martes, 29 de noviembre de 2011

EL HOMBRE QUE PUDO REINAR (1975)

SINOPSIS. Danny Dravot y Peachy Carnehan son dos aventureros que viajan a la India en 1880 y sobreviven gracias al contrabando de armas y otras mercancías. Un día deciden hacer fortuna en el legendario reino de Kafiristán. Después de un durísimo viaje a través del Himalaya, alcanzan su meta justo a tiempo para hacer uso de su experiencia en el combate y salvar a un pueblo de sus asaltantes.


A FAVOR. Una de las cumbres del cine de aventuras con unos Caine y Connery de lujo protagonizando uno de los relatos de un megacrack de la literatura del género, de cualquier tiempo habido, como fuera Mr. Kipling. John Huston hace nuevo alarde de oficio y diversidad de registros (¿de verdad éste es el mismo director de "El halcón maltés" o "El hombre de MacKintosh"?) hasta el punto que el liarse, ya después de esto, a buscar excusas para negarle su lugar entre los grandes empieza a ser sonrojante. Y, en definitiva, un film cuidado y narrado visualmente digno de enmarcarse... Desde la banda sonora firmada por Maurice Jarre, la elección del siempre solvente Sr. Plummer como el propio Kipling, la más que acertada elección de exteriores y hasta ese tono de cachondeo fino al describir el choque de culturas (los unos serán unos bárbaros, si, pero la extremada altivez británica también se lleva lo suyo), y un considerable etcétera al que por añadir parabienes hasta se puede ir también a buscar la originalidad por ese final tan alejado del tópico (happy end que te crío) en lo que sería el tema "aventuril" en la historia del medio.


EN CONTRA. Es una película muy (justamente a mí entender) querida por cinéfilos de distinto grado y de cualquier parte pero, mpff, no sería del todo sincero si no mentara que en mi opinión hay un leve acomodamiento (se pierde la inolvidable y tan meritoria pulsión narrativa hasta ahí) sobre el inicio del último tercio de film que, sin desmontar para nada el tremebundo todo de la obra en si, sí que se deja notar... No pasa nada, por supuesto, el final lo soluciona todo pero, aunque se disienta, yo siempre lo he visto así.



CONCLUSIÓN. Pues que, a pesar de lo descrito en el anterior párrafo (que tampoco es mucha cosa si se analiza un algo), sería comprensible que de tener que llevarse diez y solo diez pelis de aventuras a una isla desierta más de uno y de un millón se llevaría dos copias de ésta por si acaso (y aunque perdieran derecho a otro film con ello). Se congenie o no con el ya más que mentado género, de verdad que esto se recomienda a cualquier tipo de público y de cualquier edad (otro de los triunfos de Huston aquí, por cierto). Tremendo director (que por cierto co-firmó el guión), tremendos intérpretes y tremenda historia de un tremendo escritor para un film que más que tremendo la verdad es que sencillamente, y a todos los niveles, es de putísima madre. No le meto el puro 10 por esos menos de 20' (en un film que supera las dos horas) que siempre me han fastidiado particularmente pero: amistad y camaradería, grandes viajes, batallas, risas y no risas, exploraciones y fugas con los pies por delante, etc ... de todo lo que sería Aventura (con intencionada mayúscula) aquí te hartas, y para bien.



GUZZTÓMETRO: 9/10

domingo, 27 de noviembre de 2011

EL PÉNDULO DE LA MUERTE (1961)

SINOPSIS. Francis Barnard llega a un siniestro castillo para averiguar la causa de la muerte de su hermana Elizabeth, esposa del atormentado Nicolás Medina, hijo de un cruel inquisidor español.


A FAVOR. Roger Corman y Vicent Price sobre una "narración extraordinaria" de Poe de las más aclamadas. Además con una duración muy ajustada e inferior a los 90'... ¿Para qué más?. Añadamos, para terminar, que los flashbacks psicodélicos tienen lo suyo y que tiene algún susto la mar de majo así como un final que, guste más o menos, lo escribió quien lo hizo.


EN CONTRA. Que se puede entender que para la gente que no sea especialmente fan para con algunos de los implicados (y no hace falta ir a buscar páginas que mi admiración por el Sr. Price. mismamente, ya es legendaria) el cocido puede ser algo... extraño (y no para bien). Si quitamos al que fuera el viudo de "Laura" y, en infinita menor medida, al tipo que hace el papel del galeno traicionero (Carbone -si si, igualito que el secundario de "Godfellas"-), además, los actores son más bien chungos tirando a horribles (siempre en mi modesto parecer desde luego... pero, insisto, para mí que hieden cosa mala). Y podría seguir echando lindeces (hay, por ejemplo, algunos decorados de los de cuidadín que vienen muchas curvas, si) pero, ay -que se le tiene cariño a este tipo de martingalas -, a ver como lo vendo yo después esto un mínimo en el Guzztómetro (tm)...



CONCLUSIÓN. Corman és el eterno "maestro de la Serie B" y cuando se juntaba con el otro camándula le daba carta blanca para sobreactuar lo que le saliera del bigote con el rol protagonista que toque... En este sentido los que nos lo pasamos de miedo con las trilladas construcciones de Price la pasaremos nuevamente bien, of course, con ésta "The pit and the pendulum" (como con otras tantas con las mismas cabezas visibles al frente del cotarro). El problema, según lo veo, estriba en que es un cine de ese que atesoramos con la estima del recuerdo juvenil... hasta el momento de reenfrentarnos a él... Quizá todo se deba a que, sencillamente, los tan peculiarmente únicos (e indiscutibles) relatos de Poe no pueden ser traspasados a un medio que no es el natural. No sé... Lo dicho: para fans del uno, del otro, o bien, del género de manera muy concreta. Particularmente de recomendar algo yo solo lo haría con la enésima reelectura del texto del hacedor de "El cuervo", pero se insiste -que quede bien claro esto que sigue-, viva la madre que le parió Sr. Price !.


GUZZTÓMETRO: 6/10 (7/10 para acérrimos del gran Vincent)


BREVE PANEGÍRICO GUZZERO. Vincent Price es una de las grandes debilidades de éste blog. No fue "uno de los más grandes" a mí entender, está claro. Pero grande si lo fue. Y además con un estilo muy peculiar que me lo hace extrañamente entrañable. Fanático de la persona y personaje de Edgar Allan Poe le tocó la loteria una media docena de veces al coincidir en tiempo y espacio con Mr. Corman (y de ahí en adelante... que se acomodó, quizá en exceso, en ese tipo de registros) pero, al loro, antes de eso ya tenía una carrera sólida y a considerar como actor, mayormente secundario, en films tan apetecibles como la mentada "Laura" de Preminger o la recientemente vista (también) en el espacio "Mientras NY duerme" del maestro Lang. En cualquier caso "el actor americano más inglés que jamás haya existido" (como a algunos gusta de catalogar) es un tipo que, más allá de su talento, siempre me ha caido de narices... ¿Sabían qué, y quién lo diría por el tipo de papeles que solía, era un cachondo mental y de lo peor -por lo gamberro- en un set de rodaje?. Entre otras, por lo visto, tenía la costumbre de hacer carotas y muecas a las actrices cuando en el contraplano de los diálogos se veía la cara de alguna de ellas (y su propia cogotera en primer término) con la consiguiente partida de caja de la que tocase (ténganlo en cuenta la próxima vez que vean/recuperen según que film)... Ello le acarreó alguna bronca con más de un director (por supuesto) pero, al mismo tiempo, es el tipo de cosa que le hizo un profesional muy estimado por sus compañeros de profesión que, más allá de géneros, se descojonaban cosa seria con el buen Mr. Price. Artistazo, sin duda, por el que hoy (camino de las dos décadas del fallecimiento) brindamos desde la mazmorra más profunda.

miércoles, 23 de noviembre de 2011

AQUÍ, UN AMIGO (1981)

INTRO. De verdad que tenía previsto poner otra película en la siguiente entrada pero, ay, revisando los anivesarios varios descubrí que hoy hace veinte años que murió el señor Klaus Kinski... Otro amante del cine más estricto, por supuestísimo, hubiera echado mano a alguna de las obras con su eterno odiado/amado amigo/enemigo Herzog (y en verdad que "Aguirre..." y, especialmente para mí, "Fitzcarraldo" son la repera al cubo). Pero, qué cosas, siempre recordaré a Kinski, en primer término y de forma mucho más que injusta atendiendo a los logros del nervudo intérprete germano, por este psiquiatra sexual de la última película dirigida por el gran Wilder. Siempre denostada y olvidada en no pocos sectores la peli de hoy pero, qué narices, a mí siempre me hace reír. Y vale, no és comparable ni de lejos a algunas de las enormes comedias del maestro, eso queda claro pero honestamente: ¿cuantas comedias no dirigidas por Billy Wilder son comparables a las mejores comedias dirigidas por Billy Wilder?. Las hay, si, pero aunque parezca muy rimbombante la cosa no se tarda tanto en acabar... de hecho a mí me sobran dedos. "Wilder menor", vale, pero siempre y cuando el balance se realice sobre la obra del mismo genio de "faldas" y "apartamentos", de otra forma yo al menos siempre revisaré "Buddy, Buddy" como la efectiva comedia atemporal que és.



SINOPSIS. Trabucco está a punto de retirarse a una paradisíaca isla, pero antes debe hacer un último trabajo: eliminar a los tres testigos claves en el juicio de un caso federal. Para ello se instala en un hotel estratégicamente situado, pero la situación se complica cuando se instala en el mismo hotel Victor Clooney, un hombre que está muy deprimido porque su mujer lo ha abandonado por un sexólogo. En el preciso momento en que Trabucco se dispone a ejecutar su plan, Victor intenta suicidarse y lo echa todo a perder.



A FAVOR. El último guión desarrollado (sobre comedia teatral ajena), por el maestro y a cuatro manos con su fiel Mr. Diamond, es a su vez el último ejemplo que nos legara de como se tiene que perfilar una comedia de las de alto copete... Siempre adherida al tono y sin sobreponerse nunca del todo, aún admitiendo el "subidón" de alguno que otro gag de los de "ahí queda eso", al argumento. Con Wilder muchos aprendimos que, definitivamente, no es el chiste sino quien lo explica. Si además tienes a Lemmon y Matthau pues ya es un poco el "pero, de qué estamos hablando aquí" por el cariz de obviedad que alcanza el asunto. A destacar el ya mentado rol del hoy aquí recordado Sr. Kinski que succiona, cual aspirador industrial marca acme, cualquier plano por el que asome. Buena resolución por cierto (que imagino que ahí la cosa será de agradecer al hacedor del texto original) y aunque una y mil veces relativizada y ninguneada, estamos ante una buena y más que válida despedida de uno de los mejores cineastas que han dejado la "historia cinera" sin duda ni martingala a caber  (el que más en base a mis modestos gustos y querencias de hecho y siempre ex aequo con el director de la peli con el logo de este espacio).



