, una tienda de Budapest. Todas las mañanas, los empleados esperan juntos la llegada de su jefe, Hugo Matuschek. A pesar de su timidez, Alfred responde al anuncio de un periódico y mantiene un romance por carta. Su jefe decide contratar a una tal Klara Novak en contra de la opinión de Alfred. En el trabajo, Alfred discute constantemente con ella, sin sospechar que es su corresponsal secreta.

A FAVOR. Aunque el maestro Lubitsch tiene otras varias comedias románticas famosas (ahí está la Garbo con su "Ninotchka" por ejemplo rápido) nunca llegó al nivel, según lo veo, de la inmortal "Ser o no ser" (una de las cinco-diez mejores comedias jamás rodadas -y eso siendo prudente y sudando, un mucho, de lo grandilocuente que pueda sonar-). A partir de ahí creo que con "El bazar de las sorpresas" estamos ante su mejor segunda propuesta (o empatando con "El diablo dijo no", que es la mayor duda razonable que yo al menos conozco). Stewart y la anteriormente mencionada Sullavan adquieren los roles protagonistas con nota pero, ojo, que es de esos films donde el término secundarios no hace justícia alguna... Fantásticos todos. Y que nadie se equivoque con la ligereza de la sinopsis. Lubitsch es un grande y su apuesta (habitual) por cimentar la historia sobre diálogos y personajes, pasando olímpicamente de excesos de producción o posibilidades técnicas, es en gran medida, su carta predilecta. Así, el dinamismo argumental de este film logra lo que parece hoy definitivamente olvidado: dar profundidad a una comedia romántica sin amuermar al personal que se acerque al producto y no comulge con el sub-género. Que no asuste pues el término "romántico"... No hay nada aquí de las mierdas actuales con la tontal-bote la Bullock, el MacCoghney ese y demás estrellas chusmeras de hoy día. "El bazar..." funciona aún a día presente, pasados setenta años, por respetar a sus personajes e historia, huyendo de la ñoñeria gratuita con cuatro gags submentales que se entiende desde no hace pocos años como "comedia romántica". Ah, y brutal concreción de síntesis en metraje, que se me pasaba (hora y media que dura y parece la mitad de tiempo... no lo hacia mal del todo, no, el Sr. Lubitsch).

EN CONTRA. Pues mira, al pelo que viene. El remake vomitivo y mal disimulado con Hanks y la Ryan de finales los 90 (la de "tienes un emilio", si) que sorprende... Sorprende que nadie acabara en la cárcel por ello... Y ejemplo perfecto de la acepción y respeto al género bien o mal entendido que antes refería. Sobre el film del posteo en si, nada a añadir. Si no se quiere ver por repulsa total hacia el sub-género al que pertenece en su derecho se está, faltaría. Pero (al loro), a mí los westerns por defecto me la pelan y recuerdo el 11/10 que le encasqueté a los "The searchers" fordianos sin meditar un segundo... Y es que cuando una cosa está realmente bien hecha se atraviesan preceptos y prejuicios a niveles insospechados previamente...

 CONCLUSIÓN. Hermoso y amable film del gran maestro ruso-alemán-yanqui embutido en sus años de mayor consenso crítica/público que cristalizará, definitivamente, dos años después en la inmortal  peli con Benny y la Lombard. Y, se reitera, si alguien resulta ser muy machote/a se aguanta y se la mira... que el ejemplo de agilidad visual que propone salpica hasta muchos lustros después a poco que se preste algo de atención.

GUZZTÓMETRO: 9/10

jueves, 24 de mayo de 2012

CICLO Mr. ALLEN: 11. "ZELIG" (1983)

INTRO. Vuelta a la carga con el ciclo/homenaje a costa del alter del señor Könisberg. En pleno ecuador de sus veinte años de mayor acierto y esplendor encontramos ésta "Zelig". Tenemos a mediados del primer lustro ochentero a un Allen henchido de confianza y que se atreve con todo... y faltaría menos. Desde que en 1973 se estrenara "El dormilón" el tipo se dedica a recolectar merecidas lisonjas y reconocimientos. Ha sido capaz de realizar dos de las mejores comedias de los 70's (y tan dispares entre si) como la chocarrante sci-fi de la última peli mentada o ese Gruschenko ubicado en la Rusia de las guerras napoleónicas. Se acerca a los planos cortos basados en sufridas relaciones humanas a lo Bergman, se da un homenaje en clave caos "felliniano" que le sale de narices y aún le queda tiempo para marcarse una comedia ligera la mar de simpática (en la que demuestra que también sabe filmar naturalezas vivas si se pone) y, especialmente, realizar los dos films por los que, generalizando, más se le admira y respeta de siempre. Todo ello, sigamos sumando, habiendo desarrollado ya del todo el putas una manera de proceder única e intransferible que se dice y que, para el caso, a ver quién la discute... En dicha situación pues y lejos de acomodarse el tio va y decide dar una vuelta rosca más: "Zelig", su falso documental. Su film más arriesgado, el más diferente a los demás y, paradójicamente, el que mejor le define como autor/realizador.
Explico esto, según pareceres propios (claro, y como siempre): partiendo de la base que todos los "grandes directores" tienen su propio estilo me parece lógico pues que todos los distintos amantes del cine y su historia (más allá de edades, razas y gustos personales a matizar) tiendan a esperar ese "algo concreto" en función del artista que toque (su factor diferencial, si se prefiere)... Y, partiendo desde ahí, pregunto: "¿qué es lo que conviene esperar de Woody Allen?". No es un loco de los movimientos de cámara; tampoco un ejemplo de cómo rodar exteriores con grandes despliegues de producción; no es un director especialmente obsesionado tampoco con la puesta en escena ni con encadenar a los intérpretes en la dirección de actores (que, ojo, esas cosas las cuida pero, insisto, tampoco parece ni tiene la fama de desvivirse con ello). Según lo veo lo que conviene esperar de Allen se resume en un concepto: INGENIO. Y más allá de lo cómico u original. El tipo es un profesional que sabe jugar con las cosas arriba sugeridas según le convenga (y ha hecho sus pinitos -y pinazos- puntuales focalizando en algunos aspectos de los mentados y algunos otros ), faltaría, pero esa manera de entender el cine como elemento catalizador de sus ocurrencias creativas en lo argumental y dialéctico por encima de lo técnico (muy por encima de hecho) es marca de fábrica del célebre sionista de Manhattan. Así, finalmente y recolectando todo ello, el planteamiento que ahí dejo (o me dejo a mí mismamente, al menos) és: si bien "Zelig" me parece un film al que notable se le queda corto (como a "Días de radio" y "Sombras y niebla" por mentar las otras dos que también me parecen más claramente ninguneadas) y que a su vez (ídem para las del último paréntesis y haciendo un poco el chorras para hacerme de entender ) meto sin duda en mi top-10 "alleniano" pero nunca en el top-5, ¿cómo es qué no puedo mentar ningún film más "ingenioso" en toda su tan extensa filmografía?... Ese es el gran no-misterio y acierto de "Zelig": siendo un film tan distinto al resto es, a su vez, el más Woody Allen de todos los realizados desde su premisa y efecto motivador inicial... llámenle "ocurrente" si no quieren repetir palabros, pero creo que se entiende bien la cosa.



SINOPSIS. Falso documental sobre Leonard Zelig, el hombre camaleón que asombró a la sociedad norteamericana de la 'era del jazz'. Su historia arranca el día que miente al afirmar que ha leído Moby Dick, sólo para no sentirse excluido. Desde entonces, su necesidad de ser aceptado lo lleva a transformarse físicamente en las personas que lo rodean, convirtiéndose así en un fenómeno mediático, en una celebridad sin esencia. Testigo de algunos de los acontecimientos más importantes de los años treinta, encaja a la perfección en todas partes porque asume las características tanto físicas como psíquicas de las personas con quien está para caerles bien.

