viernes, 30 de septiembre de 2011

LA LEYENDA DE LA CIUDAD SIN NOMBRE (1969)

SINOPSIS. En una ciudad fundada por buscadores de oro, tienen lugar las aventuras y desventuras de Ben, 'Socio' y la delicada esposa que ambos comparten. (Western/Musical/Comedia)



A FAVOR. Lee Marvin. El tremendo acierto de elección paisajística  que supone esa "ciudad" que es más bien "poblacho" (y si alcanza) y alrededores. Algunos diálogos "coñones" de por si que dan más nivel a una historia bastante plana desde su punto de partida (tanto "la leyenda" contextual del título como el triangulo amoroso que sirve de motor argumental). Un Eastwood capaz de darle réplica, en cuanto a rudeza, a todo un Sr. Marvin a pesar de su juventud, secundados ambos por esa Jean Seberg, tan guapa como buena actriz (y que, por ejemplo, fuera musa de Godard en "Al final de la escapada"). Algún número musical concreto y mano firme por parte del director, Joshua Logan, a la hora de coregrafiar a un ingente número de actores, extra y figurantes (heredado ello, quizá, de la inmediatamente anterior en su filmografía "Camelot")... Y de nuevo Lee Marvin.



EN CONTRA. Las casi tres horazas que hay que meterse entre pecho y espalda de musical para poder disfrutar de una gran comedia que no llega a los noventa minutos... La intrusión de un género a otro (en determinadas pelis) ha dado grandes alegrías a la historia del medio, sin duda, pero si se fuerzan según que ingredientes... "Paint your Wagon" es una película que cuenta con muy buenos, y/o carismáticos, actores, así como papeles perfectamente dibujados que no requieren de tanto "numerito" que, al fin, acaban convirtiendo el todo en algo bastante tedioso (más si tratamos de valorar la cosa con cierta objetividad y olvidamos el cariño que podamos albergar por aquella ocasión que la vimos por vez primera en tv y después de alguna comida copiosa de domingo).



CONCLUSIÓN. Buena comedia, cargante musical (aún admitiendo el par de números que si funcionan en esta dirección), y al final: fallida intrusión de género. "Fallida" porque, a pesar de todo, la película nos entretiene (y mucho -de ahí la puntuación que, desde la humildad, le endoso-) en no pocos momentos pero, reitero, las dos horas largas que ofrece (y alcanza, merced a lo abusivo de la cantidad de canciones -y lo extensas que resultan algunas-) es un engrudo que nos demanda demasiada subjetividad y buena fe.



GUZZTÓMETRO: 7/10

jueves, 29 de septiembre de 2011

LA SEMILLA DEL DIABLO (1968)

SINOPSIS. Los Woodhouse son un matrimonio neoyorkino que se muda a un edificio situado frente a Central Park. Según un amigo de la pareja, sobre la casa pesa una maldición. Una vez instalados, se hacen amigos de Minnie y Roman Castevet, unos vecinos que los colman de atenciones. Ante la perspectiva de un buen futuro, los Woodhouse deciden tener un hijo, y Rosemary se queda embarazada, aunque lo único que recuerda es haber hecho el amor con una extraña criatura que le ha dejado el cuerpo lleno de marcas. Con el paso del tiempo, Rosemary comienza a sospechar que algo extraño ocurre con su embarazo.



A FAVOR. La enfermiza puesta en imágenes de Polanski (ya vista anteriormente en, por ejemplo, "Repulsión" y que repetirá en el futuro en, ídem de lo anterior, "El quimérico inquilino"), que te crea una inquietud y mal rollo en crescendo continuo durante las más de dos horas de metraje, a base de primeros planos agobiantes y entornos claustrofóbicos (y es que este señor es así de cabrito). La caterva de hijos de puta que pasan de primeras por afables, bondadosos y, mayormente, viejunos vecinos y que acaban por ponerte los pelos de punta (cuando además los secunda el Sr. Cassavetes -gran Cassavetes, como siempre- pues ya ni qué decir). Y aunque (me) fastidie la propia Farrow  (porque por buena que a alguien pueda parecer y descontando que, obviamente, yo no soy nadie para decir si es buena o mala actriz si alego que, particularmente, me pone algo nervioso casi en todas sus interpretaciones -siempre me parece que lleva tres cafés de más-) que da el do con esa protagonista horrorizada y desbordada por lo que va aconteciendo (lo que, de acuerdo, anula o al menos reduce ni que sea parcialmente lo descrito en el anterior paréntesis... pero cuidao, siempre en aquellos casos como el presente en que, claro, tiene a un fistro de este calibre al mando). Todo ello a sumar, por supuesto y finalmente, a un argumento más sólido que lo que se quiera mentar.



EN CONTRA. Los excesos que (yo particularmente, vuelvo a insistir en ello) no dejo de verle, pese a todo, a la ex del Sr. Allen y que, puede, que ese "crescendo continuo" tarde un poco en llegar... aunque solo la primera vez que se visualiza (después ya nos daremos cuenta de lo genial que puede ser Polanski en cuestión "detallitos" lo que, es de cajón, revaloriza este film la de diox y hace altamente recomendable su recuperación de vez en cuando).



CONCLUSIÓN. Meritoria y altamente recomendable puesta en imágenes de una novela igual de tremenda (y popular) de Ira Levin que también recomiendo sin reserva que valga... Polanski es a la claustrofobia lo que Kubrick a rodar exteriores o Wilder a los diálogos.  El fucking Lord, en efecto.



GUZZTÓMETRO: 9/10



(Pd. Recuerdo que con esto se inicia el nuevo formato de pseudocríticas Guzzeras, al tratar films concretos, ya anunciado al principio de un par de entradas atrás)

miércoles, 28 de septiembre de 2011

CON FALDAS Y A LO LOCO (1959)

Se me van terminando estas últimas vacaciones del año presente y para tratar de proseguir en el futuro con la buena salud actual de entradas en IGWT hace días que vengo rumiando como continuar con un ritmo más o menos estable (la intención es meter unas 20 al mes). Al final, todo apunta, optaré por cambiar el formato y limitarme, al hacer la pseudocrítica de films concretos, a los acostumbrados "a favor", "en contra", añadiré aquí una "conclusión", y remataré con el imprescindible y mítico ya "Guzztómetro"... Eso por defecto, que las "parrafás" habituales pueden volver de manera esporádica, de vez en cuando, si me da por ahí (y sin descuidar que la mentada "conclusión" puede tener una línea de texto o tres mil...). Dicho todo ello solo me quedaba plantearme que película elegir para, antes de empezar con la jerigonza descrita, despedir el formato habitual hasta ahora a lo grande... Bien, mañana 29 de septiembre se cumple el año (si, si, un año ya) del fallecimiento de Tony Curtis y me parece que era ayer cuando leía en algún periódico el excelente artículo (ni que sea por la cabecera): "Con faldas y a lo loco ya se ve desde el cielo". Objetivo fijado y para qué quieres más...







SINOPSIS. Época de la Ley Seca (1920-1933). Joe y Jerry son dos músicos del montón que se ven obligados a huir después de ser testigos de un ajuste de cuentas entre dos bandas rivales. Como no encuentran trabajo y la mafia los persigue, deciden vestirse de mujeres y tocar en una orquesta femenina. Joe (Curtis) para conquistar a Sugar Kane (Monroe), la cantante del grupo, finge ser un magnate impotente; mientras tanto, Jerry (Lemmon) es cortejado por un millonario que quiere casarse con él.