EN CONTRA. Que no es lícita de considerarse "masterpiece" y que, obvio -repito-, no és "El apartamento"o "Con faldas..." (ni tampoco "Irma" o "Primera plana"). Nada más en contra. Todo el resto de "paramales" son al comparar no al valorar, y éste film (y sobretodo comedia) es al fin muy disfrutable.



CONCLUSIÓN. Wilder dirigiendo a Matthau que es un asesino a sueldo a punto de realizar su último trabajo (escopeta mediante) pero un suicida Lemmon no dejará de hacerle la puñeta... ¿qué puede salir mal de esto?. Detalles como, por ejemplo, el anillo de bodas fundido a colgante del Dr. Kinski o ese empaque de Matthau montando y desmontando su "herramienta" las veces que sean humanamente necesarias tienen su enjundia y es que por mucho que se quiera alargar todo termina en que "Aquí, un amigo" (tócate lo que te toque con la licencia al traducir) es una estupenda comedia. No maestra, estamos, pero estupenda.



GUZZTÓMETRO: 7'5/10

martes, 22 de noviembre de 2011

PSICOSIS (1960)

-"¿Janet Leigh para la protagonista?. Si, de acuerdo, por qué no. Leigh está bien".

-"¿No le gusta?. Ha mostrado mucho interés en trabajar con usted...".

-"No, si me parece muy buena pero es que es una lástima... Su personaje muere en la primera mitad del film".

-"¿Perdón?".

-"Como lo oyen, si".

-"¿Cómoooo?. Pero, a ver-a ver-a ver... ¿quién se carga a su estrella protagonista en la mitad del metraje?. És de locos. Creemos que se equivoca usted en mucho Sr. Hitchcock... ¿QUIÉN VA A QUERER VER NUNCA ÉSTA PELÍCULA ...?".



SINOPSIS. Una joven secretaria, tras cometer un robo en su empresa, huye de la ciudad y, después de conducir durante horas, decide descansar en un pequeño motel de carretera regentado por un tímido joven llamado Norman. Todo parece normal y tranquilo tanto en el apartado motel como en la casa de al lado en la que viven Norman y su madre, pero las cosas no son lo que parecen.





PSICOINTRO. Cuenta la leyenda que tras el film con Grant, los maizales y el Monte Rushmore, Mr. Alfred no tenía ni repajolera idea de cuál sería su próximo film (cosa muy rara en él -aunque aténdamos a que estaba sumergido de pleno en su famosa serie televisiva por entonces-) . Leyó, en algún momento de esos últimos 50's y por azares de la vida, una crítica muy positiva en un periódico sobre la reciente novela de un tal Robert Bloch ("Psycho", 1959). Y ahí se hubiera quedado el tema si en uno de sus vuelos transoceánicos, mientras esperaba aburrido para el embarque, se acercó a un quiosco del aeropuerto y se hizo con una copia de la mentada novela (he leído en alguna parte que era "la última que quedaba", pero a saber si son ganas de echarle épica al cuento o , en verdad,la pura realidad)... Al aterrizar en su Inglaterra natal, por supuesto, Sir Alfred llama a todos dios que proceda para hacerse con los derechos. Y así (tan ricamente) nace "Psicosis", la película.



A partir de ahí, y hasta hoy a esta hora, se dispara la mitología. El cambio de guionista (impagable y eterna labor del Sr. Stefano), el parar el inicio en el primer día -y momento- de rodaje por salir fuera del estudio a retratar la luna lunera tras la mansión-hotel consiguiendo así la inmortal estampa, el "tragar" con la Miles (por cuestiones contractuales y para el otro papel femenino) para la que escribiera el papel que finalmente le cayó a la Novak por su "inoportunísimo" embarazo (que aún no le había perdonado, ya puestos), el prohibicionismo total en los sets para con todo el equipo para evitar filtraciones (por lo visto el truhán llegó a hacer un casting para el papel de la madre...)... Y así estaríamos un buen ratazo, sin duda. Por supuesto, antes de seguir y abandonar ésta intro, cabe prevenir al lector... La Sra. Curtis muere (si, si, me consta que es un sorpresón, todo un spoiler ignoto que nadie conoce pero mira... soy así de hijo de puta) y por ello volvemos a la mítica afirmación del productor de la Paramount (pedazo de hacha !): "¿quién va a querer ver nunca ésta película?". (perdón) ... (ahora sí)



A FAVOR. Alguna cosa hay, no se crean. La música de Herrmann, el guión de Joseph Stefano (sobre la novela, bastante más sangrienta -y doy fe-, de Robert Bloch), todo el casting al completo (no solo destaquemos a la Leigh por su "duchera" inmortalización) donde, sería injusto de otra manera, debemos echar de comer a parte a Perkins por uno de los solos interpretativos más memorables jamás habidos y sesudamente caracterizados (con ese tan frágil aspecto aparente) que choca de morros con el gordinflas y mantecoso Bates del texto original... Por lo visto al desaparecer el papel de Marion, Stefano y Sir Alfred se encontraron en la molesta situación de: "joder, ahora tenemos -de momento- solo un papel en la peli hasta que introduzcamos más...", por lo que se optó por éste estilizado Norman a fin de empatizar con el espectador sin generar rechazo alguno ("pobre chaval, que débil, qué puta loca la madre...", etc.). Y, para no alargarlo más, mejor no nos metemos a recrear escenas, planos y secuencias porque se nos acabaría aquí el otoño... y porque, a la postre, todas/os ello/as son cojonudas/os. "Historia del Cine", con todas la mayúsculas, pompas y pomposidades, trompetas y trombones, y hasta majorettes que se quieran mentar y recordar.



EN CONTRA. Para ser del todo honesto debo reconocer que el póster promocional del film en Tombuctú nunca me ha acabado de convencer... ("Qué idiota que eres", añade mi respectiva en este momento).



CONCLUSIÓN. Pues que, y a la postre es lo más importante, si pasamos de largo de todos los datos ya vistos a fin de ensalzar el asunto, a sumar: que la cosa está basada en el chalado del Ed Gain de los cojones, que ya ha cumplido el medio siglo y tiene una vigencia que intimida al más pintado de los "maestros", que es ultrafamosa y megapopular de aquí al planeta de Chewbacca, que si nos hubieran dado un euro por cada vez hemos visto la escena de la ducha ahora podríamos elegir de que color queremos el Mercedes según el día, etc etc etc... Pasando por encima de todo eso y mucho, muchísimo más, digo y repito, nos encontramos que "Psycho" es una película exageradamente buena. De las que más, y a todo esto... para que vayamos todos criticando la "literatura de aeropuerto"... Si es que a veces, aún sin querer, el "gafapastismo" nos debora y mereceríamos irnos a cagar, sin duda... o incluso a la ducha, en algunos casos.



GUZZTÓMETRO: 11/10





Pd. Como broche final adhiero documento de lo que le ocurrió al último cinéfilo (el último que quedaba) que confesó no haber visto nunca el film de hoy...

lunes, 21 de noviembre de 2011

GATO NEGRO, GATO BLANCO (1998)

INTRO. Me dirijo a la página de donde casi siempre tomo prestada la sinopsis para ganar tiempo y me encuentro que el Sr. Boyero en su crítica "mundial" dijo de éste film que: ""El público en Venecia se partía de risa, pero yo es lo que he visto y oido hasta la saciedad en el cine de Kusturica, y ya no me hace ni puñetera gracia, a pesar de su talento visual"... Tócate los huevos, o lo que te toque, si. Por supuesto el mentado señor ejerce ahí de "crítica especializada" (argh) y la cosa tiene truco... Kusturica por entonces estaba "de moda" (su última referencia era "Underground" que, para no hacerlo largo, es uno de mis films favoritos sin coletilla a añadir... Así como el predilecto para una legión de amantes del cine varios en el opus del cineasta serbio). Y eso, para dichos sectores de la "crítica especializada" es pecado, si. En cualquier caso Kusturica remata aquí lo iniciado con su ilustre hat-trick ochentero y, omitiendo el sopapo de su "aventura americana" y añadiendo la insigne peli antes mencionada, completa con estos gitanos y felinos su "quinteto de la muerte" particular (a sumar la guinda, ya en los 00's, de la magnífica "La vida es un milagro" que ya veremos otro día... y, vale de acuerdo -que no todo son violines-, también esta esa "Prométeme", su último film convencional hasta la fecha y que juntó para mal, por vez primera, a buena parte de crítica y público, aunque les diré un secreto... a mí me gustó, qué narices). Una pena, para terminar la larga intro -más larga que todo lo que sigue lo que no está mal para una "intro", no... está fatal !-, que el Sr. Emir haya cogido tanto gusto por los documentales o le haya vuelto a dar tan fuerte por retomar su carrera musical una vez estrenado el milenio... No somos pocos los que le añoramos. "Underground", "Papá está en viaje de negocios", "¿Te acuerdas de Dolly Bell?" o, la que posiblemente sea la competencia más férrea de la primera en los chorrotops improvisados, "El tiempo de los gitanos", son largometrajes muy (pero que muy) disfrutables, si. Pero, ojo, que "Gato negro, gato blanco" les  aguanta muy bien el envite en cuanto a calidad, con el añadido que (se ruega precaución) se te puede saltar el páncreas por el descojone según te pille... y en general también.



SINOPSIS. Grga Pitic, un mafioso gitano que controla los vertederos de basura, y Zarije, el orgulloso propietario de unas obras de cemento, son amigos desde la infancia. Ahora tienen ochenta años, han sobrevivido juntos a todo tipo de aventuras y se profesan un profundo respeto. Estando Zarije en el hospital, su hijo Matka acude a Grga para pedirle dinero. Él y su socio Dada lo necesitan para hacer un gran negocio vendiendo petróleo en el mercado negro. Pero las cosas salen mal y, entonces, Dada amenaza de muerte a Matka si no consigue que su hijo se case con su única hermana soltera. Pero, naturalmente, el chico está enamorado de otra.



A FAVOR. El ritmo, siempre a más, es la bandera más alta que encontramos enarbolada aquí. De lo peculiar a lo agradable, de lo agradable a lo simpático... y a seguir la cadena hasta llegar a las esquizoides escenas y persecuciones de la parte final (algunos de los planos y escenas más puramente humorísticos del cine de bastante antes y hasta hoy se hallan aquí la mar de vigentes y escondidos los puñeteros). Por supuesto el tan justamente cacareado talento visual del director (acompañado por una música tan bien ajustada como se quiera desear) te lleva de la manita por estos paraísos de ruinas, desperdicios y páramos durante las dos horas de metraje aproximado, pero se insiste, la velocidad y síntesis cómica a medida que la cosa va encarando ya su resolución es de traca y de las gordas... "Hasta los muertos te harán reír"... sin duda. Y el cast... no conozco ni al Tato, no, pero qué de putísima madre todo el mundo aquí !.