A FAVOR. Original y osado como él solo, Woody guioniza y dirige este biodocumental inventado con una firmeza y credibilidad absolutas. Y sin estarse de giros cómicos para más inri. El tipo tenía un buen "chiste" de punto de partida con este gran personaje, Leonard Zelig, y su cambiante condición pero, lejos (muy lejos) de detenerse en la mera exposición y almacenar gags (mucho que ha crecido ya desde "Toma el dinero...", está claro) lo incluye todo en ese contexto/reverso clínico que también caracteriza a este film. Esa profundidad de guión que reparte risas con, al ir adentrándonos en la historia, la inquietud lógica que suscita (a no ser que uno/a sea un poco sociópata y tal) el ver a un paciente que está sufriendo, es la que consigue para "Zelig" esa condición de film único en el opus "alleniano"... "Qué divertido, qué original es este hombre", si (que te puedes partir el páncreas con esto según te pille, que nadie se engañe), pero a la vez... No me extraña que Allen ganara algún que otro premio por su pura y dura actuación (algún día tengo que marcarme una entrada destacando al siempre infravalorado Allen-actor). "Zelig" es, a la postre, un film con varias situaciones cachondas, si, pero a medida que la vamos analizando y re-visionando, vamos descubriendo que tiene bastante más de lo que parece a priori. No la intenten ver/recuperar como si fuera una comedia al uso alguna vez, que será mucho más esclarecedor a cualquier cosa que yo pueda escribir.

EN CONTRA. Precisamente que se vea con ademán de "típica comedia de Allen". "Zelig", a pesar de sus grandes virtudes -cómicas o no-, no será su mejor referencia (para mi no lo és al menos) pero el término "típica", y desde luego, no es acertado por vueltas que se le quiera dar... A no ser que no se quiera ir más allá de la mera exposición que antes escribía y con eso ya funcione a quien proceda, se admite (aunque se pierda quien toque de la misa tres cuartos, a mí humilde entender). Eso y, ya sobre el film en si, que en su exceso de celo por la "forma" (intachable ahí, eso si) no quisiera el neoyorquino horadar más (o aún más) en la parte dramática de tan fantástico personaje ... quizá para no confundir (más) al espectador. Quizá, y es ello una opinión muy personal en cualquier caso, amén de una pequeña astilla que ni ensombrece ni enpequeñece el montante final de unos de los films más extrañamente únicos estrenados en la últimas bastantes décadas.

CONCLUSIÓN. Gran comedia, tremendo (falso)documental y, sobretodo, mejor película. Para algunos pocos es la cúspide de la carrera del director, para otros una apreciable fricada y para los de más allá una referencia poco considerada y que conviene reivindicar... Alguien habrá a quien no le guste/convenza, of course, pero hasta fecha presente cuando he hablado con personas que se han metido entre pecho y espalda toda, o prácticamente toda, la filmo de W.A. nadie le ha metido el dedo en el ojo a "Zelig"... Algo tendrá, digo yo (que la recomiendo y mucho, como si hiciera falta aclararlo).


Y para terminar una curiosidad bombástica: ¿sabían que el Síndrome de Zelig es una patología neurológica admitida que toma su nombre de este film?.

GUZZTÓMETRO: 9/10

martes, 22 de mayo de 2012

DIRTY RAY (o a la búsqueda de Kevin Weatherill)

Qué cosas. Hacía un huevo que no sabía nada de este tipo, Weatherill, y ahora me entero que lleva años produciendo discos caseros que vende por correo, que no ha parado nunca del todo su actividad en lo que a conciertos toca y que, para mayor enjundia, vive en pueblo de Lugo... Pero vayamos a cachos.

Kevin Weatherill era el cantante y lider de los semiolvidados Immaculate Fools, posiblemente una de las bandas más cruelmente tratada por la historia rocanrolera (o por lo menos la del último cuarto de siglo). Kevin además posee como cantante esa cualidad tan complicada de encontrar: personalidad (lo diferencias de entre un trillón de cantantes sin empezar a esforzarte). Y aunque la banda liderada por esta suerte de híbrido entre Tom Waits y Ian McCulloch gozó de cierta fama tanto en las europas como en las americas (que "dumb poet" tuvo sus consabidos quince minutos) y, más concretamente, de bastante fama en nuestras tierras, lo cierto es que hoy no encabezaría ningún top de "grandes bandas añoradas por todos"... Una pena. Como ya saben los que han catado alguna vez "never give less than everything", "ready for me", "heaven down here", "good times", "hearts of fortune", "bury my heart", "this is not love", etc. Seguramente (y sin "adverbiar" también)  les faltó ese disco que saltara la banca tras los prometedores "Hearts of fortune" y "Dumb poet" ya que, aunque con material muy interesante dentro si nos ponemos a seleccionar,  ni "Another man's world" ni "Toy shop" dieron la continuidad requerida... Y ojo que "stand down" del segundo sonó con bastante fuerza en su momento y llegaron a compartir veladas en tablas con gentes como Bob Dylan, Stones o Iggy (poca cosa, vamos). Una pena, repito. En cualquier caso ya caerá en algún momento el pertinente posteo sobre los tontainas inmaculaos (añorados por mi ni que sea). De momento me quedo a la caza y captura de ese "Big world for a little man" que Kevin sacara hace un par de años (por las vias comerciales habituales que no caseras para la ocasión) bajo el pseudónimo Dirty Ray. Que así es como se autorreinventó el pájaro. Tras algunas breves escuchas en alguna página de allende las webs, por cierto, debo concretar que el sonido es muy alejado de las pizpiretas pop-rock de los Fools de antaño... lo aclaro de entrada porque quién espere discursos del tipo "one minute" o "sad", por ej's, se puede llevar un chasco... que tampoco debiera, cuidado. Folkie minimalista del bueno y a saco (con evidente poso bluesero en algunas ocasiones) es lo que aquí se encuentra pero, obviously, con el añadido de esa voz de alcalde de Cazallalandia que tantos recordamos, aún hoy, con bastante estima y con la que quien toque tuvo a bien caracterizar a este hombre.

EL QUIMÉRICO INQUILINO (1976)

INTRO. Tenía esta entrada pendiente. En la última aparición de Polanski en este espacio le cayó una chufa ya que el film a tratar, esa "Un dios salvaje" su última referencia estrenada el pasado año, no me acabo de convencer... Por contra, aprecio y no poco buena parte de la filmografía del realizador (y especialmente el periplo 60's-70's donde el hombre se ganó cielos, infiernos y lo del medio).

A Polanski le juega especialmente en contra (aún sin llegar a los niveles insultantes de algunas cosas que se pueden leer y escuchar sobre Allen) el ser un personaje cuya vida es poco menos que un reality (y de hace la tira)... Todo el "asunto Manson", su "non-gratismo" de quita y pon en yanquilandia, la -eterna- sombra de la pedofilia sobrevolando... Demasiada mierda y gente opinando de gratis desde los medios. Demasiada poca consideración. Y, lo más grave, por cosas que raramente tienen que ver con su trabajo tras la cámara. A no ser que la cosa le salga rana (como en "La novena puerta", por ejemplo), que ahí hasta el último mono se anima a darle de collejas... No parece demasiado justo. Más viendo todo lo que nos ha dado a no pocos amantes del cine. Y es que este señor es muy bueno en lo suyo, si: "Repulsión", "El quimérico inquilino", "Chinatown", "Callejón sin salida", "La semilla del diablo", y alguna que otra más hasta llegar a esa maravilla que es "El pianista" ya en el nuevo milenio. Polanski pertenece a una estirpe ya cada vez más extinta (agónica de hecho) de grandes o muy interesantes realizadores surgidos en los muy últimos cincuenta o durante los sesenta que, alumnos aplicados todos ellos, supieron adaptar el cine de los anteriores maestros a un estilo personal propio y tirando a lo oscuro y crudo. "Sin estilo propio no eres nada" que parece ser la consigna para los Peckinpah, Herzog o Cassavetes, llegando a DePalma, y habiendo pasado antes por nuestro prota de hoy, entre algunos que otros más... y con el telón de fondo (inmenso) del anterior a ellos y sensacional Samuel Fuller. Gente esa, por cierto, que ya hacia "cine de autor" mucho antes de que el concepto se pusiera de moda. Y por supuesto que hay muchos y tremendos realizadores que empezaron en los mismos tiempos más o menos, o que alcanzaran su esplendor cuando estos lo hicieran (y si no de todas si de bastantes nacionalidades). Pero son otros rollos, ojo, porque ya me dirán que tienen que ver unos con otros los Tarkovsky, Pasolini o Godard (por mentar los tres primeros que me han venido y que encajarían en el contexto cronológico). Distinto és, o me lo parece a mí (y sin caer en la baratura del este es más bueno/malo que el otro, que de eso no se trata ahora), con los que señalaba antes... Porque viendo los motivos habituales y estilos personales de cada uno de los que antes refería no puedo evitar ver cierto paralelismo entre ellos, en su manera de hacer cine... directa, desgarrada, retorcida a veces y, sobretodo, sin concesiones y con una falta expresa de alegorías gratuitas y chorradas avezadas a lo políticamente correcto como bastante evidente... Ahi lo dejo, y no me enrollo más, que toca Polanski, uno de los últimos jinetes que nos quedan, y además "Polanski cerrao".