Ya había metido el dedo gordo el pie en alguna ocasión el Sr. Wilder en el género cómico para ver como estaba el agua ("La tentación vive arriba" o "Sabrina"). Sin embargo nada de lo ofrecido en esa dirección, bien arrebasado ya el ecuador de los 50's, volaba (ni de guasa) a la altura de sus referencias maestras alejadas de dicha dirección... Está claro que por mucha Marilyn o Audrey que medie ninguno de los títulos mentados, arriba entre paréntesis con alguno a añadir, le hacían la más mínima sombra a las "perdiciones", "carnavales", "testigos", "crepúsculos" y demás. Pero, ojo, de entre uno los tres films facturados/estrenados en el 57 (que fueron tres, si y nada menos, pero hay dos de ellos claramente eclipsados por esa supernova de la historia "cinera" llamada "Testigo de cargo" -ya repasada en el bloj-), el cineasta iba a extraer un botín que ya jamás le abandonaría... La peli era "Ariane" (con A. Hepburn y Gary Cooper -que no merece más explicación, por lo famosa, y que el propio Wilder resume con: "yo es que quería a Cary Grant..."-), y el botín era el guionista I.A.L. Diamond con el que, desde ésta "Some like it hot", iba a colaborar en todas y cada una de las películas que firmara hasta el final de su -casi inabarcable- carrera.



Ya establecido el monstruo bicéfalo, tras hacerse con la descacharrante historia parida por unos tales Thoeren y Logan y una vez escrito el guión, solo quedaba reunir a los tres mejores actores posibles para interpretar a los tres roles protagonistas sobre los que giraba todo el argumento... Wilder quería entrar de una maldita vez por la puerta grande en el género por el que, a la postre -y bastante injustamente o de forma poco precisa en cualquier caso-, tantos/as le recuerdan. Así, qué había que pensar, recupera a Monroe con la que ya trabajara en "La tentación..." para esa atolondrada pero hechizante Sugar Cane, sabedor como era el zorro de que aunque le iba a hacer pasar las de Caín en varios momentos del rodaje nadie le iba a dar tan bien en pantalla para ese papel y por mucho que buscara. Y en cuanto a los protas masculinos... Tony Curtis había dejado bien clarinete con esa "Fugitivos" de Kramer o, anteriormente, con "Chantaje en Broadway" de MacKendrick que aquellos que le veían como una "percha" al uso harían bien en taparse un poquito... Y así Billy encontró a Joe. Pero es que para el otro papel, además (y prueba feaciente para los que crean en la suerte de los astros o en toques de varita), al tio no se le ocurre otra que confiar a ciegas en un Jack Lemmon que iba dejando ya atrás su figura como "valor emergente" para convertirse en la superestrella del mundillo de facto que todos conocemos (y cuidado aquí, en poco más de un lustro de carrera). Y, por supuesto, así Billy encontró a Jerry (y también a Jack, con el que iba a entablar una larga relación tanto de amistad como profesional). Ya solo quedaba hacerse con el plantel de secundarios más potente que se pudiera (con el gran George Raft, referencia noir de la etapa dorada ande las haya, a la cabeza) y poner en imágenes la que, finalmente, iba a ser recordada por millones de gentes como "la mejor comedia de la historia del cine"... Gustos y gustazos al margen, pero es lo que hay, y así ha pasado a la historia. Por supuesto, como todo, admite debate (soy el primero en afirmar que a mí este tipo de pontificaciones avezado no ya a un ámbito artístico sino a lo que sea a tratar me tocan un mucho los bajos) pero por esa ley del "consenso no escrito" crítica/público (en este caso añadiríamos historiadores del ramo y "entendidos varios") lo cierto es que el asunto, por lo menos, se puede comprender. Y eso, tras prácticamente un siglo de infinitas películas de incontables épocas y otros tantos paises, ya vendría siendo una auténtica animalada...



El gran triunfo del reputado director sea, posiblemente, el ver como le funciona ese sistema de comedia clásica tan de su agrado y que con tanto tesón acuña... Aquí no hay una ténue, cuando no forzada, línea argumental para limitarse, de entre medias, a tender puentes entre "sketches" risibles. Las comedias de Wilder se caracterizan, todas ellas, por tener una historia y argumento sólidos y lo divertido deviene en exclusiva de como nos los explica (cosa de la que tomarán buena nota un considerable número de cineastas de primer nivel en años posteriores). Y por supuesto que "Con faldas..." (cabría aquí cagarse en el traductor) no es una excepción. Donde otro se hubiera limitado a travestir a Lemmon y Curtis para plantear varias escenas de comedia romántica estándar y esperar el acertar con los "gags", Wilder añade una historia con gángsters, persecuciones, falsedades y demás que le dan para llenar las dos horazas de metraje sin altibajo que asome (todo un qué en una comedia -el género más fácil de plantear de inicio pero el más difícil de llevar a cabo con resultados plenos-). Tratar, finalmente y si se pretende abarcar la historia -total o parcialmente- de manera específica, de comentar algo tan manido (hay aquí una colección de escenas e imágenes que son historia del medio en movimiento y poco hay que añadir) estaría un poco de más. Todo el mundo tiene sus momentos "elegidos", en definitiva. Eso si, es obligatorio despedirse con lo de: de acuerdo "nadie es perfecto", pero nadie (excepto Mr. Lang, en mi humilde opinión) se ha acercado nunca tanto en esto del cine como el señor Billy Wilder ... y los años siguen pasando...



A FAVOR: que no hay nada "en contra" salvo, quizá, lo explicado a continuación y no me apetece enumerar todos y cada uno de los aspectos que conforman un film (aquí bordados bajo la batuta del mejor sastre imaginable).



EN CONTRA: insisto, solo "quizá" (y vista hoy) puede haber algún momento de histrionismo desmedido por parte del personaje de Lemmon... pero es algo que aparece a cuentagotas y, sea como sea, tras verle a él: ¿hay alguien qué se pueda imaginar a otro actor haciendo ese papel?. Además, si eso es lo único que "quizá" se puede mentar tras más de medio siglo de vida de un film que se considera "la mejor comedia...", ya como que me vengo arrepintiendo de haberlo puesto...



GUZZTÓMETRO: 11/10



domingo, 25 de septiembre de 2011

QUÉ MAL ANDA LA VIVIENDA !

Resulta que en el próximo marzo se nos acaba, al que suscribe y respectiva, el contrato de alquiler tras cinco años en un piso en el que, de ninguna manera, se quiere continuar habitando. Toca pues zambullirse, de nuevo -y con lo coñazo que és-, en el mundillo de buscar piso (con la subsiguiente mudanza y martingalas varias). Y, como pongo en cabecera, la cosa anda muy (pero que muy) jodida. Doy buena cuenta, a continuación, de algunos ejemplos de vivienda que hemos visitado recientemente para que se haga una idea el lector (entre paréntesis el año de construcción):



1. El Resplandor (1980)

Activos: tranquilidad, buenas vistas y mejor equipación.

Denostada por: mala comunicación y gemelismo recalcitrante... y esa manía de escribir en la puertas...

2. Pesadilla Diabólica (1976)

Activos: preciosa finca tipo "campiña inglesa" con piscina del copón.

Denostada por: los jetas de los propietarios te dejan a su abuela para que la cuides.

3. Terror en Amityville (1979)

Activos: excelente mansión a lo Addams que de tan grande se lleva sola.

Denostada por: no va con exorcista de serie (y por ahí no pasamos).

4. La Mansión Encantada (1963)

Activos: otra vez inmejorables vistas, con amplio jardín, en otra despampanante mansión (con obvios dejes góticos para la ocasión)

Denostada por: el servicio se pilla unas toñas del morir por las noches y les da por aporrearte la puerta.