EN CONTRA. Por decirlo de alguna manera que si bien "Irma la dulce" no es "El apartamento", "Gato negro..." tampoco es "Underground". A partir de ahí (y dios me libre, en base a mis querencias cineras, de comparar a nadie que no sea el director de "M" con el maestro de "testigos", "perdiciones" y demás), que cada uno eche sus cuentas a la hora de perderse según qué...



CONCLUSIÓN. Divertidísimo film, con todas sus peculiaridades de contexto en la grupa, cuya re/visión se recomienda sin reserva que valga. Además, tras su risible y por momentos canalla propuesta, tenemos una peli la mar de positiva cuyo sabor de boca final es como bastante agradecido... Es decir, si no te conquista por lo "choteable" es bien posible que lo haga por lo meramente bonito (que no es poco tampoco). Seguramente el film más amable y ameno de Kusturica, según se vea al menos, y al echar las sumas y restas finales en el libro de balances. Aunque también puedo dejarme de tanta gaita y finiquitarlo todo con un simple: "como me gustan estas historias de gitanos de Kusturica, la madre que lo parió !".



GUZZTÓMETRO: 9/10

EL SECRETO DE LA ISLA DE LAS FOCAS (1993)

SINOPSIS. Fiona, una niña de diez años que se ha quedado huérfana, se va a vivir con sus abuelos a la costa oeste de Irlanda. Desde su casa se divisa la lejana "isla de las focas humanas". El abuelo le cuenta a Fiona cómo perdió a su hermano Jamie: su cuna fue arrebatada por una ola y transportada mar adentro. El primo de Fiona se hace eco de los rumores según los cuales Jamie sigue navegando en la cuna en torno a la isla. Una hermosa leyenda sobre las focas podría ayudarles a encontrar al pequeño Jamie.



A FAVOR. "Pura magia", ya lo reza bien el póster ya. El paisaje, la música, la historia (o historias) que envuelven este magnífico cuento... Todo lo que acompaña a la difícilmente olvidable niña protagonista, Fiona, en sus pesquisas es de nota muy alta. ¿Se imagina alguien una peli de Miyazaki con personajes reales?. Imposible, si, por toda la imagineria irreproducible on screen del maestro nipón. Pero, ojo, por espíritu y cadencia pocas cosas encontraremos más parecidas que el film de hoy. De verdad que te parece que cojas frío en las escenas nocturnas o que el agua te salpica en los paseos en bote. Y sumando al todo, finalmente, la impagable paz que irradia la puñetera hasta ese final que, por esta vez, no chafaré por si acaso.



EN CONTRA. Tiene un ritmo más bien tirando a pausado y su metraje excede los 100' pero, con todo, siempre me ha resultado cruelmente breve. Aunque, entiéndase, es algo completamente mezquino y egoísta. Poco se puede reprochar a Sayles más allá de que tenga que terminar la película...



CONCLUSIÓN. El irregular pero como bastante interesante John Sayles (después de esto firmó "Lone Star" vaya por claro ejemplo de lo de "interesante") tuvo a bien descolgarse con esta hipnótica fábula que te seduce a poco que le prestes una mínima atención y, además, "vacilando"... a ritmo de paseo dominical por el parque. Sin prisas, midiendo la sorpresas y evitando sobresaltos que despisten. Para mí, sinceramente, uno de los mejores films de la década a que pertenece que por su particular (y desubicada con los tiempos que corrían) propuesta paso con buena nota pero no con el reconocimiento que, muy probablemente, merece. Ni que sea por la descomunal y tan eficiente elección de ritmo narrativo que, sumado al trato del elemento "naturaleza" y no se dude, te acabará derrotando.



GUZZTÓMETRO: 9/10

domingo, 20 de noviembre de 2011

UNA NOCHE EN CASABLANCA (1946)

INTRO. Día de "generales"... y pintan bastos. Todos de hecho. Para no dejarse deprimir en exceso no hay, para mí, como esos contadísimos "seguros del parchís" (como me gusta llamarlos sean musicales o fílmicos) que nunca le fallan a cada uno. Y pasen los tiempos, cambios o penurias que pasen. Cabe decir que hay muuucha gente que para combatir "depres" y agobios, y en cualquiera de los grados, tiene a bien zambullirse en la agonia pues ahi encuentran su gloria particular... Se ponen su "disco críptico" favorito o se someten a la enésima revisión del film de autor más pausado que recuerdan poseer en su filmoteca privada. Son los métodos de cada uno. No hay buenos ni malos. Por la parte que me tocas por eso, yo siempre he tenido cierta tendencia a lo contrario (aunque, vale si, admito que una buena "zambullida  en la agonía" me ha venido de narices en algunas ocasiones). Y hoy, en cualquier caso, no será distinto. Como decía el Sr. Allen (en "Hanna y..." si no me equivoco) a veces es mejor dejarse de polleces y mirar a esos "tipos de la pantalla, que parece que se divierten" y ya te dará la realidad las ostias que te toquen y cuando toquen. Que te  caerán igual y estar amargado por defecto, de momento, no deduce nada en la declaración.



SINOPSIS. La acción se sitúa en Casablanca, poco después de la Segunda Guerra Mundial. El gerente del Gran Hotel ha muerto en extrañas circunstancias. Para ocupar la vacante que deja, es contratado Ronald Kornblow, que abandona de inmediato la posada que dirige en un oasis. Tras su llegada Ronald entra en contacto con Corbaccio, un extraño sujeto que se dedica a estafar turistas a través de su Compañía de Camellos Amarillos.



A FAVOR. Pues menos la ausencia de la Sra. Dumont todo, la verdad. Todo lo que conviene esperar y tanto nos agrada a los seguidores/fans de los Marx lo encontramos aquí. Además no falta Sig Ruman (su archienemigo favorito por tantos). A sumar la agradecida falta de la cancioncita de turno por parte de algún "otro hermano". Están el numerito (y réplicas) de Chico, las parihuelas de Harpo y, por supuesto, todo el arsenal de Groucho (el tipo que más me ha hecho y hará reír por ever) zurriendo que es gerundio y a toda máquina.



EN CONTRA. En su estreno no tuvo muy buena acogida por entender la crítica (siempre la puta crítica -y si se denomina o autodenomina, más correctamente, como "especializada" ya ni te cuento-) que era repetir sin ninguna vergüenza formas y estructuras de una década atrás en el tiempo... Vista hoy (y/o muchísimo antes), por suerte, dicho argumento no sirve ni para mezclar con la arena del gato.



CONCLUSIÓN. "Tenemos que prosperar. Si un cliente nos pide un huevo frito en tres minutos se lo llevaremos en dos, si nos lo pide en dos minutos se lo llevaremos en uno, y si nos lo pide en un minuto le traeremos una gallina y que se apañe como pueda"... De qué cojones estamos hablando aquí (mi "marxada" favorita junto a "óperas" y "gansos", además)... In Groucho We Trust !!!.



GUZZTÓMETRO: 10/10 (como, de hecho, cualquier film con el tipo de las gafas y el puro en este espacio, y punto guzzero).

sábado, 19 de noviembre de 2011

LOS MEJORES AÑOS DE NUESTRA VIDA (1946)

SINOPSIS. Tras la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), los soldados supervivientes, algunos con taras físicas, regresan a los Estados Unidos. Aunque al principio se les trata como héroes, poco tiempo después comienzan a verse marginados.



A FAVOR. A parte del famoso manojo de actores con los que se regaló al Sr. Wyler (uno de los cineastas con una de las trayectorias más largas jamás habidas y en las que cabe de casi todo), y en el que destaca un tremendo Fredric March por encima de todos y puestos a destacar a alguien, el tono de reproche, para nada disimulado, para con la "consideración" que se otorga a la soldadesca una vez de vuelta y cumplida su ingrata labor. Eso por un lado. Y por otro que no es éste film, a pesar de su recalcitrante y "blanquísimo" happy end (solo faltan pompas de jabón y un par de hadas jugando al Tute con Julie Andrews en una esquina), el elemento pseudopropagandístico (que creo que es la palabra más larga que he escrito en mi vida) de postguerra yanqui pro-patria que alguien pudiera imaginar... El drama, que es lo que és esto -nadie se engañe-, se centra básicamente en la historia de estos tres soldados en su reinserción social y laboral y en como cada uno debe luchar, ahora en soltario, para dar un cierto sentido y motivo de ser a su existencia. Y lo pongo "a favor" esto porque, hasta cierto punto, puede sorprender (más necesaria y acertada mala leche de la que se puede esperar a priori) y desde luego se agradece. Quién espere ver un híbrido entre "Nacido el 4 de julio" (máxime por el rol de Harold Russell que, como es bastante sabido, realmente no tenía manos por un accidente en sus años de servicio) y "Sonrisas y lágrimas" (por algunos de los pósters promocionales donde salen todos riendo como si vinieran de un concierto de los Wailers, vete a saber porqué), ya se puede hacer con un sillón y de los cómodos... Ni es tan sensacionalista como la una ni tan rematadamente cursi como la otra. Pasajes como el del "cementerio de aviones", la cogorza en comándita casi inicial, o ese espiar al "monstruo" de los niños, son algunos de los varios momentos que no harán a (casi) nadie arrenpentirse de haberse acercado al film. A sumar a todo ello, faltaría, lo mejor a extraer que queda al final en remanente y como continuación omitida del título... "son los que nos quedan por vivir", si, un positivo mensaje al que aferrarse afín a todo bicho viviente, de cualquier edad y/o procedencia (y mientras quede alguien que lo cuente).



EN CONTRA. Un metraje quizá algo excesivo pero nunca enteramente cargante (póngamos que hay films de tres horas -o más- menos largos, si se me quiere entender). Y que, vale de acuerdo, tiene algún pasaje muy concreto donde se nota una excesiva búsqueda de la lágrima fácil por parte del (oscarizado) guión. Y lo del happy end, repetimos, y no por lo de "happy" (que tampoco soy yo tan cafre para que me moleste eso por si mismo) sino por las prisas con el "end" (tras tanto trabajo en hacernos empatizar con los protagonistas se antoja como algo precipitada la cosa).



CONCLUSIÓN. Dana Andrews, March, Russell, las sras. Loy, Mayo y Wright... Todos muy bien ajustados y desarrollados por el Sr. "Ben-Hur" y cia, si. Que a nadie eche para atras los tópicos a colectar porque: vale, es una sobre y superproducción de "joligú" (de manual incluso por momentos y si se quiere), lo del Oscar doble a Russell huele a "qué cojonudos somos todos" de los "grandes estudios" de la época cosa mala, el alargarle el papel a Myrna Loy porque en un origen no se esperaba que ese rol le cayera a una "star" ahí queda, la colección de estatuillas... y algunas otras, vale. Pero, rasquemos un mínimo siquiera: ¿acaso no son la historia del Sr. Kane o los "godfathers"  superproducciones?, ¿no lo hace bien Harold Russell aquí?, y si todos los problemas del mundo pasan por alargarle un papel a una actriz del calibre de la Loy pues apañados vamos... Y, por cierto, los putos Oscars (aunque hace décadas más que lustros que son tan fiables como un pedicuro ciego) antes eran algo bastante digno, y a pesar de los mil pecados por omisión que encontramos en su historia. Y así con cualquier cosa con este "The best...", todo lo "menos bueno" que no malo es fácilmente excusable (o al menos, según lo veo) por las bondades que ofrece (tanto de espíritu como de largometraje en si). "Masterpiece" para mí al menos no, pero, "recomendable" sin duda.