SINOPSIS. Un tímido conserje (Roman Polanski) se muda a una habitación, en la que una chica intentó suicidarse arrojándose por la ventana. A medida que pasa el tiempo, el nuevo inquilino empieza a temer que sus vecinos intenten provocar en él un estado de paranoia que lo induzca también a saltar por la ventana.

A FAVOR. Desconozco cual sería la banda sonora de la "paranoia" como concepto (¿quizá Mr.Bungle, o The Residents?) pero esto quedaría como un documento audiovisual insuperable... Incómoda, absorbente e intachable como ella sola la puñetera de película esta. Dos horas de esquizoide gota malaya con ese mal rollo en crescendo continuo en que el propio Roman se reserva a ese protagonista asediado por vecinos de lo más hijoputesco mientras le vemos caer al abismo del que, al mismo tiempo, es imposible ver salvación que valga. Gran trabajo en la banda sonora además del tal Philippe Sarde que subraya sónicamente el mentado mal rollo con bisturí más que con batuta. Polanski además firma a cuatro manos sobre novela ajena con lo que si quedaba alguna duda de su implicación con este, posiblemente su film más personal y también difícil. ya se puede ir despidiendo. Vemos otras caras conocidas entre los secundarios, por otro lado. Ahi está la Adjani, Melvyn Douglas o la siempre bienvenida Sra. Winters, a la cabeza de un irreprochable grupo de secundarios. La fotografía claustrofóbica hasta el berreo pone la guinda que faltaba y así Polanski acaba por redondear su "thriller psicológico" definitivo y de cojones... y muchos años antes que se oyera dicho concepto, además.

EN CONTRA. Pues que alguna vez, por fuerza, se tiene que detener el ritmo de narración... Que es lento pero, volvemos a lo de la gota, constante como los impuestos el muy cabrón. Y eso, en las muy contadas ocasiones que ocurre se nota en exceso, y a pesar de lo breve, habida cuenta del nivel de atención (total y sin distracción que medie... por favor se lo pido, que esto pierde toda su gracia y razón de ser) que aquí se nos demanda. Bueno, eso y alguna popular versión encubierta autóctona de hace unos años que, para mí, atufa cosa mala...

CONCLUSIÓN. Enfermizo largometraje de un Polanski más críptico que nunca en claro contraste, además, con su inmediatamente anterior y más popular film, "Chinatown". Altamente recomendable, en mi opinión, pero téngase en cuenta (y permítanme insistir) lo apuntado en primer término del apartado "en contra"... que, casi me atrevo a afirmar sin riesgo a error, dos son compañia para poder disfrutar este más que notable canto a la paranoia aquí ofertado.

GUZZTÓMETRO: 9/10

sábado, 19 de mayo de 2012

VIDEOGUZZ: JOY DIVISION

Qué cosas tiene el subconsciente. Hace un par de días que vengo pensando en poner algo de los Joy Division y esta mañana, buscando el año exacto de edición del indispensable recopilatorio de singles "Substance", leo que Curtis murió un 18 de mayo (ayer hizo los treinta y dos años). Quizá el dato se me había quedado en algún lugar del cerebelo tras ver hace ya algún tiempo el film/biopic "Control"... No, si al final será verdad eso de que solo dominamos alrededor del 20% de la capacidad del cerebro humano y el resto se autogestiona como le sale de los warsaws presto a hacer acto de presencia cuando menos se espera...



"Atmosphere" (single, 1980)

viernes, 18 de mayo de 2012

DOCE HOMBRES SIN PIEDAD (1957)

INTRO. Ya he expresado en alguna ocasión mi admiración por buena parte de la obra del Sr. Lumet. Será igual por esa cera que tanto gustaba de darle -y es que se le daba muy bien- a, entre otros, erráticos sistemas judiciales o perniciosos entramados de los medios. Pocos cineastas pueden presumir, por otro lado, de arrancar una carrera al nivel que lo hiciera, con el film de cabecera de hoy, nuestro principal prota del posteo. Y es que, más de medio siglo después, la total vigencia de "12 Angry Men" sigue intacta se mire como se quiera y además, por más remakes y telefilmes de la misma o mil y un filmes que se acerquen a lo que es la deliberación de un jurado de cerca o lejos -y  que hayan o se inventen-, mantiene su cualidad de único e insuperable. Vaya, que por si alguien se me despista, me gusta un poco esta peliculita...

SINOPSIS. Tras escuchar todos los testimonios y valorar las pruebas presentadas, un jurado popular compuesto por doce hombres tiene que decidir, por unanimidad, si absuelve o condena a muerte a un joven acusado de haber matado a su padre. Al principio, once están completamente convencidos de su culpabilidad y se inclinan por la condena, pero el que discrepa empieza a plantear dudas razonables...

A FAVOR. La alianza del escritor de la obra teatral que también guioniza el film (Reginald Rose) con el realismo on screen (adusto y honesto como el solo -casi puedes oler el sudor de alguno de los personajes y sentir el bochorno por la calor con ellos en esa sala donde sucede toda la acción-) de Lumet da la impresión de ser una de esas cosas que pasan coincidiendo con cada paso del Halley o poco menos...  Tremendos los doce actores hasta el punto que no hay porque destacar especialmente a ese (impecable) Sr. Fonda por temas de celebridad y tal. Bestial, a su vez, el ritmo narrativo en crecimiento continuo hasta completar esa poco más de hora y media que sumado a lo mentado de los intérpretes nos ofrece una curva de desarrollo en los distintos roles absolutamente impagable (prácticamente inédita en un largometraje de duración más o menos estándar, diría yo, al alcanzarse la consabida y "friolerística" docena de caracteres).  Y, para terminar, comprobar una y otra vez (cada vez que la veo, vaya -que perdí la cuenta ni me acuerdo ya-) que aunque el texto de Rose se ajusta cual guante a los gustos que regirán en buena parte la carrera de Sidney Lumet, esta historia merece verse como algo más allá... Como algo más allá de lo de "drama judicial" o "crítica al sistema jurídico" (etc). Y es que no me sorprende que sea moneda corriente en seminarios de psicología o couchings de esos de dirección de grupos y demás. Todo un tratado del comportamiento humano por defecto y sobretodo para con sus congéneres que aún hoy, pasadas cinco décadas, sigue preocupando por lo cruelmente creíble que nos resulta a todos/as. Imprescindible.

EN CONTRA. Que los jurados populares yanquis no los compongan veinticuatro miembros y esta virguería de film, por extensión, dure el doble de su metraje.

CONCLUSIÓN. Existen varios tipos de cine aún dentro del de más alto nivel (al menos según lo ve el menda). Está el cine de grandes exteriores e imposibles panorámicas, el de objetivos cerrados y ángulos retorcidos, el de primeros planos que lo dicen todo sin hablar, el cine que es celoso de los movimientos de cámara por bandera, el que se hace su pout pourri particular -la mayoría- y, entre alguno que otro más, el que lo sacrifica todo en pos de exprimir el comportamiento humano de los roles que se integran... Sobre este último tipo poca cosa hay o se me ocurre que le tosa al sensacional estreno de Mr. Lumet. Acabe lo de "a favor" con un pomposo "imprescindible", si... Y, con todo, a medida que voy recordando la peli de las narices, hasta eso ya me va pareciendo poco...