5. Al Final de la Escalera (1980)

Activos: mejor comunicada que las anteriores y sensiblemente más pequeña (aún sin dejar de ser bastante grande) lo que hace más práctico y llevadero el día a día.

Denostada por: es que hay mucha "escalera" y "al final" como que se te hinchan los cojones...

6. La Mansión de los Horrores (1959)

Activos: preciosa separación de ambientes por alas con muy amplio recibidor (y llega la fibra óptica).

Denostada por: porque el casero, con  una pinta de viejo verde que te caes de nalga, daba muy mal rollo... Seguro que pretendía que le págasemos la obra la cocina o alguna putada por el estilo.

7. Suspense (1961)

Activos: un jardín, orientado a un lago de postal, bonito porqué si y buen servicio.

Denostada por: obligación de cuidar de los sobrinos durante la temporada estival por parte del propietario y serio riesgo de que se pase de visita un tal Aménabar a copiarse los diseños para hacer su propia finca y presumir después de originalidad ante incautos y confiados varios...

8. La Caída de la Casa Usher (1960)

Activos: torreón medieval perfectamente restaurado listo para entrar a vivir.

Denostada por: mira que me cae bien y le admiro pero... Si el señor Price piensa que le vamos a cuidar a la hermana, que anda algo chunga la pobre, "va dao".

9. Los Intrusos (1944)

Activos: precio asumible por cierto abandono fácilmente subsanable.

Denostada por: la nieta de los propietarios tiene una mala leche tremenda y pasamos de movidas raras.

10. Poltergeist (1982)

Activos: fantástico dúplex en tranquila zona residencial.

Denostada por: la señal de la tdt es un asco...



... Así que ya ven uds. como anda el tema. Toca paciencia.

sábado, 24 de septiembre de 2011

EL SECRETO DE SANTA VICTORIA (1969)

SINOPSIS. Santa Victoria es un tranquilo pueblo del norte de Italia famoso por su delicioso vino. A punto de terminar la Segunda Guerra Mundial, tropas alemanas ocupan la región, y una de las patrullas nazis va a parar a Santa Victoria para requisar millones de botellas del preciado caldo. Pero los alemanes no cuentan con que, tras la muerte de Mussolini y la caída del fascismo, en Santa Victoria hay un nuevo alcalde, que resulta ser el mayor borracho del pueblo. Tras conocer los planes alemanes, el alcalde encuentra una una solución para hacerlos fracasar: esconder todas las botellas antes de la inminente llegada del ejército nazi.



El bastante fiable y muy popular cineasta (mayormente por su obra en los 50 y 60) Stanley Kramer ponía punto final a su etapa dorada con éste bastante coral film a mayor gloria del grandioso señor Quinn (una pena aquellos/as que se queden con algunas de las bazofias en las que trabajara, especialmente hacia el final de su dilatadísima y variopinta carrera, y no sean por ello capaces de ver que estamos, sin duda, ante uno de los más grandes sin nada añadir). Por si fuera poco, acompañando al "mayor borracho del pueblo", tenemos a nada menos que a la gigantesca Anna Magnani, al nivel de excelencia habitual que la acompañó del primer al último minuto de su trayectoria, como la más que harta esposa del susodicho. El elenco se completa, además, con una galería de más o menos famosos (tenemos a Virna Lisi por ahí en medio o, por ejemplo, a un jovencísimo Giancarlo Giannini) secundarios, a cual más competente (me quedo particularmente con ese Hardy Kruger como jefe nazi y blanco principal de los paripés del poblacho, sutilmente humanizado por guionistas y director huyendo del tópico habitual).

La historia, firme y notablemente envuelta en el contexto histórico que procede, sabe combinar con precisión momentos cómicos y dramáticos y nos presenta así un argumento que se defiende por si mismo, más allá de los "solos de guitarra" interpretativos que, obvio y por si no había quedado lo bastante claro, también integra. Además, la transición de lo risible a lo serio (póngamoslo así), se sabe hacer con la solvencia que cabe esperar por el realizador firmante. Quizá, y sin quizá también, lo más cansino es el encorsetado (hay menos pasión ahí que que en la reunión semestral de tuppers de las marujas del barrio) romance entre "el rebelde" y "la chica" que por momentos entorpece el buen fluir del ritmo general (así como el triangulo ulterior, pelín demasiado exprimido también)... Pero, no hay problema, más si tienes a Anthony Quinn de tú parte (y presto al rescate), realizando un papel de esos en los que resulta imposible imaginarse, ya nunca jamás, a otro intérprete. En definitiva, mejor en su parte cómica y más irregular en lo dramático (aunque, eso si, no le faltan tampoco en esto varios momentos puntuales a tener como bastante en cuenta) pero, sin duda, recomendable en cualquier caso.

A FAVOR: actores/personajes, el notarse la mano de hierro que está tras la cámara en todo el periplo (el hilo argumental no se pierde en momento alguno -ni, con ello, la atención del espectador-), la propia historia que no cae en los afectismos habituales al tratar según que tipo de relatos (en el que éste puede encajar sin demasiados problemas), y que -manda cojones tener que poner una obviedad de este calibre- ver trabajar a la Magnani y a Quinn siempre es todo un gustazo.

EN CONTRA: pues que a pesar de que "el hilo argumental no se pierde en momento alguno" si se detiene, en alguna ocasión, un poquito de más en ciertos pasajes (adivinen cuales, siempre en mi humilde parecer, tras lo que precede). Esto hace que esa holgada duración de casi dos horas y media se haga, no demasiado pero si algo, abusiva según como. Aunque, me apremio en aclarar, de "ladrillo" nada e insisto, las veces que sean necesarias, en lo de "recomendable".

GUZZTÓMETRO: 8/10

miércoles, 21 de septiembre de 2011

INTRO x NUEVA SECCIÓN DE "FIRMAS INVITADAS" + FROZEN RIVER (2008) by Nikochan

Hace unas pocas horas que envié sendas invitaciones a los entes conocidos como Nikochan y Flush para que, si les apetecía o les salía del bajo ombligo, pudieran publicar aquí todo aquello que les rotase avezado al mundillo "cinero". Tras marcarme en el lateral de IGWT un "potochop", a costa de las célebres gemelas de The Shining (y créanme que es mejor poner esto que una foto con la jeta de los susodichos -no tienen ni la más remota idea del favor que les hago-), caí en la cuenta de que si tengo que esperar a que sendos personajes se trabajen algo en este bloj, por libre voluntad y sin que el pellejo les corra peligro, me va a salir más barba que a Billy Gibbons... Pero claro, todo tiene solución. El puro "hurto" para el caso. Lo de Flush es complicado (para no extenderme: en el mundillo bloggero yo poseo cierta fama de -entre otras cosas y casi ninguna buena- ser poco prolífico y, sobre todo, inconstante... Bien, al lado del insigne Flush y para hacerse la gente una idea, vengo a ser como el Ryan Adams de la blogosfera y ahí que lo dejo), pero ojo, lo del Nikochan -ver lateral para viajar a su island bloggera- es harina de otro costal... Poseedor como és de un espacio cercano ya al lustro de existencia y a pesar de tener una tendencia más claramente "rocanrolera" que "cinera" (que por otro lado aplaudo -el r'n'r es mi otra gran afición-), de vez en cuando el tipo se descuelga con -entre otras cosas- alguna que otra crítica peliculera... y ahí, no más, es donde empiezan mis malas artes: copiar, pegar, hasta luego y gracias... y que te pague Rita... Si, Nikochan Island y su ya respetable trayectoria puede, definitivamente, ser un bálsamo para cuando (cosa común) al nene no le apetezca ponerse a teclear... Por supuesto, y ya desde este primer "tomar prestado" (que si ponen algo "original" tampoco creo que enfermen los camándulas...), en el caso de que el que suscribe haya visto el film en cuestión nadie se va a librar de lo de "a favor", "en contra" o el fucking "Guzztómetro" (tm). Y sin más: 