GUZZTÓMETRO: 8/10

MÚSICA SEMANAL INTRUSA (EN "UN BLOJ DE CINE")

Esta semana: "Live at the Harlem Square Club" (SAM COOKE, 1963)




No hace mucho que mi archienemigo me sometió a una encuesta de gustos y disgustos en su isla nikochiana (fácilmente ubicable en el lateral del blog ). En ella, entre otras cosas, se preguntaba por "las mejores bandas de rock" al parecer del encuestado... y aprovecho para, sin que sirva de precedente, felicitar a mi verdoso antagonista por la idea de tan bombástica sección. El menda, obviamente y cual loro o similar, repitió por enésima vez en la vida lo de beatles-stones-zeps-clashes (mis predilectas puestos a podar al máximo, claro). A eso podemos sumar, ya en formato "solista", a los Reed, Bowie y mi siempre recurrente e idolatrado Costello para acabar de configurar, ya del todo, mis siete magníficos... Para más inri siempre que sale a colación lo del "mejor cantante/artista de color en la historia rocanrolera" su cretino servidor se suele descolgar con el hijo de la Sra. Nesta por la impagable e inolvidable onda expansiva de su discurso (y porque "Exodus" o "Catch a fire" son la reostia de buenos también). Bien, soltado todo el rollo, afirmo sin reservas que si algún ser omnisciente se me apareciera y, una vez superada la arritmia por el susto y tal, me ofreciera la posibilidad de tener la voz y la manera de interpretar de cualquier músico de la historia del rock (con todas sus variantes y subvariantes a cuestas) la respuesta sería siempre de forma inefable la misma: Sam Cooke. Y punto guzzero.


Estamos a mediados de los 80 y, tras veintidós años de permanecer en el congelador (que lo compre quien lo entienda esto), la discográfica de turno -cuyo nombre no pienso mentar a modo de mezquina venganza por tardar tanto en liberar a tan ilustre "secuestrado"- decide (ayudada sin duda por el nº1 inesperado y logrado por el hit remoto recuperado de turno) que ya es hora que el mundo conozca lo que hiciera (con sus músicos de mayor confianza y enjundia en comándita) "el rey del soul" tantos años atrás en el tiempo... Mi hermano mayor, de unos veintitrés por entonces, decide hacerse con el vinilazo en cuestión. Lo que deja a un afortunado enano de diez u once años por entonces (y "a las teclas" en directo en este momento) la posibilidad de escucharlo en reiteradas ocasiones, y durante no poco tiempo... La secuencia sería: mi hermano sale de casa/farra; yo ya estoy al loro esperando que se abra; escalo -silla comedor mediante- hasta el armario alto donde el otro implicado de la trama tiene "escondida" su ingente en contenidos cole vinilera; jugándome la crisma por incontable ocasión estiro el brazo para sacar, entre muchos -muchísimos- otros, el vigente "disco de la semana" en IGWT... Curiosa situación, de esas que -presumo- solo se dan entre los congéneres más allegados: uno sabía que el otro le estaba pinchando sus preciosos discos a escondidas, y el otro -yo- sabía que el uno sabía a su vez de sus clandestinas costumbres cada vez que salía por la puerta, pero, de manera estúpida si se analiza un mínimo, no pasaba nada mientras el "criminal" no fuera pillado in fraganti... En resumen: más de cinco lustros después resulta imposible acercarse siquiera a adivinar las veces que puedo haber escuchado en la vida el cojonudísimo "Live at the Harlem Square Club".


En su momento, primer lustro sesentero y yendo ya a la historia del disco en si, no se tuvo problemas en lanzar el también notorio directo del "Copa", al ser éste mucho más pulido y afín para los gustos del "público blanco" (que encajaba mejor en el término "cliente potencial estándar" al ser infinitamente más pudiente, económicamente hablando, en aquella época). Pero, honestamente, el disco de hoy le hace la ralla en medio cualquier día de la maldita vida. Aquí Mr. Cooke y asociados capturan el soul en su versión más pura y exaltada y lo "encapsulan", de cara la historia, para los restos y con bien poco a añadir. Hay momentos que, y especialmente según te pille, escuchas esto y comprendes que en ese lugar y momento no había nada más importante en el mundo.




No se puede ser objetivo (si se ha oido hablar ni que sea de lejos de algo llamado "honestidad") al hablar uno de su elección favorita y por defecto en lo que sea (para el caso el mejor álbum registrado en vivo que nunca nadie haya ofertado para mí), pero de verdad que se entiende fácil que este disco trascienda al mero concepto "disco en directo" de turno (clínicamente limpiado y encorsetado para la ocasión) para presentar una experencia única o, al menos, como pocas poquísimas... El pademonio definitivo soulero, donde todo es en bruto y sin limitaciones de ningún tipo, donde a veces te imaginas a la afortunada gente que tuvo la potra de participar de esto follando encima de las mesas, donde el sudor de Cooke te golpea en el jeto cada vez que lo escuchas y donde, entre muchas otras cosas, el soul tendrá siempre para sus amantes e incondicionales el eterno refugio antiaéreo como el género más satisfactorio de la música contemporánea en el que se abrazarán y felicitarán, por siempre jamás, dichosos de su elección. Hay, ya para terminar, trillones de espacios y blogs más versados e instruidos en "temas del alma", ahí conviven (sabiamente) todos, como se debe y es de ley: James, Aretha, Marvin, Otis y toda la camarilla pero, en ésta ponzoña, soul se escribe y escribirá siempre con la "s" de Sam Cooke (primero va él, y después todos los demás sea cual sea su indebatible importancia y calidad en el -ya tantas veces mentado en el post- género) y, en gran medida, por este milagro en la tierra que ocurrió una fría noche de enero de hace cuarenta y ocho años. ¿Los temas?, no perdamos más el tiempo en mandangas, please (aunque se parta el cielo en dos cada vez que se escucha, por ejemplo -uno de incontables posibles-, lo de "Cupid, please hear me cry..."), escuchémoslos cuantas más veces mejor antes de cascar que, por contra, nunca serán bastantes. Infinitas gracias Sam y fin.

viernes, 18 de noviembre de 2011

RASHOMON (1950)

INTRO. Y llegó Kurosawa al fin... Tranquilidad ante todo, no pienso meter aquí un forzado grimorio de satanás con las proezas y logros del aclamado maestro japonés (tampoco creo que pudiera por otro lado). Eso si, si como a mi me ocurre es ud de aquellos cuya sinergia principal con el cine és la de disfrutar e ir deleitándose (y aprendiendo) con las grandes hazañas que su historia regala mientras  procura huir a toda costa de snobismos de garrafa malsanos varios, no deje de visitar de ninguna de las maneras, que nada le nuble la vista, al gran A.K. El cine de Kurosawa es universal (como bien pocas cosas además), no pertenece a ningún reducto pseudo más que cultural -mayormente- ni de ninguna clase. Si por (muy justificable) rechazo a poses gratuitamente altivas de diversa índole nunca se acercó al nipón (por "extensión de", y en verdad hay gente -pública o no- que parece creerse Eisenstein, o dios sabrá que cojones qué, al hablar/escribir) se recomienda, fervientemente incluso, derogar la decisión. Disfrutar del cine de Kurosawa, el mayor puente cinematográfico jamás edificado entre oriente y occidente (y dice mucho la dirección desde donde se empieza edificar, por cierto), es uno de los grandes placeres que el llamado séptimo arte nos lega. Y se puede escribir más para llenar espacio, claro que si, pero lo que se dice añadir (añadir de verdad) poco quedaría desde la perspectiva del fan aficionado. Que és la que aquí interesa.

No sería al fin "Rashomon" la que muchos elegirían para empezar con el Sr. Akira. Se suele acudir en dichas lindes a "Los siete samurais", "Dersu Uzala", "Barbarroja" o "Ran", pero (siempre desde la modestia) si es una de mis dos favoritas y, como militante espacio de opinión que es éste tugurio, para allá que voy... Y ya buscaremos fortalezas ocultas otro día...



SINOPSIS. Japón, siglo XII. Bajo las puertas del derruído templo de Rashomon, en la antigua Kioto, se guarecen de la torrencial lluvia un leñador, un sacerdote budista y un peregrino. Los tres discuten sobre el juicio a un bandido, acusado de haber dado muerte a un señor feudal y de violar a su esposa. Los incidentes son narrados desde el punto de vista del ladrón, la mujer, el asesinado -con la ayuda de un médium- y del leñador, único testigo de los hechos.



A FAVOR. Que tras los aproximados veinte segundos que puede tardar en atraparte espera una hora y veinte de hipnotizante carrusel de planos y secuencias, a cual más acojonante, de y para todos los gustos que a quien sea se le puedan ocurrir. La manera de poner en imagenes la naturaleza (y sus inclemencias) de Kurosawa que, como ya se suele admitir, es alcanzable por bien pocos (de serlo por alguien, se puede añadir). Aparecen sus dos actores fetiche (Toshiro Mifune y Takashi Shimura -la madre que los parió !-), pero también se puede citar a los otros cuatro (Mori, Homma, Chiaki o esa Machiko Kyo con más registros que la navaja suiza más costosa del mundo) al nivel que se quiera pues, para más inri, es un film con solo seis intérpretes que, de no impresionarse uno (que ya es tenerlos) con la brutal fotografía encontrará aquí unos diálogos y planteamiento/estructura en lo argumental que a ver quién lo paga esto... Los cambios de escenas y situaciones entre la tormenta que cae sobre el templo que da título al film (donde se arranca el motor narrativo) y lo que sucede en esa suerte de thriller en clave de flashback ubicado en el Japón feudal (dividido esto entre el juicio con los testimonios y los actores hablando a cámara, y -sobre todo- las distintas versiones recreadas en medio del bosque) son comparables a bien pocas cosas. Finalmente que, asumiendo la brutalidad de nivel aquí exhibido tanto en la dirección artística como actoral y el abusivo dominio de timing con ese metraje que no llega ni a hora y media, sin duda se cagará de miedo el más pintado con ese "momento médium" que se te queda clavado a fuego en el subconsciente y de por vida...



EN CONTRA. Que, por mucho que se quiera no ver, no deja de ser otra cultura (y otro tiempo) y se nota en ciertas reacciones/resoluciones (a veces mucho más brutales, a veces mucho más afectadas), pero volvemos a la mentada "universalidad" del maestro que, por supuesto, escala más alto y llega más lejos que cualquier apreciación que se pueda argüir a la hora de intentar (fútilmente) echar agua al vino... Eso si, las cejas que le calzaron a Machiko Kyo son absolutamente inexcusables...