GUZZTÓMETRO: 11/10

ROCKUMENTAL: "END OF THE CENTURY: THE STORY OF THE RAMONES" (2003)

Básico artilugio para entender el mito ramoniano, el mejor documento audiovisual sobre la singladura de los neoyorquinos y, de paso, uno de mis documentales rocanroleros favoritos sin duda que valga. Todo está aquí de alguna u otra manera, en menos de dos pírricas horas. El odio con el que se correspondían Joey y Johnny (novias robadas y KKK inclusives), la triste historia de Dee Dee (esa puerta que le cierran en los morros hacia el final te atraviesa el alma), el periplo Spector para el álbum de igual título al de este docu, los inicios del CBGB, los medios, los finales y casi todo lo demás sobre una de las bandas que peor haya gestionado el éxito/popularidad que se recuerden y que, contrariamente, merece pasar a la historia como la banda más importante (que no la mejor, o si -según pareceres respetables en cualquier caso-, pero ese es otro debate) del segundo lustro de los setenta para varios miles de amantes del rock y su historia. Enorme como se describe (que intentaré no spoilear mucho para los que no lo hayan videado) esa no-sinergia diabólica entre el izquierdista y antibelicista gigantón cegato y el fachorro, pro-militarista y desagradable en general Johnny... que por otro lado tragaba carros y carretas porque, aún él, debía ser consciente que la única estrella real, el factor diferencial para con el resto de formaciones del orbe, era su contrincante natural por el liderazgo de la/su formación. Porque, y esto es ya gratuito y personal, lo cierto es que Joey es (para mi sin duda) uno de los mejores voceras de rock que hayan habido... Que a nadie despisten esas estructuras de 3-4 acordes de la banda, que este tio fue uno de los grandes de verdad (coño, ya !). Uno tiende a pensar, para dejar ya el asunto del eterno enfrentamiento del duo de marras, que en verdad eran colegas, que era todo un montaje para vender mejor la burra... Je, si algo deja claro este documental en ese respecto es que y unos cojones Catalina. Puro odio regurgitado en bilis para seguir con la vida de estrellas que, por otro lado, nunca supieron muy bien como llevar... En fin, ultrarrecomendable para cualquiera que pretenda acercarse a los entresijos e historia de la banda más punk habida (y a diversos niveles), quinta esencia del menos es más y que, por alguna razón (conocida, y bastante alta por cierto), lo petaron del todo ahí donde Stooges, Dolls o Tators (todos ellos intocables en este espacio) y algunos más, rozaron pero no llegaron de pleno. La importancia de los Ramones es algo incalculable, para terminar y según mis cuentas... Todo el mundo sueña con cantar como este y tocar como el otro, si, pero los cuatro (o tres más uno) entrañables tarugos estos bajaron el rock de todos los pedestales y, cual Prometeo versión turbia, lo convirtieron en algo tangible y disfrutable por y para el populacho ("oye, que tú también lo puedes hacer"). Por eso, insisto, es altamente probable -y para mí más que eso- que hubieran bandas mejores (ya sin salir de aquel CBGB, directamente), claro que si, pero (al fin) ninguna más importante que ellos en los últimos 70's... ¿Qué que es el punk?, Punk es Ramones, definitivamente... porque, tras todo lo aquí vertido, su gran engaño final -su prestigio-, es que al final solo ellos "lo podían hacer" realmente tan de reputísima  madre.

martes, 15 de mayo de 2012

LA HISTORIA INTERMINABLE (1984)

INTRO. Buscando hoy por la web alguna peli con motivos ajedrecísticos que se me hubiera escapado encontré un telefilm alemán de 1978, "El jugador de ajedrez", con pinta interesante... Ya me haré con él por vias oficiales u oficiosas (no se dude). Lo que me sorprendió es conocer el nombre del director: Wolfgang Petersen. El del tan conocido film infantil de hoy y de la recomendable "Das boot. El submarino" (que si bien los "films de submarinos" son, o me parecen mejor, un coñazo definitivo y por defecto estariamos, al loro, ante lo de la excepción y la regla). Tras la peli a costa de la obra de Ende el tipo emigra a USA y tras dos o tres referencias de las que pasan el mínimo exigible, y/o poco más, se zambulle en el arte de realizar truños mainstreams de joligú en cadena y hasta hoy. Y tras rajar al director vayamos ya con Fujur, Bastian, el Comepiedras y su tia la calva...

SINOPSIS. Escondido en el desván de su colegio, Bastian devora durante las horas de clase un libro enigmático, ”La historia interminable”, que relata la paulatina destrucción del Reino de Fantasía. Una especie de ”Nada” misteriosa destruye el país y a las criaturas que lo habitan. A medida que avanza en la lectura, Bastian se da cuenta de que la salvación de Fantasía depende de él; de que consiga entrar dentro del libro...

A FAVOR. Pues ver on screen buena parte de la fantasía creada por el germano Michael Ende desde su célebre novela (que bonita es poco). Bien el desarrollo de guión con los tópicos del niño enfermizo y puteado por sus compas del cole que, contrariamente, posee una imaginación desbordante y que se ve recompensado por ello al agenciarse el Libro de marras (via hurto, eso si, que pobre Sr. Koreander) y, especialmente, con las aventuras sitas en Fantasia, con Atreyu, la Nada, el Comerrocas, la Emperatriz Infantil, la Torre de Marfil, Fujur, la vetusta Morla, el caracol de carreras y un largo etc... Porque, básicamente, eso es el motor del film (no hay porqué engañarse, que si hay más cera esta en la páginas no aquí): los distintos decorados y paisajes de este azucarado reino en negruzca crisis y la sensación de aventura que de ellos se extrae (y aún por encima de lo que es la acción en si -mayor sugestión de entorno que carreras y cabriolas por doquier, vaya-). Buen trabajo de los críos actores (hoy en los cuarenta, año arriba/abajo, tanto Bastian, la Emperatriz como el otro... lo que algo de vértigo da quieras que no, por la parte que me tocas al menos) y, en definitiva, un film infalible para niños varios que (así  lo pienso yo) lo seguirán devorando con fruición hasta que las tortugas gigantes crien pelo.

EN CONTRA. Ya de entrada la cola de un millón de horas que tuve que hacer en el cine Niza de Barcelona (justo en frente de la Sagrada Familia, nuestra "obra" más famosa) con nueve añitos recién cumplidos... Por otro lado que no puedo opinar sobre las dos secuelas habidas ya que no las he visto (y en este espacio sobre opiniones ajenas no se da por hecho ni la hora)  aunque, inefablemente, todo el que las ha catado me las ha puesto a caer de un burro y medio (por si a alguien interesa y tal)... Eso si, lo que afirmo sin reservas es que si las comparaciones son siempre odiosas y filtramos eso por el socorrido (ya hasta casposo) mantra "el libro es mejor", aquí la cosa alcanza cotas proverbiales... Al verla de mayor, o cada vez que la veo mejor dicho, me doy cuenta que ahí donde "Willow", "Lady Halcon" o "Dentro del laberinto" (por poner otra igualmente infantil antes que juvenil) no tienen problemas, esta "historia" patina un algo. Es el final. Muy precipitado, es como si se hubieran acabado los cuartos de golpe pasada la hora y media de metraje. Y ello aún ignorando o haciendo la vista gorda con todo el (copioso) contenido del original que no aparece... Por supuesto (me apresuro a aclarar) a los niños/as se la va a traer floja, que en definitiva es lo que cuenta ya que esta peli es en primerísima instancia para ellos, faltaría. Y para ellos va especialmente recomendada.

CONCLUSIÓN. Infalible para la canallada, bonita de mirar para adultos. Y me quedo tan pancho.