A FAVOR: que sin ser "Fargo" y, como ocurría también con aquél "Plan sencillo" de Raimi, su gélida ambientación (genial fotografía que sabe parecer sencilla y tiene que ser complicada de narices) te crea un contraste extrañamente adictivo al entrar en colisión con lo humano del relato. Y su ritmo, de menos a más, hasta ese final que no sería del todo "happy" pero que si atesora una innegable lectura al optimismo, con posterior buen sabor de boca, después del via crucis de la protagonista y la secundaria principal. Ambas de premio, por cierto.
EN CONTRA: pelín unilateral en su argumento. La historia solo se abre para mostrarnos en que anda el personaje del hijo mayor y poco más. Pretende, y consigue, ser tan sencilla por bandera que en ningún momento se atiende a qué, con algo más de ambición...Apreciación muy personal, sin duda, ya que (se admite) entonces estaríamos hablando de otro film. Uno al que a lo mejor yo no le otorgaba ese "recomendable" que ésta "Frozen river" me merece.
GUZZTÓMETRO: 8/10
Y, ahora si tras sinopsis (y entiéndase que el rollo previo era necesario por el efecto "novedad" de la entrada), les dejo con el rey de bastos y su crítica de finales de marzo del presente.


SINOPSIS: Ray Eddie vive en un pequeño pueblo situado junto a una reserva Mohawk, cerca de la frontera entre el Estado de Nueva York y Quebec. Su marido, aficionado al juego, ha huido con el dinero destinado a comprar la casa de sus sueños, dejándola arruinada y sola con sus dos hijos. En esas circunstancias conoce a Lila Littlewolf, una chica de la reserva con la que termina asociándose para pasar inmigrantes de Canadá a Estados Unidos conduciendo sobre las aguas heladas del río San Lorenzo.


“Winter's Bone” de Debra Granik me encantó. Me pareció una pequeña gran película de esas que hacen que te reconcilies con el cine. Entonces los vecinos blogueros Tsi y 4Strongs me recomendaron el debut de la directora Courtney Hunt que triunfó en 2008 en Sundance por su parecido con aquella otra película y que estuvo nominada en casi todos los festivales importantes por su guión y por la actuación de su protagonista principal Melissa Leo, por cierto, a Melissa la descubrí en Tremé y ya en ese momento me pareció soberbia. “Frozen River” que así se llama la película me pareció cojonuda, no sólo por la actuación de Melissa Leo que es de traca sino también por la de su compañera de reparto Misty Upham. Ambas realizan un trabajo impecable en un film cien por cien independiente americano con todo lo que ello conlleva, aquí no hay trampas, engaños absurdos ni imposturas, aquí hay un film austero, perturbador y de atmósfera cortante que te atrapa sin piedad y te deja sin aliento. A veces un primer plano de Melissa en silencio pensando en sus cosas es suficiente para dejarnos el cuerpo y el alma como un guiñapo, su cara es el reflejo del dolor, de la tristeza, de la miseria, de una mujer abatida por la vida que sólo puede agarrarse a ella gracias a sus hijos por los que haría cualquier cosa. Al final, eso sí, se abre una pequeña brecha a la esperanza aunque los personajes del film como pasa también en la vida tengan que pagar por sus actos. “Frozen River” es una excelente película, una gran película. Es pequeño cine del bueno. Gracias a mis vecinos por esta grandísima recomendación, y ahora... por cual sigo?



(Pd. Por supuesto pongo el tema de "a favor" y demás antes de la "crítica invitada" por aquello del burro que va antes, nadie piense que es falta de educación)

martes, 20 de septiembre de 2011

EL LABERINTO DEL FAUNO (2006)

SINOPSIS. Año 1944, posguerra española. Ofelia (Ivana Baquero) y su madre, Carmen (Ariadna Gil), que se encuentra en avanzado estado de gestación, se trasladan a un pequeño pueblo al que ha sido destinado el nuevo marido de Carmen, Vidal (Sergi López), un cruel capitán del ejército franquista por el que la niña no siente ningún afecto. La misión de Vidal es acabar con los últimos miembros de la resistencia republicana que permanecen escondidos en los montes de la zona. Otros personajes son: Mercedes (Maribel Verdú), el ama de llaves, y el médico (Álex Angulo) que se hará cargo del delicado estado de salud de Carmen. Una noche, Ofelia descubre las ruinas de un laberinto, y allí se encuentra con un fauno (Doug Jones), una extraña criatura que le hace una sorprendente revelación: ella es en realidad una princesa, la última de su estirpe, y los suyos la esperan desde hace mucho tiempo. Para poder regresar a su mágico reino, la niña deberá enfrentarse a tres pruebas.


No es la primera vez que me pasa que por culpa de estúpidos prejuicios me sorprende, en mayor o menor grado, un film. Y que no suene a excusa pero es que, realmente, "esto del fauno" lo tenía todo para desagradarme... a priori. Así que tuvo que darse una serie de circunstancias, meses a, para que le encontrara espacio a esta peli que, por otro lado, poseía desde hacia unos tres años. Planteado eso y una vez videada la cosa: fetén, de verdad que si. Ahora tampoco me voy a volver loco con Del Toro. No lo dejo de ver como a una especie de Burton en su faceta menos brillante -casi todo lo posterior a "Ed Wood" para entendernos- con un evidente, eso si, mayor regusto por la víscera. Y es que aunque esta "El laberinto del Fauno" es, a mí entender, su mejor referencia por goleada (y si, he visto "Cronos" -ya me adelanto al listo de turno-), repasando brevemente su filmografía... bueno, espero se entiendan mis reservas. Aunque, para la ocasión, me las podría haber metido por donde amargan los pepinos (desde luego).Y es que ELDF, vaya por delante, es un film de narices. Una fantasía que escapa ex profeso del "ñoñerismo" aún a pesar de que algunos de los elementos que la integran puedan hacer pensar lo contrario (no deja de ser una "peli con niño/a que lo flipa"). Para despejar rápido el asunto de los actores (e ir ya a los principales activos del tema) decir que Sergi López está más que bien (como siempre), que la Verdú se sale en el mejor papel que nunca le haya visto, que Ángulo aún haciendo de Ángulo queda "niquelao" y que, claro, lo de la niña prota Ivana Baquero es como para dejarse apuntado el nombre. También sale la Ariadna Gil, pero no la destaco porque para mí no es actriz (le tengo una manía tremenda así que no pienso dar más explicaciones y ahí lo dejo).