CONCLUSIÓN. Excepcional ejemplo de concreción y síntesis argumental en el que al famoso realizador le sobra tiempo además para abasallarte con su legendaria pericia a la hora de ponerte paisajes en los morros (la manera de filmar y usar la lluvia de este hombre, por ejemplo rápido, merece un blog solo destinado a ello). Y para no convertir esto en un pomposo festival eterno de parabienes sobre film y cineasta solo dejo constancia de lo qué a mí particularmente más me atrae de Kurosawa (de entre otras muchas cosas) y que en ésta "Rashomon" brilla, of course, cual faro guía: la capacidad de introducir elementos bucólicos (tanto humanos como naturales) en los pasajes más agitados, y vicecersa... No es cine oriental o japonés meramente, ya al cierre, es cine del gran A.K. (un género en si mismo problablemente) y, en cualquier caso, "Rashomon" es tan jodidamente buena que duele, cual mortal estocada de katana,  al terminar.



GUZZTÓMETRO: 11/10

jueves, 17 de noviembre de 2011

THE THIRD SECRET (1964)

INTRO. El bastante popular realizador británico Charles Crichton tiene una de esas carreras (más bien) tirando a curiosas, y como ya se comentó en este espacio hace un tiempo. Geniecillo precoz de la mítica Ealing Studios figura de manera tan discreta como indeleble como el director de una de las mejores comedias habidas en dos distintas décadas tan distanciadas en el tiempo (y distintas a cualquier nivel) como los 50's y los 80's... Poca coña pues. O toda, contrariamente, pues es de "Oro en barras" y de "Un Pez Llamado Wanda" (ambas ya repasadas en la cochambra) de lo que se viene a referir uno aquí. Para mayor misterio, además, su tercer film más célebre en discordia (este de hoy en el post) no podría estar más alejado, de ninguna de las maneras, del género cómico al que, en principio, parece que deba ser relegado en exclusiva... Abstenerse los miedosos con este tercer secreto de mediados de los 60. Ideal para montarse una supersesión de suspense inglés (tirando a "algo más") junto a "The innocents" y la "The haunting" original, sitas en el mismo lugar y lustro de la historia cinera.





SINOPSIS. El doctor Leo Whiset, un famoso psicólogo, es hallado agonizante por su sirvienta y muere a los pocos segundos, pronunciando frases sin sentido aparente. La policía cree que se trata de un suicidio y el caso se cierra. El periodista de televisión, Alex Stedman (Stephen Boyd), paciente de Whiset, recibe la visita de Katie (Pamela Franklin), la hija de catorce años del psicólogo, la cual está absolutamente convencida de que su padre no se suicidó, sino que fue asesinado por uno de sus pacientes.



A FAVOR. Si Stephen Boyd pudo lograr que hasta Charlton Heston nos diera pena en la famosa superproducción de Wyler (bueno, a mi en concreto no ya que detesto al fascistoide prota -muy a pesar de Orson- de "Sed de mal"), como no va a ser capaz de llevar el peso de esta inquietante y como bastante inolvidable (para aquellos que ya la cataron ni que fuera una única vez) historia. El papel e interpretación de Pamela Franklin, la niña de esa "The innocents" antes mentada y aquí tres años mayor, otra que tal calza (si en la otra te dio mal rollo aquí mejor no apagues las luces...).  Por en medio una serie de secundarios cincelados de manera intachable sobre el impagable guión firmado por el tal Sr. Robert L. Joseph donde, incluso, reconocemos a futuros cracks del calibre de Attenborough o Judi Dench. La puesta en escena es firme cual clavo en ataud, la cruda pero afilada fotografía en militante b/n es de aplauso y el ritmo del film, en creciente intriga circular continua, es de nota. Ya solo quedaría, al fin, preguntarse por qué cojones Crichton no hizo más cine en esta dirección o, sobre todo, por qué este film no goza del mayor y justo reconocimiento que (nadie lo dude) merece.



EN CONTRA. Haremos un bis: " por qué cojones Crichton no hizo más cine en esta dirección o, sobre todo, por qué este film no goza del mayor y justo reconocimiento que (nadie lo dude) merece"... A sumar/restar una cierta sensación, ni que sea puntualmente, de desaprovechamiento de algún secundario y que, quizá,  alguien pueda echarse para atrás de cara a ulteriores visitas por entender (erróneamente según lo veo) que estamos ante otro "final impacto" de los de "una y no más santo...". Yo no lo veo así (aquí no hay efectismos expoliados de baratillo a lo Shyamalan de las narices u otros pájaros de similar pelaje cuyo reconocimiento -honestamente- jamás he logrado comprender) y su resolución, más encarada al puro y desgarrado drama que a otra cosa, la hacen muy disfrutable y a no pocos niveles en una, dos y varias ocasiones más.



CONCLUSIÓN. Interesante y muy reivindicable film que sabe rebozarse con impecables resultados en la incertidumbre y la obsesión a afines cucharadas. Perfecta peli, además, para aprender uno a discernir la mínima (según cuentas) pero existente diferencia entre "suspense" y "intriga"... Algo de lo primero tenemos (está claro) pero al final , la inquietud propia de lo primero palidece ante el misterio que rige lo segundo. Y se insiste, si: el cuarto misterio (al fin) sería el conseguir que alguien de una maldita y puñetera vez me explique por qué este pedazo celuloide no es más venerado por un mayor número de amantes del cine varios de aquí a Lima (y a los niveles que se quiera). Muy recomendable.



GUZZTÓMETRO: 9/10

miércoles, 16 de noviembre de 2011

TAAAÁIM IS-ON-MAI-SAIT... YESITÍS !





Tras el breve tema introductorio del post, que me han interpretado unos colegas a la sazón y en exclusiva para el mismo, llega la explicación (esto és, lo mejor de la entrada ya ha pasado o lo estás a punto de terminar, "yesitís")...



Hoy, esta semana, va a ir de viajes en el tiempo la cosa. ¿A quién no le ha pasado alguna vez el despertarse de repente en la Edad Media, o bien, en una astronave rodeado de selenitas viscosos con bastantes malas pulgas?... Pues, vale si, a todo el mundo que no esté como una recontraputísima cabra, o como alternativa/complemento, afectado por algún tipo de intoxicación insalubre y de las gordas... Pero, ojo, esta suerte de inclasificable chorra-sección que me marco de tanto en cuanto (semanalmente a ser posible) tiene como único y principal objetivo el tratar de, cual panfleto de auto-ayuda, facilitar la vida a las buenas gentes del mundo (políticos y demás delincuentes abstenerse) en caso de verse en un brete de, póngamos, complicada comprensión inmediata. Se admite que lo de ésta semana es algo poco frecuente. Pero, precaución, no tanto como se pudiera imaginar... Cómo si no (de no existir realmente sucesos paranormales o propios de la sci-fi más chusquera) explicamos cosas como, por ejemplo rápido, el que todavía exista quien se cree realmente los programas electorales del Pepe o del otro, o por ejemplo también, que a un ser pluricelular le pueda gustar un mínimo el reguetón... y ello por no hablar de Carmen de Mairena...



1. CRONOVIAJE TIPO "CH" (de Chuarcheniano): Terminator, Cameron (1984).

Cuando una noche bajas a tirar la basura y aparece el ex-senador californiano (niano) en pelotas exclamando "yo matar" dirigiéndose hacia ti con las manos extendidas en alto bien harías en correr como alma que lleva diablo hasta la fundición siderúrgica más cercana... que no te despisten los chufarrayos ochenteros ni alguna yonqui histérica que se te pueda cruzar ("Soy Sarah Connor, help me !"... Empujón -"aparte golfa", se puede añadir aquí- y a lo tuyo que te juegas el páncreas cosa seria).



2. CRONOVIAJE TIPO "P" (de Pythoniano): Los Héroes del Tiempo, Gilliam (1981).

De repente te hallas rodeado de "gente pequeña" muy raramente acicalada y en frente a nada menos que al Sr. Cleese en mallas verdes... o bien a James Bond con corona a lo rey fenicio... o bien a Bilbo ejerciendo de Napoleón... o bien... etc. Puede que al fin, está claro, no entiendas una bosta de nada de lo que te está pasando. Lo de Palin y la Duval como víctimas de forajidos del bosque o los viajes por el espacio tampoco te ayudan, por ejemplo. Pero, ojo, que aquí estoy yo para echar un cable y decirte "psst, que es de Gilliam todo esto"... Solucionado. Ya es correcto pues que no se entienda nada o bien poco de primeras, solo queda esperar que el hacedor de "Spinny Norman" tenga el dia inspirado y (of course) a triunfar con el viaje.



3. CRONOVIAJE TIPO "W" (de Wellsero): Los pasajeros del tiempo, Meyer (1979).

Basándote en el viaje temporal original estás ahora persiguiendo a un Jack el Ripper, proviniendo de la época victoriana londinense (o más o menos), que (curioso) tiene una cara muy similar al del fotógrafo de "The omen" (-aprovecho para comentar que David Warner hizo de malo hasta en el video de la comunión de su nieta Paquita-). Tampoco te rompas mucho las cornamentas que, al final, la vibrante persecución acaba aburriendo en pos de un romance, bastante trillado, con la fiscal hijoputesca de "Philadelphia" que por otro lado tampoco te llevará muy lejos, no...







4. CRONOVIAJE TIPO "M" (de Marmotesco): Atrapado en el Tiempo, Ramis (1993).

O bien el "no-viaje", pues justo es todo lo contrario al resto. Aquí no hay trasteo ni viaje que valga pues es la inmovilidad por reiteración de las mismas veinticuatro horas lo que tenemos. Bien, dicho ello... a petarlo !!!. Puedes hacer lo que te salga de los huevos, o de dónde toque, y sin esperar ni temer consecuencia alguna... Anarquía con cerveza fría, de la de verdad y por un tubo. ¿Alguna vez soñaste en bajarte los pantalones en medio de un restaurante pijo y mearte en la moqueta?, ¿o escupirle en la jeta al director del banco?, ¿o decirle a esa persona -si justo a esa- lo sumamente rastrera, estúpida o falsa -según toque- qué en verdad te parece?. En cualquier caso, es tú oportunidad... y además vitalicia !. "Ay qué pena que siempre es el mismo día y así no tendré jamás una relación profunda con mis congéneres y no se que polleces más...". Uuuy que problemón el pobre... vale Bill, lo que tu digas...



5. CRONOVIAJE TIPO "O" (de Orgasmatrónico): El Dormilón, Allen (1973).

Que deriva de horror garrafal médico (puta S.S.). Son doscientos añazos hacía adelante en el tiempo (y por la curra) que te has pasado congelado cual calippo y que al despertar, para mayor desesperación, descubres eres uno de los criminales más buscados por las fuerzas del órden sin entender siquiera porqué... No hay más solución que hacerte parte activa de la resistencia y derrocar al dictador, si, aunque este sea solo una nariz... Y a todo esto: confiesa que te imaginabas el futuro más... futurista. Aunque eso si, unas risas te las hechas tan ricamente (con o sin "La Bola").