EL DATO CABRÓN. Es bastante conocido -el dato- pero, ay, a alguno/a se le puede joder el día con ello de no tenerlo controlado (mil perdones por anticipado)... Aunque también hay quien dice que es fake, todo parece indicar que, efectivamente y como me explicaron hace años, el caballo (Artax) cuando muere en los pantanos de la locura, mientras Atreyu trata de que se mantenga a flote y eso, murió de verdad en el set de rodaje por culpa de la hidraúlica en la plataforma sobre la que se hallaba... Ahí están las redes y los mil espacios de turno para contrastar pero, en cualquier caso, apunta  a que tal cual que sucedió y me disculpo de nuevo... y aclaro que es la lástima y/o lo curioso lo que motiva este apartado en el posteo, que no lo morboso... Que por cierto es bien fácil de diferenciar una cosa de otra en este espacio, por otro lado, va en función de si aparece Carla Gugino o no en el texto.

GUZZTÓMETRO: 8/10

THE YOUNG FRESH FELLOWS / "ELECTRIC BIRD DIGEST" (1991)

Hace días que redescubrí ese "bright yellow bright orange", que ni recordaba que tenía, de los Go-Betweens. Como ya es de esperar tras varias (nuevas) escuchas constaté, por enésima vez, que estos tipos no hacen un disco malo ni intentándolo con toda el alma... Pero, de alguna manera, quizá por ese sonido cálido y clásico a la vez que viaja desde Wilson (filtrado por Chilton) me descubrí a mi mismo, en un momento dado, preparando un posteo sobre los Teenage Fanclub (un "vs" en concreto, en el que proponía un posible ataque del "Grand prix" hacia la intocable corona del imprescindible "Bandwagonesque")... Pero tampoco. Porque al acercarme a la fantástica formación de Blake y cia. me acordé que tenía pensada, de hace la tira, una entrada/dossier sobre la tremebunda conexión escocesa: Orange Juice, Pastels, BMX Bandits y los ya mentados TF... Aunque eso se antoja muy largo ahora mismo y, en definitiva: "como todo eso ya caerá tarde o temprano", me podía limitar (cruzando el charco) a reseñar la noticia del inminente nuevo álbum de los McDonald... Si sras. y sres. los Redd Kross de las narices sacan disco nuevo al fin !! (que ya tocaba, cagonla). Aunque, ay, ¿no sería más lógico esperarse a que salga y/o hacerme con él para hacer las cosas un poco como se debe?... "Researching the blues" que se llama el asunto, por cierto (quince putos años después del "show world" !). Nada, nada, que lo dejamos aparcado hasta hincarle diente. ¿Qué postear pues?. Pues mira, me decido por una de esas pequeñas/grandes bandas del rock independiente yanquiloide que tanto me agradan,Young Fresh Fellows (la banda de Scott MacCaughey y Kurt Bloch)y su mejor disco a mí entender: "Electric bird digest".

Pedazo disco que tiene la virtud de aunar garageo del bueno (pedazo guitarrazos por ahí metidos) y melodías almibaradas en justas proporciones. Todo un manjar para un "flamingroovero" de pro como el que suscribe, y con más guiños a la "gran estrella" que el copón. Tremendo para alternar con los dos primeros de los Posies a los que, en mi opinión, supera con holgura. Y es que no es tan baladí como pareciera toda la parrafada anterior... como a veces digo: "mi subconsciente es mucho más espabilado que yo que nunca me entero la misa un cuarto", y este disco (más que esta banda, dígase todo) es el resultado más parecido que se me ocurre al sonido que resultaría de meter en una licuadora a los TF y a los McDonald a la vez. Y ojo a los ecos biteleros de "whirlpool", al recuerdo "ramoniano" para "sittin' on a pitchfork", a los cuarenta segundos de "teen thing" que suenan a hit 60's que te caes de culo, a "hillbilly drummer girl" (mi favorita) que huele a Chilton cosa seria, y si con la novena canción ("fear bitterness and hatred") os pasa como a mí que la señaláis como la más prescindible del disco, con diferencia y absoluta crueldad, pasa nada porque la traca final con las cinco restantes arregla con creces el asunto... y aunque la definitiva, "swiftly but gently", no sea seguramente tan buena como las otras cuatro da lo mismo por el buen rollo que transmite y el buen cuerpo que deja. Y es que el gran problema de los Fellows es que nunca se tomaron demasiado en serio (se han cansado de repetir tanto lo de que ellos esto lo hacen a nivel lúdico o para disfrute personal y poco más, que al final será verdad y todo...), porque con "electric bird digest" lo intentaron con algo más de intención que de costumbre y mira que joyita les quedó a los jodios... Mucho más que la banda del tipo que tocaba con los Rem y su colega el de los Fastbacks, en cualquier caso. Se recomienda, humilde y especialmente, arrebuscar sin complejos por entre la obra de sus años más prolíficos (85-92).

lunes, 14 de mayo de 2012

EL QUINTETO DE LA MUERTE (1955)

INTRO. La más famosa de las referencias de la Ealing Studios inglesa y, en cualquier caso, mi favorita junto a aquella "Oro en barras" ya vista hace tiempo en el blog y con el señor Guinness también en danza. Y viene al pelo desde el reciente posteo con "Arsénico por compasión", por cierto, siendo como és la siguiente vuelta de tuerca al concepto "comedia negra". Y para dejar ya tranquilica la "intro", basta decir que es por trabajos como éste el porqué Sir Alec es mi tercero en discordia (inmediatamente después de Laughton y Olivier) a la hora de mentar a mis intérpretes favoritos de all the times. Pedazo de monstruo.

SINOPSIS. En una casa aislada y proxima a las vías del tren vive la señora Wilberforce, una venerable anciana que alquila dos habitaciones al misterioso profesor Marcus y a los cuatro componentes de su siniestra banda de música.

A FAVOR. Uno de los films más básicos, de cualquier época, de las llamadas "caper movies" realizado con la solvencia habitual que caracteriza al señor Mckendrick. Quien, con esto de hoy y por cierto, firma una de sus dos referencias más memorables (la otra es la ya aquí tratada también "Chantaje en Broadway", que es la pera limonera). Ejercicio tremendo de síntesis narrativa en el que se pasa de la comedia de situación al uso a un cine negro militante cual carbón, como quien se rasca las napias y en un metraje inferior a la hora y media. Tremendos secundarios, tanto los menos populares -generalizando- Cecil Parker y Danny Green, como los que más (y pensar, videando esto, en qué circunstancias se volverán a encontrar Peter Sellers y Herbert Lom en el futuro...). Y ya solo queda pues lo evidente del aplauso hacia el trabajo de la adorable Kate Johnson como la inolvidable viejecita y constatar, por cojonésima vez, la descomunal bestia escénica que era Guinness con sus incontables registros por montera. Ah, y ojo con esa elección de planos cortos que incrementan su ritmo hacia el final para ir generando cada vez más mal rollo e ir dejando la comedia de lado y alcanzar ese desolador final, sin piedad alguna para nadie. Lo que sumado, finalmente, a los sombríos ambientes sugeridos (tanto la casa de la viejecita como los contados exteriores que aparecen) crean esa sensación de cutrez tan ex profesamente buscada (y encontrada)... Lo de "dickensiano" que dirían en las revistas pijas o de tendencias, si.

EN CONTRA. El brusco cambio ya mencionado de comedia a thriller puede despistar a alguno/a. Eso hace que estemos ante un film que, de no saber quien toque a que se enfrenta, no se disfrute en pleno esplendor hasta un segundo visionado. Al margen de eso (del film en sí), está el innecesario remake coeniano… Qué manda cojones con lo apreciados que son los Coen en esta casa se descolgaran con algo tan (seamos amables) “discreto” a la hora de recrear tan aprovechable guión. De hecho es el punto más bajo de toda su filmografía y solo “Crueldad intolerable” (que ya me parece directamente inexcusable) se me antoja aún más flojeras.