Lo mejor de la peli, ahora si, es sin duda la doble ambientación y argumento que plantea y el como logra hilvanarlo todo en una proporción de las de escuadra y cartabón. Todo el contexto histórico de la época con maquis y fachendas es irreprochable (y, por si fuera poco, se permite incluso alguna frivolité el jodio de Guillermo como el fetichismo "relojil" del personaje de López). Y, ni qué decir, el reverso fantasioso del asunto que hace que te den ganas de buscar y echar al fuego todas las copias de la más reciente Alicia burtoniana... sencillamente espectacular todo en lo que a esto toca. Y es que, aunque sea dar vueltas al eje, lo bien medido de las "secuencias de cuento" en cuanto a aparición en pantalla es para estar aplaudiendo mucho rato... Algo más que con cuentagotas, bastante menos que como para monopolizar todo lo que se nos explica. Y como colofón un doble final dulce y salado a la par donde los adultos vemos claramente como la niña, en el último momento, tiene esa fantasía definitiva y donde los críos (ya creciditos, que como le pongas esto a un menor de 10 o 12 no duerme en tres años) pueden imaginar que, finalmente, se han cumplido con las tres pruebas del Fauno.
A FAVOR: lo de la "doble historia", todas la interpretaciones -menos una-, su potencia visual y, por encima de cualquier otra cosa, la escena hacia la mitad del monstruo con los ojos en las manos que es la mejor secuencia de fantasía en años (inolvidable y, sobre todo, de puro acojone), que compensa por si sola ver esta peli.
EN CONTRA: que dicha escena llega quizá demasiado pronto y pone el asunto a una altura que ya no alcanza aún sin perderse el interés general (y es que es enorme la muy puta). Algún tópicazo, tampoco debe negarse, sobre la época y el lugar (que funciona bien pero deja cierto regusto a reboce) y, obviamente -sobre todo para mí-, la presencia de la Gil que como Othar el caballo de Atila ahí donde pisa no crece la hierba...
GUZZTÓMETRO: 8/10

LOS MEJORES CARTELES: 2."NOSFERATU, EL VAMPIRO DE LA NOCHE" (1979)

MUERTOS Y ENTERRADOS (1981)

SINOPSIS. En la pequeña y tranquila población de Potters Bluff ocurren una serie de extraños fallecimientos. Los muertos son forasteros, y todos ellos presentan señales de violencia. Dan, el comisario, investiga estos sucesos casi en solitario, ya que el forense, que podría aportar alguna pista sobre el caso, se entrega más a la tarea de reconstruir los cuerpos que a la de buscar las pruebas que el investigador necesita. De los mismos escritores que "Alien".


Que no sé si esos mismos escritores de "Alien" serán los tal Jeff Millar y Alex Stern que figuran como creadores de la historia, o bien, el tal Dan O'Bannon que aparecía en la peli de Scott como guionista y aquí como co-autor a cuatro manos del libreto... Aunque por otro lado, después de ver ésta "Dead & buried", y sea como fuere, a más de uno y de dos le pueden entrar serias dudas sobre la implicación de los mentados de cara a la imprescindible peli sobre el popular y baboso okupa del Nostromo... Y es que este film, cuyo póster recuerdo muy nítidamente de aquellas visitas a los "videoclús" ochenteros -aunque yo no la videe por vez primera hasta hace unos pocos días-, no admite ninguna comparación con el "totemazo" sci-fi de marras (que no os la metan doblada, que lo de "de los creadores de" es publicidad engañosa de la chunga... como prácticamente siempre que se utiliza dicho recurso publicitario por otro lado).Yendo con la peli en si decir que, al generalizar, hay algún factor que quizá la salva de manera especial (si te pilla de buenas): el apartado humorístico del asunto... siempre y cuando uno se tome la molestia de buscarlo. Sin embargo, el problema principal viene dado por la "no obligación" de ello (de ese "buscarlo"). Y aunque parezca un "gilimatías" se entiende rápido: cuando la peli comprende y admite su condición de serie B de terror chusquero (y se rie de si misma) la cosa, mal que bien, funciona o al menos va tirando... cuando pretende tomarse en serio o pretende causar verdadero pavor en el espectador... Pues, nada, salen a relucir todas las carencias y absurdos que la habitan (hay aquí algunos de los diálogos más abiertamente estúpidos y chorras que he visto en años y, desde luego, algunas de las sobreactuaciones más patilleras que recuerdo). Esto hubiera sido un "Twilight zone" muy entretenido o, también, un "Amazing stories" realmente divertido... Hasta tiene un final como muy tv que te hace pensar de manera inmediata en ese tipo de series. Como film de terror puro y duro (que así la venden -engañémonos solo hasta dónde nos apetezca-, e incluso hay fans que le ponen la coletilla "de culto" y se quedan tan anchos) funciona únicamente a nivel canalla/palomitero. No le negaré lo que tiene de bueno de manera concreta: la idea base del argumento no deja de tener su gracia (y aunque sea una leve variación de algo ya manido), la ambientación del poblacho (en momentos puntuales), o algún episodio de agobio zombie a lo "survival horror" (así como el aspecto "coñón" ya mentado), pero es que lo chungo.... uff, brothers and sisters: it really hurts !. Ésta no la había visto antes pero si alguien la videó en su momento y guarda un recuerdo más o menos positivo le recomiendo que no haga como yo con el original de "Las colinas tienen ojos" y la recupere, a la brava y sin casco, casi dos décadas después...que atesore ese recuerdo y ahí que lo deje.

A FAVOR: si la ves para reirte de ella o en modo "usar y tirar" puede funcionar... Eso y el anticlimax cojonudo de arranque con el fotógrafo en la playa (tras diálogo que bate récords de gilipollismo ilustrado con la pilingui de turno), el momento familia perseguida en la casa (puro Romero), o el tronado final-impacto ya descrito (hasta congelan la imagen... solo falta M.A. o la Fletcher).

EN CONTRA: si esperas pasar miedo cómprate un sillón de oreja de los caros aunque lo peor, sin duda, es esa sensación de que esto de haberse hecho bien... Y así llegamos, ya al final, a la madre del cordero: la idea (esa "leve variación sobre algo manido" que puse) no estaba mal pero es que, generalizando, la hicieron con el culo y cuesta arriba... de verdad que interpretaciones y diálogos son como para denunciar a la taquillera.

GUZZTÓMETRO: 5/10 (un 6/10, quizá, si se mira "entonado" y como "género comedia"...)

sábado, 17 de septiembre de 2011

(mini)SERIES BBC* AL RESCATE

Tras una década, más o menos, de pasearse la cadena americana HBO como quiere y con la boina a la hora de mentar las mejores series televisivas (y coincidiendo en el tiempo con la pispada definitiva, en cuanto a calidad media, al otro medio audiovisual más conocido), le ha acabado por salir un fiero, fierísimo, competidor... O si se prefiere: el monstruo llamado BBC despertó ya, de todas todas, de su letargo (tiemblen jodios yanquis, que diría alguno/a). Ya se habló en este u otro blog, por mis partes, sobre esas "Sherlock" o "Whitechapel" del año pasado (fantásticas ambas -especialmente la primera que nos tiene en ascuas esperando los tres episodios que siguen y previstos para otoño-). Pero es que no acaba ahí la cosa. En su mismo periplo, el año anterior y el presente, tenemos una retahíla de miniseries que, con alguna contada excepción que en breve veremos (y siempre en mi opinión, quede clarinete), son la panacea. Antes de empezar dos puntualizaciones: la primera serie a tratar es también británica, faltaría, pero NO de la BBC (es de C4 y aunque sea intrusismo puro y duro el meterla en este post me sirve para dar a entender lo que, también en parte, se pretende: los ingleses -que siempre me caeran mejor por defecto ni que sea porque son más hijos de puta- les están robando la tostada a los yanquis). Y la segunda cuestión sería dejar claro que hablamos, en todo momento, de miniseries (3, 4... -la que más tiene son 7 me parece, ahora de memoria- capítulos por temporada y eso en los pocos casos que no se trata de una historia ya conclusa y sin continuación posible). Esta acepción, ya justo antes de entrar al tema, a la inglesa del "menos es más" es la que hace que, en mi opinión y aún a pesar de que la mejor serie que se puede ver y seguir a día presente sean "los tronos" de HBO, la BBC le haya pasado por la derecha, de legal y con todas las de la ley, a la ya mítica cadena de "Los soprano" y demás en algún momento entre 2010 y 2011. Todo son pareceres, pero veamos (y espero que se aprecie el esfuerzo por no "espoilear"):