-BONUS TRAVEL-.

CRONOVIAJE TIPO "L" (de Lovecraftiano): El Ejército de las Tinieblas, Raimi (1992).

Que no contenta con ser temporal se trata de una variación interdimensional (hala toma). Además te falta un brazo, unos tarugos antediluvianos te erigen en superhéroe para que derrotes al malo de la zona y, para más inri, en un momento dado empiezan a salir esqueletos y no muertos varios de hasta debajo las piedras... Qué Ashco !. Tiene solución por eso, y si lo cuentas, porque el mago "merlinés" de turno se ha leído cuatro libros mal contados y se imagina como devolverte a tu plano existencial... si media algo de potra. Pd. klaaato-baradaaa-atchoooekto !.

YO CONFIESO (1953)

SINOPSIS. Un sacerdote escucha la confesión de un criminal. Cuando las circunstancias implican al cura, y las sospechas de la policía recaen sobre él, entonces tendrá que afrontar una espinosa situación: no puede contar lo que sabe; tiene, pues, que encubrir al culpable porque está obligado a respetar el secreto de confesión.


A FAVOR. La manera de mostrar tanto la iglesia como los exteriores varios del Sr. Alfredo que es de manual. El colega de juergas de Brando, Clift, que borda a este sacerdote paradigma de lo reservado (sin caer en la "automartirización", gran trabajo de uno por enfocarlo así y del otro por saber llevarlo a cabo) logrando uno de los mejores papeles de su carrera. Seguimos buscando (en balde), también, una peli donde la Baxter no esté bien y por último (obviando cruelmente a secundarios varios -los roles de los sres Dann y sobretodo Hasse son tremendos-), cerrando el hat-trick de los actores más famosos, tenemos la imposible pero siempre fiable napia del Malden asomando que es gerundio. Y que, para postre, sin ser "I confess" una de las imprescindibles (o así se ve esto en ésta cochambra) si mantiene el pulso (simpre creciente y con nota) del "maestro suspensero" en su registro más reconocido... Del que yo (Guzz) confieso que me fastidia un algo tanto rollo con lo del mantra ese del "maestro del suspense", mayormente por pura omisión de méritos (si vale, un genio del timing que se dice a la hora de desarrollar guiones pero, ojo, que técnicamente es uno de los más grandes también y sin duda, comercial o no... ¿o nos ponemos a contar planos y otras jerigonzas de babero que nos regalara...?).


EN CONTRA. No es de las que mejor le soporta a Sir. Hitch las inclemencias del tiempo... Su trama, más abocada a lo social aquí que a lo aventurero o psicológico, se resiente en varios puntos por las reacciones (hoy como bastante anacrónicas) humanas que se dan. Es decir, "filtro clásico" en modo de visualización es lo que toca. Y el final, con McGuffin o no, aunque notable (gracias de nuevo Mr. Hasse), pelín precipitado. "La sombra de una duda" sigue siendo, para mí, la gran "tapada" de entre las más grandes al hacer recuento, si.


CONCLUSIÓN.  Buen film del maestro aún rallando un algo por debajo de su extensa retahíla de excelencias y "masterpieces". A destacar la contención en el papel protagonista de Clift, ya que otro cineasta hubiera hecho aquí un pandemonio de reboce sentimentaloide pero, claro, Alfred es mucho Hitch y no va a dejar que eso se interponga en su historia y en como nos la quiere mostrar. En definitiva: un Sir. Alfred más "ligero" no es poca cosa, ni entonces ni nunca, y "Yo confieso" no és "Vertigo", "Psicosis" o "La soga" (está claro y entre otras), pero "sencillamente" es otro film a recordar/recomendar del genio británico. Y con ésta van...


GUZZTÓMETRO: 8/10


Breve panegírico guzzero.
Fallecido a los cuarenta y cinco, hace cuarenta y cinco años, Montgomery Clift es uno de los grandes dramas del hollywood post-clásico. Con una biografía que es como para deprimir a un cacto (suerte de accidentes, enfermedades, adicciones y depresiones por doquier) y propulsor del llamado "método" -aunque en menor medida- junto a su amigo del alma Marlon, ha pasado a la historia, para demasiadas gentes (o esa sensación siempre da), como poco más que una cara bonita para que las zagalas de la época tuvieran algo que colgar en las paredes... Error. Muy buen intérprete, adusto y sobrio (que se dice), alejado de algunas estridencias y poses de otros de dicha generación que, por quedar mejor en los pósters de arena decorativos, y aún sin hacer mal su labor (aunque tampoco perdamos el mundo de vista ni mucho menos) son recordados infinitamente más... y aunque, incluso, solo hicieran tres putas pelis !. Alzamos hoy la copa por vos Monty, claro qué si.

martes, 15 de noviembre de 2011

ASESINATO EN EL ORIENT EXPRESS (1974)

INTRO. Doblo entrada diaria ya que hoy me desperté relativamente despejado de la siesta (de las buenas, de las de cama, ronquido a dos carrillos y mi grabación de tormenta en mp3 zurriendo). Y aprovecho así para hacer justícia (o empezar a hacerla al menos) con el tan apreciado señor Lumet (no hace mucho desaparecido) y poner al fin una entrada con peli (hasta ahora solo constaba en un más o menos extenso "A brochazos gordos" de hace un tiempo). Y me he decidido por ésta no por ser la mejor, la que más me gusta o por cualquiera de las, por otro lado, cuantiosas bondades que integra... Lo he hecho porque es uno de esos "postes" que se me borró con tanto cambio, cuestión ya felizmente olvidada, de dirección bloggera tiempo a (...a tomar pol saco, si), y mira, como que me da cierta rabia la cosa. Además es un film coral, con reparto del tocarse uno/a, de esos siempre bienvenidos y que, por esta vez, permite huir del tópico. Que para el caso a la hora de empezar con films del (ya) añorado cineasta serían otros... Aunque, faltaría, las pelis con Pacino, "Network" o, ni qué decir (uno de mis fetiches cineros de siempre), "la docena encabroná" vendrán (y más pronto que tarde, espero o a priori es la intención).




SINOPSIS. Basada en una de las novelas más conocidas de Agatha Christie, narra la historia de un asesinato perpetrado durante un viaje en el legendario Orient Express. La investigación del famoso detective Hercules Poirot (Albert Finney) para encontrar al culpable tropieza con grandes dificultades, pues los ilustres pasajeros disponen de una coartada que parece excluirles como sospechosos.


A FAVOR. El reparto que da miedo y mejor no empezar a dar nombres que esto se alarga hasta mañana. Eso si, mención especial para la Sra. Bacall  y para, de nuevo en el blog, el inmenso Albert Finney por clavar el mejor Poirot llevado nunca a la gran pantalla con permiso de Ustinov (que yo veo tablas ahí, pero -dígase todo-, aunque el mejor Nerón de la historia hizo más pelis como el ilustre detective fran... belga, ninguna de ellas tiene la calidad ni envoltorio de ésta de hoy con el alter ego de Mr. Jones). Si vale y Ingrid, y Widmarck, y Perkins, y la Redgrave, y la Sra. Hiller, y Balsam y... Lo dicho, un no parar (que por omisión ya he pecado seguro). La más que memorable música/vals que hace las veces de tema central, máxime entre secuencias, firmada por el tal Sr. R.R. Benett. Una dirección de actores en planos muy cercanos (lógicos por otro lado si atendemos a que la acción se desarrolla en un 95% dentro del famoso tren) de traca y como, por otro lado, conviene esperar de alguien que empezara su singladura en el tema cinero como lo hiciera Lumet (¿alguien, excusando el curioso caso de Laughton, tiene un primer film mejor que este caballero y sus "12 angry men"?). Y, al fin, una trama (guionizada sin mácula) que, como si hiciera falta mentarlo, es una de las novelas más célebres de "la dama del misterio". De hecho sería éste film el mejor Christie llevado al cine, siempre para mí, de no existir una tal "Testigo de cargo", de un tal sr. Billy...


EN CONTRA. Que precisamente por ser la historia que és el tema "segundas visualizaciones" es algo espinoso... (lo de los "finales impacto" ya es lo que tienen por mucho que, cuando la calidad de la buena asoma como es el caso, queramos mirar para otro lado). Se arregla el asunto en parte por lo anteriormente expuesto ya que, sobre todo, ver a tanto supercrack junto, más en un producto tan bien cocinado, siempre es de buen recibir pero, ojo, conviene no olvidar que antes del vacilón e infalible solo de guitarra deductivo de Finney/Hercules ("tirad todos pal salón que os peino") va hora y media de trama cuya resolución del misterio te conoces de pe a pa... Y ello, según se quiera ver, es extrapolable a un altísimo porcentaje de cine, conocido o no de acuerdo (¿qué hay más viejo que lo de "presentación-nudo-desenlace"?), pero a pesar de todo, con una novela que és de quién és por en medio...


CONCLUSIÓN. Notable e hiperpopular film de misterio a costa de la "Tía Agatha" con un Lumet justo acabando de promocionar "Sérpico" y antes de empezar "Tarde de Perros" ("casi ná") cuyo bombástico elenco de actores defiende por si solo (me repito cual morcilla, si, pero es que la cosa da vértigo). Por lo expuesto "en contra" se recomienda, eso si, el espaciar en el tiempo (a fin de dar vidas a detalles y matices de diversa índole, que también se pueden re-encontrar) y, en cualquier caso, si por un milagro de la física cuántica o una extraña sucesión de imprevistos ribonucléicos no se ha visto (que ya sería raro raro), pues nada, te recomiendo que la veas ayer.


GUZZTÓMETRO: 8/10

LA CARRERA DEL SIGLO (1965)

SINOPSIS. Aventuras y desventuras de los participantes en una carrera automovilística entre Nueva York y París, a principios del siglo XX. Jack Lemmon y Tony Curtis interpretan a dos excéntricos pilotos entre los que hay una feroz rivalidad. Todo tipo de incidentes y situaciones cómicas se irán sucediendo.



A FAVOR. Tony Curtis y Natalie Wood en sendos papeles en los que encajan lo indecible (y sin entrar siquiera en puntualizar, como sería de ley, lo guapísima que sale la puñetera). Y en el otro lado del ring a un notable Falk, bastante joven -de verdad que no nació con gabardina como alguien pudiera pensar-, dando réplica al auténtico maestro de ceremonias del cotarro: el siempre cojonudo Sr. Lemmon (obviously). Algunos pasajes, más que secuencias, cómicos "cosa seria" y de pañuelos blancos en la grada (el incontestable inicio -puro "Pierre no doy una y Patán"- o, por ejemplo también, esa recreación que parece improvisada sobre la marcha -por la frescura que irradia- del famoso Prisionero de Zenda... o la guerra de tartazos, claro, que algunas cosas nunca fallan). Edwards, al fin, no logra aquí las cotas alcanzadas en las dos primeras panteras o "El guateque" (dejamos los días de vino y lo otro o los chantajes  al margen, que estamos en formato "comedia") , está claro, pero demuestra que puede ocuparse de una "historia grande" con dinámica solvencia...