CONCLUSIÓN. Magnífica comedia negra de ajustadísima duración cuyo acertado tono y valentía en la mezcla de géneros la hacen algo (bastante) más que meramente recomendable. Esto es, y contradiciendo la primera frase de “en contra”, lo que de primeras puede desconcertar es lo que, a la postre, convierte a estos “ladykillers” originales en prácticamente algo único (por la fluidez lograda ya que, y esto es quizá lo que más conviene aplaudir a director y guionista –William Rose-, el ritmo no se ve amputado en momento alguno, que fácil no parece de lograr).

GUZZTÓMETRO: 9/10

domingo, 13 de mayo de 2012

ALIEN, EL OCTAVO PASAJERO (1979)

INTRO. Dado que en unas semanas se va a estrenar la tan cacareada "Prometeus" (la precuela, secuela, parábola o lo que narices sea del film de hoy) y los aliens volverán a estar en boga cosa seria, me parece un buen momento para acordarme del film original de Scott de finales de los setenta. Por otro lado en esta "intro" y ya que he expresado mi opinión sobre la carrera de Ridley Scott en algún posteo pretérito del blog (que para algo están las "labels" del espacio digo yo y, para ahorrar energías al personal, se resume en aquello de: "no sé que le ocurrió a este muchacho por el camino") , aprovecharé este apartado para recordar el trabajo y persona de H.R. Giger. El famoso ilustrador/escultor suizo que diseñara el "bichito" de marras en cuestión, así como diversos decorados (los más retorcidos y cargados, obviamente) de "Alien". Trabajo que le valió un Oscar, por cierto. Dejo finalmente a continuación el linkeo a su sitio oficial de la web para que aquellos/as que quieran deleitarse con sus devaneos pesadillescos (y más allá de su labor en este y otros films, portadas de discos, videogames y demás): http://www.hrgiger.com/

SINOPSIS. De regreso a la Tierra, la nave de carga Nostromo interrumpe su viaje y despierta a sus siete tripulantes. El ordenador central, MADRE, ha detectado la misteriosa transmisión de una forma de vida desconocida, procedente de un planeta cercano. La nave se dirige entonces al extraño planeta para investigar el origen de la comunicación

A FAVOR. La construcción narrativa del film, con esa tensión de menos a más cual gota malaya infernal, es impecable. Esto no es un slasher del espacio a base de fx y tentetieso meramente, no, y se mire como uno/a quiera. Basta decir que el tan apreciado alien en si no aparece hasta la hora de metraje (la mitad de peli) y el vuelco argumental, aunque hoy tan consabido, es de sacarse el sombrero varias veces... Estás viendo un film del espacio, con sus astronaves, exploraciones "astronaúticas" y demás y, de repente, te encuentras sumergido en una pesadilla cósmica de padre y muy señor nuestro. Pero, ojo, que los parabienes con este film se abren en todas direcciones... Guión de cemento armado del tal O' Bannon, y envolviendo los diseños de Giger están los efectos muy bien medidos y sin estridencias (firmados por Stan Winston -quién por lo visto es todo un maestro en el tema y con su curro aquí se da fe-), todo ello y más subrayado por la soundtrack de Goldsmith, lo que permite (por último) a Scott centrarse principalmente en la dirección de actores, que no veas como le quedó el asunto y a ellos que vamos... Todos cojonudos. Desde los menos conocidos por el nombre pero contrastados en una y mil batallas como secundarios habituales (Veronica Cartwright o Yaphet Kotto), pasando por los más famosetes Skerrit o el gran Dean Stanton, y acabando en un par de cracks indiscutibles como los sres. Holm y Hurt (que el primero es la pera y el segundo pera y media). Damos de comer a parte, faltaría, a la gran Weaver y su construcción de la ya poco menos que icónica Ripley que funde fuerza y fragilidad a un nivel que dudo se vuelva a repetir... Acojonante lo suyo Sigourney. como todo en este film, en verdad.

EN CONTRA. Que se considere "Alien" como una más de la franquicia de joligu de turno, o se la relativice por el ingente número de secuelas (y eso sin hablar de los, póngamos "discretos", crossovers con Predators y tal)... A mi plim, me apresuro a decir. Que las otras tres son la mar de entretenidas y funcionales y aunque, para mí, no se acerquen ni en astronave a la "masterpiece" del original, tienen su punto (todas ellas -aunque Predators abstenerse, eso si-). ¿Algo malo del film en si y propiamente dicho, chocarradas al margen?... Quien encuentre algo me lo explique, plis.

CONCLUSIÓN. Todo un tótem imperecedero en su género (sci-fi), así como un film de reputísima madre hablando del medio en general. Nada más a añadir que se la sabe de memoria hasta el gato... Obligatoria más que meramente recomendable y fin.

GUZZTÓMETRO: 10/10

jueves, 10 de mayo de 2012

ARSÉNICO POR COMPASIÓN (1944)

INTRO. La retahíla de comedias románticas (más lo segundo que lo primero en verdad) de Capra es como bastante extensa. Si además contamos que firmó esa "Qué bello es vivir" que es a las Navidades lo que "La túnica sagrada" a la Semana Santa pues ya "pa qué"... Y "pa qué" en el sentido de ubicar para los restos y de manera inmediata a Capra en el cine de temática familiar. Ese cine del humor blanco imperial y falto de toda mala uva (y aún sin negar obvias calidades que puede resultar de necios en casos como el presente) que a algunos/as enternece, a otros/as resbala y que a los/las de más allá ni lo uno ni lo otro. Con todo, y dejando para la ocasión el resto de la obra de este inmigrante siciliano, la peli de hoy resulta tan popular como extraña en sus procederes habituales (maxime por la negrura de humor envolvente -que tampoco es tanta pero ahí queda-) y, por otro lado, es de calle  (como ocurría con los "centauros" y Ford en la anterior entrada cinera) el film que más me agrada con diferencia en la carrera del cineasta que hoy nos ocupa. Finalmente, antes de meterme ya al tema, me ha sorprendido comprobar que Frank Capra murió en el 91, cuando me constaba que dejó de hacer cine hace largos años (la última referencia es "Un gángster para un milagro" de justo tres décadas antes, habiendo pasado ya los sesenta de edad)... ¿Se jubiló?, ¿los envió -a los estudios- a hacer gárgaras?, ¿su estilo de corte clásico no encajaba con las "liberaciones" sixties y le dieron boleto?, ¿se fue a por tabaco?... Nunca lo sabré... o al menos hasta que me haga con la biografía de turno. Y siguiendo sobre "Arsenic and old lace" y tal, ¿por qué trabajó en tan pocos films despues de éste la guapísima Priscilla Lane?... Cuanto misterio garrafero y ni siquiera he empezado con el film de marras, si...

SINOPSIS. Un crítico teatral que acaba de casarse decide visitar a sus ancianas tías antes de marcharse de luna de miel. Durante la visita descubrirá que las encantadoras viejecitas tienen una manera muy peculiar de practicar la caridad.

A FAVOR. Lo de este film es puro teatro (se guioniza para la gran pantalla directamente desde la obra del tal señor  Joseph Kesselring) y su agilidad narrativa es, a mí entender, su principal y mayor activo durante sus prácticamente dos horas de metraje (y aún a pesar de algo que después veremos "en contra" que a alguno/a pueda hacer pensar erróneamente lo contrario). Entrañables las dos viejecillas encarnadas por las actrices Josephine Hull y Jean Adair, y preciosa la ya mentada Lane como "la chica" del folletín que pretende "pescar" a ese Grant que (obvio) hace de maestro de ceremonias con la soltura y eficacia que conviene esperar. Y de entre el resto del elenco de seundarios, todos impecables, se debe mentar al pérfido Raymond Massey convenientemente caracterizado para la ocasión y a un Peter Lorre que (oh) también hace de malo (y que bueno era este hombre, la madre que lo parió... -de hecho hay un código secreto nunca escrito para todos los amantes del cine "noirense" y uno de sus edictos insaltables de siempre es ponerse de pie ipso facto al oir "Peter Lorre"... que si no te echan-). La soundtrack la firma el gigantesco Max Steiner (maestro de maestros que también hiciera lo propio en el anterior film tratado en el blog, mira tú y a modo ejemplo rápido de entre choporrocientos posibles) y la puesta en escena, volvemos al tema "teatrero", es tan intencionadamente austera como brillante (¿por qué tocar lo que evidentemente funciona?, si señor). Ágil y divertida, inmune al carbono 14 (al menos en mi opinión) y una fantástica entradilla para su compa de promo, la inalcanzable y aún superior "Ser o no ser" de Lubitsch, en lo que sería una doble sesión de comedia (y de cualquier tiempo) de difícil superar.