1. Red Riding (*Channel 4). La "intrusa" del ramillete por no ser BBC y, sin duda, la más extraña por su peculiar planteamiento desde el punto de vista cronológico en la acción. Cojonudo a todos los niveles cada uno de sus tres, inconexos solo aparentemente, episodios. La historia basada en una novela (como prácticamente todas las series que veremos) que se basa a su vez en hechos reales acontecidos en Yorkshire años a, resulta inquietante de verdad y porqué si. Las investigaciones de tres crímenes, con varios años de separación, a razón de "investigación x episodio" son tremendas y si algo se le puede o debe echar en culpa es la casi obligación de videarla (los 3 chapters) una segunda, o tercera, vez para pillar todo el asunto sin aristas por cubrir. Si se ve una sola vez es buenísima, supura calidad la mala puta a pesar de su ritmo sincopado y pausado -aunque excelentemente medido-, pero si os da por exprimirla... Si, te caes de culo, en efecto.



2. The Crimson Petal and the White. Para mi la oveja negra de la colección (6 de 7 , no es mal botín en absoluto y en cualquier caso). Los protagonistas están tremendos, tanto ese valor emergente que nos hartaremos de ver llamado Romola Garai -apúntense el nombre de la muchacha cuanto antes-, como (sorprendentemente) un Chris O'Dowd en la antípodas de las chaladuras a las que nos tenía acostumbrados desde la cachonda "The IT crowd". La producción, a la hora de meter los cuartos, es impecable y borda esa Londres victoriana en la que Jack o Holmes campan a sus anchas (podredumbre y pobreza por un tubo bajo luz de farolas y querosenos). El fallo viene, al fin, en la acepción del término "dickensiano" sobre el que se presenta el folletín... Los escenarios, repito, son de traca y desde luego se hace justícia al pedante adjetivo/epíteto en el sentido que los protagonistas sufren como gorrinos (qué hay más "dickensiano" que pisarle los dedos en la cornisa a sus protagonistas y cuando están cayendo, y parece que sus males tocan ya a su fin, el cabrito va y les pone una tabla pinchos). Pero, ay, pasa una cosa : no me importa la historia, no me motiva ni me atrae. Seguramente no se tuvo en cuenta, a mi parecer, que querer hacer algo "dickensiano" está muy bien como idea madre, si, pero que si este señor, Dickens, está considerado como unos de los mejores novelistas de la historia, haría algo más que limitarse a describir contextos y ambientes... Me pasó y pasa lo mismo, en definitiva, con ésta "The Crimson..." que con la cacareada "Mad men": dios me libre de llamarla mala (producción impecable y buenos actores) pero es que, honestamente, me importa una mierda todo lo que pase en pantalla (para ver belleza estática, y si me apetece, me voy a un museo).



3. Luther. Qué buen favor me hizo mi vecino Nikochan grabándome los seis capítulos de la primera temporada del año pasado. Idris Elba, es la caña (me mola la de dios esa especie de sobreactuación afectada que tiene -siempre se está tocando la cara, hasta en los pósters, con expresión de "te meto una hostia ahora o luego"-). Los secundarios que le envuelven déjalos ir. Y, para más inri, si me pareció que en algún momento del 3er o 4º capítulo de esa primera temporada la cosa se estancaba un poco, los cuatro de esta segunda (ya frugalmente devorados y que me parece, puedo equivocarme, de momento se aparcan ahí) son, por inesperado que resulte, mucho mejores. Parece ser el sino de este detective Luther el meterse en problemas fuera de la ley, y en esta segunda tanda vuelve a la carga, si, pero la impresión general es que se da ahora más peso a los casos en si (que no en vano te plantean al personaje de Elba como una especie de superpoli que lo flipas y en algún momento de la temporada anterior parecía que lo olvidaban), y esos malabarismos consiguientes con los que juega nuestro prota te atrapan antes de empezar a intentarlo y como sin querer... Canela en rama y muy recomendable desde luego.



4. The Shadow Line. Magistral historia más negra que lo que se quiera con corruptela policial y gangsterismo de por medio. Perfectamente cuadrada y con broche al final de sus siete únicos, e incontinuables, capítulos que se recomienda, fervientemente, se reserve para zampársela del tirón en un mismo weekend a modo auto-regalo. Tiene ingredientes a aplaudir a mansalva: la investigación del prota, el debate postrero que nos sacude a su conclusión, el original punto inductor de toda la intriga que solo conoceremos cuando se descubra el pastel, algunas secuencias de las de "para para, tira para atrás" por lo puro cojonudas que resultan, interpretaciones y papeles de campanillas (a destacar lo de Stephen Rea que es brutal) y, entre mucho más, una argumentación fria y continua a partes iguales que no nos deja parar hasta acabar con ella. Emulando a la Carra: si una serie de la BBC fuera intriga sería "The Shadow Line".



5. The Hour. Para hacerlo fácil: hay que estar algo pirado/a para perderse ésta. La antes mentada Romola Garai y Ben Wishaw (lo mejor de la serie) bordan sus papeles en esta intrigante historia, de periodistas inquietos y sus circunstancias, que toma su título del primer noticioso británico de dicha duración en los 50. El tercero en discordia además, ¿no lo dije ya?, de los protas es Dominic West (¿acaso merece presentación?... Si es que si es que no has visto "The wire" y, de ser así, deja cualquier cosa que estes haciendo, reza noventa "jesusitos", y no salgas de casa hasta acabarla). No falta quien ya se ha referido a ella (que por cierto ya tiene segunda temporada aprobada) como la "mad men inglesa"... Error, comparten el mismo celo a la hora de retratar sitio y lugar en la historia pero, en resumen, aquí no paran de pasar cosas. Actores y personajes (que no dije nada de los que acompañan a la tripleta protagonista, por cierto, y hay casos que son la pera limonera al cubo), argumento e historia, cualquier ámbito de la producción donde te quieras parar a mirar... todo centrifuga de narices en los seis episodios de "The hour" que, sintetizando, es un cañón de (mini)serie, incluso de "visionado obligatorio" que se dice. Lo único malo es eso de "mini", claro. Y es que media docena de capítulos, con tantas bondades como las descritas y más, te dejan irremediablemente con los pantalones bajados y ganas de gresca... Toca paciencia que al menos,  como ya apunté, esto sigue.