EN CONTRA. ...Aunque, caray, dos horas y media de comedia por montera dejarán de manera (casi) inefable claroscuros en su narrativa y funcionalidad on screen... Hay lagunas/bajones (sobre todo por la vertiente romanticona del asunto), si. Claro que al fin son los menos y, con todo, nombres como Mancini o los sugeridos anteriormente en "a favor" lo hacen todo más fácil y llevadero.



CONCLUSIÓN. Divertido -y muy famoso-, aunque excesivo por "cuentagotiles" momentos, largometraje de un Blake Edwards en su década de mayor esplendor y acierto. No es uno de sus cinco o seis mejores films quizá, se puede re-precisar sin problemas, pero se nota su estado de gracia y poniendo, como lo hace, todo en manos de su imparable cuarteto protagonista (o terceto +1, y atendiendo especialmente al tipo de argumento que aquí se plantea)... de "recomendable" ni baja ni bajará, si. Se insiste por eso: más síntesis, podando parte de la pompa para que se note "el peaso presupuesto que manejamos", no le hubiera sentado mal pero, tranquilos/as, cada vez que uno empieza a amodorrarse en pos de la pose siestera aparece el grandioso Lemmon al rescate. No problem with Fate (y pronúnciese tal cual, en lengua cervantina y como hicieran al doblar, nada de "feit"... que pierde punch).



GUZZTÓMETRO: 8/10

domingo, 13 de noviembre de 2011

MUERTE ENTRE LAS FLORES (1990)

"Breve" intro y Miller's Crossing (la hora de la verdad "coeniana").



Esto es un espacio de mera opinión, claro está, y por tanto no tengo problemas en ejercer en plenitud mi derecho como consumidor/admirador de la historia del medio sin más, como fan en definitiva. Así si en la astracanada del "guzztómetro" le pongo un "8" a un film que para todo el mundo es un "puro 10", o vicecersa, me queda siempre al final el argumento de: "epa, que esto es un vehículo de opinión de tres al cuarto, no el boletín de prensa de Bergman o Kurosawa... No nos póngamos nerviosos, plis".

Y entrando ya al trapo, si, los Coen son una de mis grandes debilidades (y aunque suene ya a tópico el tema). De las que me nublan la objetividad cosa mala. En verdad mis cineastas favoritos del último cuarto de siglo.

No han sido/son infalibles está claro (aunque casi: solo el remake de la maravillosa "The ladykillers"de MacKendrick que no hay por donde pillarlo y "Crueldad intolerable" que es infumable con ganas, son sus únicos viajes al pais de lo inexcusable). Y además, no hay porqué engañarse, su momento de mayor auge en cuanto a calidad es el ya algo lejano (aunque incontestable y muy contundente) periplo que nos lleva de su siempre recuperable escopetazo de salida con "Sangre fácil" hasta el séptimo film con las desventuras tan esperpénticas de los sres Lebowski. Y para mí especialmente, puestos a sintetizar al máximo aún dentro de esa crema, esa pentalogía predilecta que acaba en el mismo sitio pero empieza algo después, con esta virguería de hoy: "Muerte entre las flores".

 ¿Y por qué "la hora de la verdad", a todo esto?. Se explica rápido. "Simple blood", fantástica intriga que golpeó los cimientos de la serie B (donde podría haber quedado relegada) a base de puro talento les canjeó la posibilidad de rodar una comedia alocada, estilo looney tunes, que no por divertida y brillante tenía porqué darles a priori patente de corso, necesariamente, en proyectos inmediatos... ¿O quizá si?. ¿Acaso la célebre secuencia de los bebés en "Rising Arizona" no se lleva estudiando en tropecientas academias de cine desde casi el momento de estreno del film?... En cualquier caso, de la duda surgió confianza (en ellos) por parte de los productores ejecutivos que tocaran, y de dicha confianza se parió la peli de hoy, que a la postre (aplauso) sería su primera "masterpiece", o para muchos como el que suscribe lo és al menos, y la tercera favorita en discordia para fans y no fans de los Coen en la mayoría de recuentos a fin de valorar su obra. Aunque (se insiste) vuelvo, desde toda la modestia que se requiera, al concepto "fan" que se sabe y reconoce nada más que eso sin mayor ínfula, y al concepto "pentalogía"...  porque para mi excluir a la brava "The Hudsucker Proxy" y "Barton Fink" en el ránking de preferencias sería algo "reglamentario" quizá (vale), pero también algo impreciso.





SINOPSIS. Año 1929. Entre dos amigos surge una gran rivalidad a causa del amor de una mujer. Leo, un gángster que domina la ciudad, y Tom, su lugarteniente, se enfrentan en una guerra abierta que desencadenará traiciones, conflictos políticos, corruptelas y escisiones internas.



A FAVOR. Un casting para morirse de gusto uno viéndolos interpretar. Muy difícil con quien quedarse aquí. Aparecen secundarios como el grandioso Buscemi, Polito o J.E. Freeman por primera en tu vida (o eso nos pasó a muchos cuando la estrenaron) y sin olvidarnos de la sra de Joel, la siempre enorme McDormand. Gabriel Byrne lleva el peso del protagonista con una sobriedad brutal pero no por ello sin dejar de aportar matices en los que fácil se descuenta uno. Del monstruoso Finney ya qué decir... A este tipo le sale un aura cuando interpreta, de mayor o de joven, fíjense bien. Para más inri sale una de mis actrices preferidas de los muchos últimos lustros: Marcia Gay Harden. Con babero se tiene que ver trabajar a ésta señora (me niego a pensar que en la casilla "profesión" esta bestia interpretativa ponga lo mismo que la Bullock y demás cuchufletas más "actuales" -que son legión-, adalides y heraldas de la naderia y repulsa más absoluta). Aunque claro... John Turturro... el bosque... el paseito... Sin palabras que me deja usted ya aquí... "Jesus" !. Pero hay más. Todo lo que se quiera en realidad. Una de las mejores partituras del, innegociable para los Coen, Sr. Burwell. Un ritmo adusto e "indetenible" a partes iguales (relojería pura por momentos)  que trasciende a lo de "otra de mafiosos" para alcanzar el mejor noir clásico versión de luxe y del santo copón bendito. Y secuencias y planos, y/o al revés, a atesorar para los restos que te acaban los dedos en las cuentas. Una pena que no se hiciera cuatro o cinco décadas antes, así nadie pondría en tela de juicio o sometería a debate (o al menos no tan alegremente) a algo que, para mí al menos, es una "POM" de manual como dicen en otros sitios más ilustres de la blogosfera.



EN CONTRA. Nada que aportar en este apartado, la famosa "deconstrucción coeniana" de marras empieza aquí de todas todas... O, para dejar figurar algo ni que sea, que no se quiera entrar en el juego de desubicar el film al año 90 que pertenece para dejar que brille como merece en términos más generales (que no generacionales).



CONCLUSIÓN. Majestuoso film con el que muchos entramos en el universo de los hermanitos en cuestión y, faltaría, recomendable es poco (demasiado poco). Y para no repetir contenidos, resumir que:  Los Coen "renacidos" (y actuales) desde "No country..." son en verdad muy interesantes, los "iniciales" (los de las dos primeras) son de traca, si, y los "reivindicables" de "Oh, brother" y "El hombre que nunca..." cuidadín con ellos... Y, vale de acuerdo, están los "atufantes" del par ya mentadas pero, ojo... Los "definitivos" que, según el siempre humilde parecer de este espacio, empiezan aquí y nos llegan hasta el Nota, Walter y cia. son absolutamente imprescindibles-bles. Y vale, de acuerdo, muy paroxista todo (me consta que parezco un gruppie de los brothers estos de las napias) pero, ya se sabe... privilegio de fan.



GUZZTÓMETRO: 10/10







(Pd. Esta es una de las pelis que ya tuvo cabida, tiempo a, en alguna de las mutaciones anteriores del blog y cuya entrada se perdió en algún agujero negro de la blogosfera con tanto ir y venir. No me cansaré de disculparme por la repetición ante quien proceda pero, aclaro, en casos como este volver a "postear" es un siempre bienvenido y auténtico placer guzzero, no se dude y por la parte que me tocas)

sábado, 12 de noviembre de 2011

VIDEOGUZZ (Genesis)

Antes de volver a "temas cineros" y para rematar el sábado musical:

"THE CARPET CRAWLERS" (Genesis, "The lamb lies down on Broadway"/1974)



Preciosa y eterna canción de Gabriel embutida en esas andanzas del inmigrante imaginario Rael que conforman el bastante indispensable, para no pocos al menos, doble álbum "The lamb lies down on Broadway" del 74. Puestos a poner algo de los Genesis (los que me gustan y atraen de verdad, los de Gabriel y también Hackett) bien es cierto que podría haber metido algo de mi disco favorito, el anterior en el tiempo "Foxtrot" (dónde además está mi pieza predilecta del combo, "can-utility and the coastliners"). Pero, al margen de eso, ésta historia con su celestial envoltorio sonoro a cuestas y su imperecedero equívoco, por el que se suele pensar que va de nueva vida gateando por la alfombra cuando en realidad mucho (o todo) parece indicar que es una oda a yonquis flipándolo lo que no está escrito mientras se arrastran por dicha alfombra, me trae la mar de locuelo desde el año los anacardos (aunque de hecho, volviendo a lo de su significado, puede ir hasta de espermatozoides luchando por llegar a meta, que Gabriel estaba tan inspi como pirado por aquél entonces). Ya nunca más ví, en cualquier caso, el mensaje en las puertas del metro ("dejen salir antes de entrar" -aunque la afirmación sea en sentido contrario al de la canción-) con los mismos ojos tras este pedazo de tema... Entraba en el vagón cual pedazo pinchauvas obnuvilado y tarareando por lo bajini "we have got to in to get ooout..." (que no es bien bien así la cosa, pero bueno), hasta que alguna desconocida expresión hacia mí dirigida que venía a sugerir algo del tipo "qué lastimica, pobre" me devolvía, cual colleja burrera giant-size, al plano existencial real... que no Rael, y por desgracia... Güif gooot tu get in tu geeet aaaaut-a-á-aaaáut !