EN CONTRA. Los mendrugos/as de turno que la tildan de "desfasada" en algunos foros incapaces como son de entender que "el cuando" es muy importante, primordial a veces, a la hora de valorar un film si en verdad se es seguidor del medio y su historia (que es la mierda de siempre pero a su vez, y siempre también, consigue molestarme en algún momento). Y luego está el "asunto Grant"... a algunos/as no les gusta en exceso el mentado actor en roles esencialmente cómicos por parecerles demasiado "apayasado"... Mala suerte. Entiéndase que "los estudios" aprovecharon el atractivo del famoso actor para potenciar su elegante flema británica en no pocos films pero, por otro lado, Cary era en verdad un artista surgido del circo al que le gustaba también la comedia más física y cuando se le daba manga ancha (lo que sucedió bastante a partir de cierto momento al ser una de las estrellas más notorias durante no poco tiempo) el tipo lo aprovechaba... Por lo visto Grant siempre buscaba (cuando no imponía) algún que otro momento donde se pegaba una chufa amigo como era de caidas y tropezones. Esto, por lo visto también, le trajo algún problema (relativo, entiéndase que a ver quién le tosía a éste) como el que tuvo con cierto compatriota director de pájaros, ventanas y demás. Pero, al final, el putas casi siempre que quiso -procediese o no- logró salirse con la suya hasta que, al convertirse en ya un galán maduro más reposado y al uso, se le pasó la manía.
Dicho eso solo queda (de una maldita vez) centrarme en lo único que yo, particularmente, le encuentro más flojete al asunto... Es un film que va de menos a más a un ritmo creciente, desde luego, pero de tan creciente se llega a un punto concreto de semi-caos hacia el final que tampoco veo porque disimular ya que ni mancha ni lacra el brillante todo aquí logrado pero, claro, un caos sin Groucho no se sostiene al 100% por puta madre que sea y esto, "Arsénico por compasión", llega a un punto de centrifugado que, después, la resolución pudiera parecer un poco, solo un poco (que conste), precipitado. Ojo, que tampoco se espere nadie un despiporre pythoniano (que también tendría lo suyo) ya que el guión -recuerdo- es de cemento armado y acude al rescate, en cualquier escena y ahí donde más se le necesite.

CONCLUSIÓN. Muy divertida y popular comedia que mezcla con más que mera solvencia "clasicismo" y "negrura" por parte del maestro Capra. No le doy el pleno por algún (muy contado -casi imperceptible la primera vez que se ve, seguramente-) tirón de ritmo sincopado hacia el final. Pero, también -que quede clarinete-, si alguien quiere ver bajar de la excelencia a este tan divertido film haría bien en irse a buscar a otro lado... "Cargueeeen !"

GUZZTÓMETRO: 9/10

martes, 8 de mayo de 2012

FLAMIN' GROOVIES / "ROADHOUSE" (1986)

Afirmaba hace ya algunos años, y sin cortarse un pelo, el Sr. Jaime Gonzalo (el jefazo del Ruta 66 junto a Julià, si) que: "Los Flamin' Groovies son la mejor banda de rock de las mejores bandas de rock"... chúpate esa. Por supuesto, se admite, dicha aseveración puede parecer algo salida de madre (por lo fanático -bastante impropio por cierto del iracundo Jaime en eterno y agradecido contraste con el más amable, por así llamarlo, Ignacio-) a no ser, claro, que conozcas y adores a la formación de Cyril Jordan como ocurre aquí, en este su humilde espacio.
También me ha gustado la de dios constatar el respeto que se les rinde en la blogosfera y evidenciado en uno de los últimos entradones de Johnny (el de Woody Jagger -flamante "blog del mes" en Citizen Guzz, el primero desde el cambio de formato-) y en el que se animaba al personal a citar a sus quince bandas favoritas de all the times (tarea tan imposible en rigor como divertida en el "aquí te pillo..." que propone) ... Y es que al fin no son pocas las veces que aparecen mentados por ahí en medio los de SF lo que, particularmente, me moló bastante.
Así que tras recordar lo primero, lo segundo o lo del medio, apetecía hoy marcarse entrada de los hacedores de "Supersnazz" y demás. Supercampeones del ninguneo perpetuo que, por una mera cuestión de sentido común, han acabado pasando por la historia rocanrolera si bien no al nivel que merecen si por encima -definitivamente- de la (cruelmente errónea) acepción general que no hace tanto se daba. Además, soltado todo el rollo que precede, hoy vamos de rareza (y bien gorda) de mi colección vinilera particular.

Que no despiste el año de edición del álbum apuntado en cabecera, advierto ya de entrada. "Roadhouse" (el disco) es un vehículo de esos extraños que las discográficas se marcan de vez en cuando (y con los de Jordan que han cambiado más de chapa que lo que se quiera ni te cuento), y que integra en su interior material grabado 100% en la primera etapa del combo, la de Roy Loney (69-71). De hecho, para dejarme de rollos que yo solo quería acordarme de tan cojonuda banda (one more time, y que anda que necesito excusas...), "Roadhouse" se "limita" a una docena de canciones cuya cara A alberga piezas de su segundo elepé "Flamingo" (70) mientras que en la B tenemos (a excepción de la primera que da título al asunto y pertenece al mismo disco que las de la otra side) canciones del tercer álbum, el ilustrísimo (y básico so pena de muerte tras tortura china) "Teenage head" del 71. Festín "flamingroovero" que te caes de culo en cualquier caso y la puta caña, sin descanso que medie, desde la inicial "headin' for the Texas border" hasta la postrera "whiskey woman"... Miles de años cayeron sobre la comarca y todavía no sé (a veces pienso que si pero luego, en cualquier momento, caigo en la cuenta que nanay) si esta gente era más brutal con Loney que con Wilson y/o vicecersa pero, faltaría y ya en la despedida, aprovecho para recomendar por choporrocienta vez en la vida (que en muchos casos no hará maldita falta y me alegro) la obra de los Groovies 69-79, de "Supersnazz" a "Jumpin' in the night". Media docena de discos que ningún rocanrolero de pro debiera saltarse a la ligera.

viernes, 4 de mayo de 2012

CENTAUROS DEL DESIERTO (1956)