6. Case Histories. "Red riding" tiene más misterio, "The hour" es más compleja y/o "The shadow line" te deja ese agradecido sabor de boca final que solo tienen las buenas historias cuadradas de cabo a rabo... todas ellas, insisto, altamente recomendables. Pero, es curioso, sin que se me ocurra nada de manera especial a la hora de "venderla", "Case histories" desde su humildad y colección de tópicos es mi favorita de todas las comentadas. Lo intentaré, de todos modos: Jason Isaacs (actorazo !), archiconocido por formar parte de la plétora de secundarios en la pelis del "Harry Pottas", es el protagonista perfecto, esa Edimburgh como ciudad donde transcurren las tramas y el uso que se hace de ella resulta poco menos que magnética, el recurso narrativo que se utiliza es de aplauso, etc... si, pero nos paramos en eso último. Seis episodios a separarse en grupos de a dos formando en total tres historias completas (me voy a beber agua, que me he mareado...), al menos en esta primera temporada que se sospecha, y cagonlaputa por cierto, no tendrá continue por culpa de la implicación de Isaacs en la serie yanqui "Awake" de la NBC. En cada "primer episodio" tenemos la presentación, la exposición de los hechos, y ya en los correspondientes "segundos capítulos" su resolución. ¿Truco?... claro que lo tiene. Es la originalidad, casi imperceptible al principio, del asunto. Es una serie ésta con la que "entrar a jugar" (hay que hacer un ejercicio de fe para poder saborearla, si se prefiere) ya que las distintas tramas (que se amontonan sobremanera y a tutiplén -al acabar el primer episodio se tiene que hacer recuento de todas las martingalas en las que anda metido el pollastre para apreciar a que se juega aquí-) sin comerlo ni beberlo uno, como espectador, se entrelazan con una mezcla de lógica y fantasía que te descoloca y rompe del todo. Y esto ya me ha quedado más largo de lo que quería pero, en resumen, no es la que recomendaría a ciegas de la cole pero, insisto, de quedarme solo con una... Yo por "Case histories", ma-to (y aunque ni yo mismo tenga muy claro del todo el porqué).



7. Acussed. Que la tengo a medias. Seis episodios sin tener nada que ver, en esta si y al 100%, unos con otros más allá de su premisa de inicio: vemos un acusado a punto de subir las escaleras que lo llevan al estrado donde se le adjudicará la pena que corresponda por su crimen... Y así, obvio, es como terminan los capítulos. Durante los mismos, en riguroso flashback de corta y rasga, veremos lo que ha llevado al acusado que toque a dicha situación. Es una serie desgarrada como ella sola, de las que te dejan flojo... de puta madre, en definitiva. Todo un regalo para los amantes de relatos sobre aquellos "culpables que nunca lo son tanto" sobre los que escribía Vian en su vertiente noir. Como dije, yo llevo la mitad de su media docena de episodios pero dudo mucho, por esa peculiar y rígida condición de la que parte, que el tema se tuerza. Le han puesto una pasta importante y se ha apostado a muerte por ella... y se nota, así que la recomiendo sin reservas desde ya. Incómoda y/o desagradable incluso, por el bajón anímico que pueda suscitar, pero al fin (que es lo que nos importa) de una calidad, y "enganche", que no admite debate que valga.

jueves, 15 de septiembre de 2011

DOC: DESCUBRIENDO A JOHN CAZALE (2009)

Documental de hace un par de años por parte de, nada menos, la cadena HBO a mayor gloria de este gran actor secundario de los setenta. E insisto en lo de "gran" ya que a pesar de su corta -cortísima- filmografía consistente en solo cinco títulos, los susodichos son para aplaudir hasta morirse uno. Recordemos aunque no haga falta: los dos Padrinos, "La conversación" también con Coppola, "Tarde de perros" de Mr.Lumet y "El cazador" de Cimino... casi ná.

No creo, por otro lado, se convierta esto en un documento de culto ya que, básicamente, tenemos unos 35' de lisonjas a tutiplén por parte de amigos, familiares y colegas de profesión -que lo fueran de Cazale-, como Pacino (con el que coincidió en los teatreros inicios de ambos), DeNiro, Hackman, Lang, Coppola, Streep (que fue su pareja), Dukakis, etc... Así como actores de generaciones posteriores del nivel de Buscemi, Rockwell o Seymour-Hoffman diciendo también la suya (siempre para bien). No hay porque alargarlo más, pues: John Cazale, tras una carrera tan corta como selecta, murió de cáncer pulmonar y con las botas puestas en los primeros 80 a los cuarenta y dos años de edad (de hecho, como aquí se nos explica y para dar significado a lo de las botas, en la peli de la ruleta rusa la enfermedad ya lo venía jodiendo vivo hasta el punto que los productores no veían la cosa de su contratación nada clara... hasta que el amigo Robert se puso chulo con el tema por lo visto). Me quedo, eso si, con el pesar de uno de sus amigos no-famosetes que no por evidente deja de escocer: "si piensas en el cine que podría haber hecho John en los treinta años que hace que no está...". Eso y que, joder, si no le podéis dedicar media hora de vuestra vida a Fredo y os gusta el cine, o eso afirmáis, es como para que algún amiguete de su hermano Michael os lleve de pesca...

lunes, 12 de septiembre de 2011

EL PRECIO DEL PODER (1983)

SINOPSIS. Tony Montana es un emigrante cubano frío y sanguinario que se instala en Miami con el propósito de convertirse en un gángster importante. Con la colaboración de su amigo Manny Rivera inicia una fulgurante carrera delictiva con el objetivo de acceder a la cúpula de una organización de narcos.



Aunque su última peli a considerar (y seriamente), "Atrapado por su pasado", va a cumplir en algunos meses las dos décadas, De Palma tuvo unos años (especial o básicamente, según se quiera ver, en los 80) de bonanza en los que no muchos le tosían. En dichos años, y cual picos gemelos, hay dos films que reinan por derecho propio dentro de su filmografía: "Vestida para matar" y, claro, este famosísimo remake de Hawks de los primeros años 30 rebautizado por estas latitudes y para la ocasión como "El precio del poder" (cagonlamar, con lo que mola "Scarface"...). Siempre se ha achacado al film, en ese esfuerzo inútil de algunos críticos (y que nunca he acabado de entender demasiado) por echar agua al vino, un metraje algo excesivo así como un uso de la violencia gratuita algo salido de madre (aunque vista hoy esto último quede anulado ipso facto y, de hecho, quede más que abierto a pareceres subjetivos ya que, por desgracia, siempre habrá cantamañanas -a Peckinpah, por ejemplo, le paso lo mismo unos años antes-). Dicho eso, por mentar los dos únicos "peros" que algunos (berzas) reprochan al tremebundo film, solo queda disfrutar con las desventuras del inolvidable Sr. Montana y su ascenso con ulterior e inolvidable caida (en todos los sentidos). Huelga decir que todos los secundarios (el olvidado Steven Bauer, ese Murray Abraham a meses vista de recibir el Oscar por su Salieri, el siempre fiable Robert Loggia o una jovencísima Mastrantonio) funcionan mejor que bien. Como también, que el tipo de fotografía elegido por De Palma, esa crudeza de imagen más cercana al documental que a un largometraje de alto presupuesto (raptada, por otro lado, de la década anterior al film sin complejo que valga y al que el cineasta, en sus mejores versiones, siempre se debió) , es canela en rama. Incluso se tiene que aplaudir a un Stone, aunque para mí siempre brilló mucho más como guionista que -a posteriori- como realizador, por su brillante puesta al día del folletín en si. Sea como fuere, TODO queda aquí eclipsado por un PACINO (escrito en mayúscula a posta) de antología... La peli que, para miles y miles de aficionados al cine, nos acaba (de no haberlo hecho con films anteriores) con cualquier conato de debate a la hora de comparar actores de, más/menos, su generación. Nicholson con su "cuco" es indispensable, el taxista de DeNiro básico o, también y por ejemplo, ese prota de "Perros de paja" que se sacara Hoffman de la chistera es para atesorar hasta el fin de los días... Sin duda todo ello, si, pero a la postre a los "pacineros" nos da igual, esos inolvidable papeles (y tantos otros con los mismos u otros monstruos de similar pelaje) quedan eclipsados por la potencia de nuestro prota... Dicho de otra forma y según mi humilde opinión: los demás son o han sido de los grandes, pero grandes de cojones (yo al menos no lo dudo), pero Pacino entra con todas las de la ley en el ring, con Oliviers o Laughtons, de mi top-5 particular de la historia cinera en cuanto a actores... Y esta peli... la puta de a bastos. La evolución del personaje de Montana, amén de la historia que la envuelve, con su filosofía literal de "en este mundo solo mandan los cojones, ¿tú los tienes?" nos lleva de enpolvado (e irrepetible, para no pocos) viaje al infierno del mundo narco del mismo inicio hasta su ya mítica y sangrante resolución... y desde el punto de vista del amante "cinero", ni qué decir, dicho "viaje" de malo aún se le tiene que encontrar algo. ¿Metraje excesivo?... Irse mucho a la mierda, hombre.