MÚSICA SEMANAL INTRUSA (EN "UN BLOJ DE CINE")

Esta semana: "Green mind" / DINOSAUR JR (1991)



Aunque últimamente me ha vuelto a dar fuerte por recuperar a algunos grandes y, por ello -lógico-, me lo vengo pasando teta con el blog (próximas entradas de, Ford, Kurosawa y otro Hitch por ejemplo -y ya adelanto en primicia guzzera-) el sábado es el día de la licencia semanal rocanrolera... Mascis time en IGWT, si. Y me disculpo si cabe por el anticlimax total tras una semana con los sres. Alfredo, Fritz y Ernesto (sin olvidarnos de Woody) pero si te gusta el rocanrol y has escuchado alguna vez lo que hiciera el melenudo y huraño guitarrista con el "Maggot brain" de Funkadelic a mediados de los noventa... Tiene menos carisma que una remolacha, desde luego, pero lo que hace este tipo con las seis cuerdas (y sus pedales superfuzz si se tercia) es la repera en verso.



(acompañar si place con el jukebox de la "welcome" -sita en la derecha como siempre- a partir de aquí)



INTRO. Dinosaur Jr son parte fundamental de mi grupo de bandas elegidas al hablar de rock independiente yanquiloide. Las otras serían Replacements, Sonic Youth y Pixies (y si me apetece el parchís a seis incluyo a Hüsker Dü y los Rem, sin muchos problemas -aunque menor grado-). Después ya vienen, en mis querencias, los Guided by Voices, Yo la Tengo, Superchunk, Pavement, Built to Spill, Throwing Muses, Sebadoh y demás (con saludos a los gaiteros surferos Teenage Fanclub, en la otra parte del atlántico, por su bombástica prolongación de la leyenda iniciada por Mr. Chilton). Pongo todo el rollo, como siempre, porque en el tugurio somos más de estas cosas -aunque el sexteto de la muerte mentado sea bastante anterior- que de otros compañeros de,  más menos que más, generación/es (de las formaciones más famosas, vendidas a la brava y muy falsamente por la mtv en su momento como "rock altelnativo" aquí, aunque apreciando nombres como los de Cobain y Cornell, solo nos tocamos realmente con Perlas y cuervos, quede claro -y una pena lo de Shannon, si, que ahí también había algo serio-). Esto és, entre noise rock, college bands, lo-fi, revivalistas y escultores melódicos varios del punk/hard core añejo, no hay grunge que valga (porque supongo que a estas alturas está claro que los de Vedder estaban y están muy por encima de esa etiqueta).



MASCIS CONTRA MASCIS. Al jurásico tema, vaya. Y vaya con los críticos y periodistas musicales varios... Qué hijos de puta y ultradogmáticos que son a veces (demasiadas). Cualquier seguidor/degustador de la carrera de Mascis aprecia por igual, si no más, los dos discos posteriores a la fuga de Barlow con sus cojonudos Sebadoh ("Bakesale" de estos es obligatorio para mí) que los favoritos por la llamada "crítica especializada". Dejando de lado el primero ("Dinosaur" del 85) con su peculiar no-producción, tanto "You're living all over me" (87), como "Bug" (88) son la leche, de verdad que si. Pero, cuidado, tanto este "green mind" de hoy como el posterior (mi favorito del combo/tipo) "where you been" nada tienen que envidiar. Quizá, a veces, al revés puede ser la cosa. A partir de ahí se abraza, sin máscaras ya, la evidente influencia del gran gurú canadiense y sus "caballo loco". Se pasa de la distorsión desbocada a una más que meritoria variación punkie del folk rock de los más altos vuelos (recordemos el tema "gurú"). De esta forma, aunque parezca otra cosa según lo que podáis leer/ver por ahí, tanto los posteriores "without a sound" como "hand it over" (sin olvidarnos los dos bajo la chapa J Mascis+ The Fog) son igualmente amados por los fans (que somos la de dios por cierto) del melenudo autista guitarrero. No hay porqué esperar pues (cronológicamente hablando)  a su actual buen estado de salud sónica, y los tan de putísima madre "beyond" y "farm" recientes aparecidos tras la reunión original de hace unos años, para disfrutar su música. Escuchar, por poner una de cada, "the wagon", "get me", "get out of this", "i'm insane", "does the kiss fit" o "say the word" (qué solo... la madre que lo parió !) para enviar a tomar por el mismísimo orto a según quienes que se ganan (muy bien, por cierto) la vida poniendo a parir al personal sin tener, para mayor enjundia, la más mínima puta idea de por donde empezar a escribir una rock song.





PIENSA EN VERDE. Seguramente este "green mind" es lo más folkie que haya grabado Mascis bajo formato lp (u omitiendo al menos el directo "Martin and me"). Hay algún solo burrero marca de la casa acompañando la eterna y febrilmente voz de siempre, si, pero aquí el tipo se pone las pilas en cierto aspecto y ahí donde antes había distorsión aquí tenemos algunos matices nuevos (que antes igual tambien los había pero no se escuchaban apenas). Así tenemos esa "thumb" que según te pille te hará llorar, las varias pistas guitarreras de algo tan equívocamente sencillo como "muck", la brillante transición de "blowing it" a la más alegre "I live for that look" o el arreón acústico de "flying cloud". Y si antes la inicial, y relativamente popular (con su video de plastelinas), "the wagon" o la hippiera y pseudoacústica "puke + cry" no te llevó al huerto quizá lo haga esa visita a "You're living..." que tenemos en "how'd you pin that one on me", donde el tipo se despacha a gusto eléctricamente hablando. Ya encarando el final tenemos "water" que es la que menos me atrae del álbum aunque, eso si, sirve de respiro para la bronca anterior y que, posiblemente -es de admitir-, teniendo en cuenta el trio final que espera ("muck", "thumb" y la propia "green mind") esté ya de origen condenada al pseudolvido.



EN RESUMEN... "Green mind" tiene todo lo que conviene esperar de un disco de Mascis/Dinosaur Jr (folk rock sincopado y atropellado como el solo con rebuznos eléctricos del copón). Pero precisamente atendiendo a ese paréntesis, y como el órden de preferencias del golfista-esquiador amateur suele ser inverso en proporción, ello hace que el disco tenga cierto estigma de "peculiar" que nos lo hace especialmente estimable a muchos. Y aunque no sea el siguiente, "you're living all over me" o el cojonudo "beyond" de hace menos de un lustro (vale, si). Quizá no sea tampoco, y es de buen admitir, la mejor manera de acercarse al iracundo guitarrista (no es el álbum que más netamente le representa) pero si contradice, ni que sea en parte, algunas pontificaciones que, por la curra, se le suelen endilgar en algunos sitios. Y en cualquier caso se da aquí la bienvenida (en el "nuevo formato" del blog) al entrañable tarugo que es, prácticamente, el paradigma de "estrella del rock sin querer" del último cuarto de siglo (que hasta ha girado con los Stooges, coño)... o infinitamente mejor sintetizado por el Sr. Ignaci Julià del Ruta (tras una exasperante entrevista de hace ya un tiempo en la que solo arrancaba poco más que monosílabos del tipo): "... para que molestarse en hablar si se puede expresar lo inexpresable pulsando seis putas cuerdas". Amén, y ese es el gran y eterno no-misterio (al fin) del protagonista principal del nuevo "disco de la semana".



viernes, 11 de noviembre de 2011

MIENTRAS NUEVA YORK DUERME (1956)

SINOPSIS. Mientras Nueva York duerme, los periodistas de la redacción del Sentinel trabajan en el cierre del periódico. En los pasillos y entre las mesas se mascan las intrigas y las zancadillas para conseguir la sucesión del director. También durante la noche, vela un asesino que se dedica a matar a mujeres jóvenes. Después de cada asesinato, deja mensajes a la policía escritos en el espejo de las victimas, con pintalabios. En la redacción del periódico, hay una auténtica competición: el primero que logre la noticia de la captura del famoso asesino "del pintalabios", tendrá todas las de ganar. Un redactor sin ambiciones, enamorado de una de las secretarias, consigue convencerla para hacer de cebo para el asesino, con vigilancia policial...



A FAVOR. Pues el tremebundo casting donde, además, cabe de todo a nivel de variedad de roles. No solo las caras más conocidas están de lujo con el sobradete prota tan bien resuelto por Dana Andrews, el ambicioso reponsable de la agencia George Sanders (saludos al Sr. De Witt sito en followers del blog), la intimadodora columnista de Ida Lupino o el atolondrado (que no lo es tanto) jefe de todos ellos con la cara de (el intocable en este espacio) Vincent Price. También el resto (Howard Duff, Rhonda Fleming, James Craig y demás), están fetén cosa buena. La agilidad narrativa de la historia, brillantemente desdoblada entre las competencias y jugadas de todo tipo en la redacción de noticias (con ese vacio de poder que se ha creado) y las pesquisas policiales y periodísticas para atrapar a este "asesino del lápiz de labios". Y entre otras, es de cajón, que Fritz Lang nació con el don de poner la cámara en el sitio perfecto de casi cada puñetero plano que rodara (como corresponde a mi cineasta favorito de all the times junto a Wilder y, "aunque quizá no tan importante", como corresponde también a uno de los mejores directores del noir cásico y, muy seguramente, al más importante del mítico Expresionismo germánico... casi nada, poca cosa vaya...).



EN CONTRA. Que aunque estemos ante un film de notable muy alto (más que recomendable en cualquier caso), este blog es de opinión (ni quiere ni pretende pontificar en nada) y aquí el "género negro" es el favorito, además, explicado ya lo que se opina del genio austríaco autoexiliado, la firme objetividad va a ser vista a prueba en el Guzztómetro...



CONCLUSIÓN. Último film del maestro de ángulos y claroscuros antes de volver a la RFA donde empezara su ilustre carrera (para terminarla con su díptico de aventuras orientales y, cómo no, una última visita a su adorado Dr. Mabuse). Como ya he comentado, recomendable a todas luces al generalizar y, desde luego, indispensable dentro del (igualmente indispensable) género o subgénero (según quién eche las cuentas) al que pertenece. Y aunque cronológicamente se halle lejos de la etapa de mayor esplendor del mismo, si. Su mezcla de dinamismo argumental y el saber tensionar al espectador a los dos niveles de trama que propone, sin caer en altibajos que valgan durante todo el trayecto, convierte esta "While the City Sleeps" en un valor de calidad seguro hasta que las ranas usen rulos.



GUZZTÓMETRO: 9/10 (pero que conste master, borré varias veces el 10/10 hasta que quedó el 9 -muy a caraperro, si-... No envié a Peter Lorre a por mi, plis !)



Pd. Hasta quedarse con este formato final, que ya hace lo suyo que dura y no se moverá cual barco chanquetil, el blog fue varias veces cambiado de nombre, dirección, aspecto y lo que se quiera... Con ello, y como uno es el alcade vitalicio de Mendrugoland y alrededores que nunca guarda nada en disco duro, se perdieron algunos postes que, sin cambiar la historia del mundo, si me joden lo indecible que se perdieran... Estaban entre otras "el chorizo de bicis", "el crepúsculo" de Wilder y, entre bastantes otros -se insiste-, creo que había uno a colación del film de hoy. De andar equivocado no problem, si no, excusas por redundar y tal y tal.