INTRO. Cuenta la leyenda que una vez, siendo Spielberg muy jovenzuelo (primeros setenta), se le acercó el Sr. Ford y señalándole la fotografía ampliada de un plano de alguno de sus films le preguntó: "¿Me puedes decir que ves en esta imagen?". El otro, dubitativo, empezó a enumerar: "Bueno... tenemos un árbol, el desierto, un caballo...". Ford entonces le detuvo con un gesto de la mano y le espetó: "Mira (chaval -o similar, supongo-) cuando sepas porque la linea del horizonte está arriba, abajo o en medio del plano serás un buen realizador de cine"... Chúpate esa Stevie !
Anecdotario al margen, y metidos ya en harina, debo admitir que aún teniendo en muy alta consideración a algunos filmes de Ford determinados, servidor nunca ha comulgado con esa apreciación de muchos amantes del mundillo "cinero" de ayer, hoy y siempre que consiste en contar sus referencias por "masterpieces" o poco menos... Para no extenderme en esa dirección lo resumo en que, en base a mis gustos y/o disgustos, Ford fue y és "uno de los grandes" si, pero (y para mí, se insiste) no "uno de los más grandes". Ahora bien (cuidaooo), que meterse con este señor es uno de los ejercicios favoritos de la facción "gafapastera" de los cinéfilos varios que asolan este mundo... "Racista", "retrogado", "misógino", "limitado", "sobrevalorado"... y otras lindezas, son epítetos que se pueden encontrar frecuentemente en según que foros/espacios se cruce uno y a colación de la obra del famoso realizador. En mis cuentas todo ello se resume también con una sola palabra: "gilipolleces", por supuesto. Vaya por ejemplo el film de hoy. El personaje de Wayne odia a los indios con toda su alma, de acuerdo, pero (atención): ¿el qué aparezca un personaje racista en un film por causa-efecto inmediato convierte ese film en racista?... Ni hablar (o revisemos la historia del medio, en su defecto). Y aún sabiendo de la militancia republicana del actor mentado por la que es fácil hacer trampotas si existe (alevosa) predisposición (que más da algunos la cortedad de miras que el realizador marca a fuego en ese personaje y la sombra de patetismo que proyecta, ¿verdad? -cuanto hijo de puta...-). John Ford, de quien recomiendo se vea para ayer "El sargento negro" y sobretodo "El gran combate", si se comulga un mínimo con lo expuesto (su presunta condición racista/xenófoba... y aprovecho para recordar que una tribu lo reconoció como uno de sus miembros en cierto momento de su vida, para más leña), contaba historias de las cuales un número muy significante fueron ubicadas en el "far west"... Que es lejano, si, y también salvaje... Y ahí está la clave. Quedaría de cojones ver a Wayne con delantal pasando el mocho y a la Miles fumando en pipa en el porche mientras se lima los callos del pie... Pero, ¿sería fidedigno?, ¿meramente creíble, siquiera?. Si, no cuesta imaginar aquellos años y ambientes como claros ejemplos de misoginia social a expuertas, pero no és un asunto de "aquella sociedad" evidentemente retrogada y corta de miras... Dejemos en paz a Ford, please, y vayamos con un film que para un ingente intergeneracional importante es "el", que no "un", western. Y no es para menos.

SINOPSIS. Texas. En 1868, tres años después de la guerra de Secesión, Ethan Edwards, un hombre solitario, vuelve derrotado a su hogar. La persecución de los comanches que han raptado a una de sus sobrinas se convertirá en un modo de vida para él y para Martin, un muchacho mestizo adoptado por su familia.

 A FAVOR. Su potencia visual fuera de medidas tiene que ir por delante, ya de primeras y claro está (y pensar que hay quien se entretiene contando fallos de raccord en algo de este calibre en su bagaje final... es muy triste). Los exteriores (ultrapanorámicos si es menester -y hasta pintados al óleo que parecen en pasajes concretos-) de esta obra consiguen que Kubrick palidezca de envidia, que Welles se haga fan irredento de Ford por siempre jamás o que hasta el mismísimo Kurosawa sonría con complicidad ("no está mal, no está mal"). La manera de resolver situaciones on screen como la del tiroteo inicial donde casca casi toda la familia de Ethan o ese climax donde tito Wayne quiere cargarse a una jovencísima Wood (tan guapa como siempre, faltaría), parecen cosas de esas solo alcanzables por un muy reducido (te sobran dedos para contar) número de elegidos. La sensación de aventura clásica a lo Fenimore Cooper, lograda por el guión del tal Frank Nugent, también debe señalarse. Y está la música del gran Max Steiner, por supuesto. Genial elección de ritmo narrativo en sus dos horas de metraje, lo que nos deja, finalmente, a los actores/personajes... A ver, los papeles de Natalie Wood y Vera Miles son poco menos que testimoniales (sobretodo en el primer caso) y Jeffrey Hunter saca nota en su papel de constante comparsa pero, claro, aquí lo realmente importante es este Ethan Edwards de Wayne (a qué engañarse)... Y és Ethan (como también le ocurre a Wayne en "El hombre que mató..." -otra que también es manca-) un personaje triste, iracundo y completamente fuera de tiempo, merced a esas costumbres y maneras de pensar tan obsoletas y encorsetadas. Su facción perdió en la guerra y regresa derrotado, hastiado de la vida con una familia a la que parece echar tan de menos como la susodicha a él... poco tirando a menos, vaya. Señalar que "the Duke" no era Olivier, Laughton o Guinness es rematadamente evidente, pero ese retrato del héroe caido en pos de la evolución le sale de narices al camándula y Ford lo aprovecha... Crea el estereotipo (o pone a Wayne ante la cámara que no se si es lo mismo, de hecho) y parece recordarnos: "si, vale, esta clase de personaje es feo, rudo, cazurro y todo lo anacrónico que se quiera pero, ojo, que existió y tuvo su función" (vamos, que sin juzgar sobre maldades y bondades se nos pide no olvidar que ese cowboy-tipo-vacia-cargadores-asesina-indígenas es el que, en cierta medida, levantó la nación guste o no). Por esos y otros matices siempre será éste el mejor trabajo de Wayne en mis cuentas ya que, desde luego, yo seguiré viendo siempre a Ethan Edwards como un personaje gris, patétic, al que Ford despide con un plano que para muchos ya es leyenda y que se despide (él y los que como el calzan) desde ese umbral hacia el desierto y para no volver jamás.
Si "The searchers" es poesía visual, y para terminar el "a favor", como comúnmente le endilgan no pocas gentes es algo que queda al gusto del consumidor pero, por mis partes y en cualquier caso, el negárselo no parece proceder. Magistral, sin duda ni mandanga a caber (y todo el rollo soltado por alguien a quien el género a tratar hoy nunca le ha entusiasmado de manera especial -que tampoco es que lo deteste-, lo que debiera tenerse en cuenta, o eso creo).

EN CONTRA. Algunas cosas... Pero todas ellas en relación a percepciones/opiniones personales ajenas al film con las que no congenio ni congeniaré. El film en si és impecable (e irrepetible ya puestos), que es lo que me cuenta, y ahí que lo dejo.

CONCLUSIÓN. Según lo veo es el techo de Ford (y también del género en base a mis modestos gustos). Un western con el consabido "crepuscular" a cuestas (si se quiere y en base al personaje de Wayne), técnicamente impecable y, sobretodo, con unos planos (y no solo los de Monument Valley) de traca y un protagonista (escondido sobre la siempre hierática expresión de "the Duke") con una carga de profundidad brutal por lo que és y significa. Imprescindible pedazo de film, no veo a qué alargarlo más.

GUZZTÓMETRO: 11/10

miércoles, 2 de mayo de 2012

GUIA RÁPIDA PARA ADORAR A SONIC YOUTH EN CINCO PASOS



Y rápido que va a ir, si. Sonic Youth son una debilidad personal desde que en algún momento del primer lustro noventero me pasaron grabados en cinta los discos de la familia sónica que van de "Evol" a "Dirty" (poca cosa, vaya). Ya después todo se limita a que la fascinación por tan oscura como (impagablemente) rica en matices música se fuera cociendo hasta formar parte intocable del cuarteto de la muerte guzzero del rock independiente (Replacements, Pixies, Dinosaur Jr y los de NY) preferido, por el que el susodicho (que soy yo y dicho sea de paso) ma-ta. Directamente.
Sonic Youth tiene algunos otros discos de aupa ("Washing machine", el mencionado "Evol" o "Experimental...", entre algún otro) pero como la cosa sería hacer honor al título del posteo (o al menos intentarlo) me limito hoy a poner el jukebox casero de turno con una canción (emblemática) de cada uno de mis cinco álbumes predilectos del prestigioso combo noisero de marras. Esto és: "Sister" (87), "Daydream nation" (88), "Goo" (90), "Dirty" (92) y "The eternal" (2009). Y si, dicho ya todo, canonización para el descomunal Steve Shelley para ayer.

(Pd. Aprovecho para recomendar macanudo posteo de Gonzalo Aróstegui: http://raggedglory.blogspot.com.es/2012/02/eternal.html
, sito en su Ragged Glory sobre el mentado "The eternal" de hace unos pocos años y, faltaría, uno de mis álbumes favoritos -de calle- en lo que llevamos de milenio... En cualquier caso, esperemos que la más o menos reciente separación ya tan cacareada Thurston-Kim no sea el inesperado finiquito de tan cojonudísima e irrepetible formación... aunque de serlo mejor broche que "The eternal" va a ser chungo de conseguir, cabe admitir).