A FAVOR: todo lo demás es tremendo pero, y para no alargar, lo de Pacino acaba con todas las lisonjas conocidas.

EN CONTRA: que no dure 160 minutos más.

GUZZTÓMETRO: 10/10

domingo, 11 de septiembre de 2011

ALTA FIDELIDAD (2000)

SINOPSIS. Rob Gordon (John Cusack) es el propietario de una tienda de discos de Chicago a punto de quebrar y en la que sólo se venden discos de vinilo. Rob comparte su afición por el clásico material con sus dos empleados, Dick (Todd Louiso) y Barry (Jack Black). En la tienda, los tres reflexionan sobre sus relaciones con la música que aman. Pero Rob tiene otro problema: quiere volver con su ex-novia Laura (Iben Hjejle), que está saliendo con otro chico.



Aprovechando que ésta la ha visto todo diox la cosa irá rápida y aprovecho para recomendar, si procede, la también popular novela de Hornby (más cachonda y menos abierta a convencionalismos de la comedia romántica de los que aquí, en la peli, se abusa). Que ese, lo del paréntesis, es el gran lastre y problema que se le encuentra a la peli de Frears. Veterano cineasta éste de un irregular que te caes de culo (lo mismo te cae un ladrillo que un "The grifters") y que aquí se deja llevar, en exceso según lo veo, por esa revisión del guión a varias/demasiadas manos (las del propio Cusack inclusive) que no merecía tanto (tanta "revisión", entiéndase) desde el original. Además, y volviendo a ese original, se nos escamotean varios momentos que no hay derecho... Vaya por ejemplo mi momento favorito de la novela en que el prota responde a un anuncio de "vendo colección de vinilos de segunda mano", o ese top-5 improvisado de mejores canciones de mi mayor ídolo rocanrolero en solitario (Costello -aunque junto a Reed y Bowie, se admite-). Y que no se vea todo como una crítica negativa, como peli entretenida -que lo és- funciona, pero (habiéndose leído o no a Hornby -que no todo se limita a esa madre de todos los tópicos que és lo de "la novela es mejor"-) se hecha en falta algo más de pimienta, de chicha. Tanto rocanrolera (y aunque se nos aparezca el Boss en sueños) como de las vivencias varias de nuestro prota (correctamente interpretado por Cusack). Creo que habiendo dejado clarinete que es lo que me desagrada del total (esto podría haber sido bastante más con algo de mala leche), solo queda disfrutar de los buenos momentos cómicos que vayamos encontrando y, por supuesto, de la música que es de traca.

A FAVOR: el tema rocanrolístico del asunto, los breves cameos-figureos de Robbins (tremendos porqué si), algunos gags resultones a resaltar dentro de un ritmo general que no decae aunque tenga sus claroscuros y, claro, la soundtrack (más allá de la música original de Shore) con Velvets, 13th floors elevators o el mismo Dylan entre otros.

EN CONTRA: ese derivar, sin prisa pero sin pausa, hacia la comedia romántica al uso y un Jack Black con licencia para excederse (si te pilla de buenas la primera vez aún puede colar, en siguientes visita el tipo carga, y no poco... y a pesar de la imitación -"niquelá" que le sale- de Marvin que cierra el chiringuito). Eso y que, sin ser una mala revisión, pierde por varios (¿demasiados?) momentos el tono más canalla de la novela (por esa "derivación" hacia la edulcoración ya mentada).

GUZZTÓMETRO: 7/10 (y a pesar de las collejas que le meto, si).

(Pd. Quizá sea ser "tiquismiquis" en exceso pero hay algo de esta peli que me jode sobremanera... ¿Por qué una peli con director inglés basada en una novela de un novelista inglés y que acontece en una ciudad inglesa nos la llevamos de fiesta a Chicago?)

viernes, 9 de septiembre de 2011

NOSFERATU (1922)

SINOPSIS. Año 1838. En la ciudad de Wisborg viven felices el joven Hutter y su mujer Ellen, hasta que el oscuro agente inmobiliario Knock decide enviar a Hutter a Transilvania para cerrar un negocio con el conde Orlok. Se trata de la venta de una finca de Wisborg, que linda con la casa de Hutter. Durante el largo viaje, Hutter pernocta en una posada, donde ojea un viejo tratado sobre vampiros que encuentra en su habitación. Una vez en el castillo, es recibido por el siniestro conde. Al día siguiente, Hutter amanece con dos pequeñas marcas en el cuello, que interpreta como picaduras de mosquito. Una vez firmado el contrato, descubre que el conde es, en realidad, un vampiro. Al verle partir hacia su nuevo hogar, Hutter teme por Ellen.



Y tras la sinopsis, en crítica sita en el propio Filmaffinity, un tal Daniel Andreas la clava lo que no está escrito: "No sólo pasa por ser uno de los films de terror más poéticos de todos los tiempos, es que además... ¡da verdadero miedo!". Se puede decir más alto, o dar rodeos sin cesar para alargar el concepto pero, en síntesis, es eso ni más ni menos.

Una de las dos grandes obras maestras, por consenso, del reconocido genio expresionista Murnau (la otra es "Fausto" que también caerá por aquí tarde o temprano -y que nadie piense un segundo que voy de erudito que, así de memoria, soy incapaz de decir otra del cineasta-) y, sin duda, la más popular. Deudora de los géneros y/o época a la que pertenece a todos los niveles, es un perfecto ejemplo de lo mejor dentro del cine de terror, el cine mudo o el cine expresionista. A colación de esto último es donde debe pedirse mayor comprensión, o no (que yo en eso veo un plus, precisamente), con el tema interpretaciones ya que, a veces, debido a la brutal fuerza visual que define el movimiento por encima de cualquier otra cosa, a veces te dan más miedo lo personajes "normales" que el famoso vampiro inmortalizado por el actor Max Schreck. Volviendo al extracto de la crítica del Sr. Andreas, con la que coincido plenamente, el gran logro que siempre atesorará este film es que, pase el tiempo que pase, si la ves solateras, de noche, y sin elementos de distracción la puñetera (efectiviwonder) sigue acojonando... Que se deje todo el mundo de gaitas. "Nosferatu" ("una sinfonía en horror") no admite poses, no se dice que gusta por ir de nada, por ser del año que és, ni por representar lo que representa. Como ocurre con "El gabinete..." de Wiene, o "Garras humanas" de Browning, es un film tremendamente hipnótico, de los que más en verdad, independientemente de ser mudo, en B/N o expresionista. No me pienso meter en un jardín que no me conozco tanto como me gustaría, pero bien sea por esa elección de planos tan enfermiza (o gótica que diría alguno/a) y cambiante, esa música de canción de cuna macabra o, evidente, la mítica historia en si, la obra de Murnau traspasa décadas y pareceres de toda índole como quien se sacude una mosca del plato. Las inabarcables influencias de todol tipo, y no solo a nivel de remakes o recreaciones mil de la narración de Stoker en si sino en general dentro del género fantástico, salpican en toda la historia y hasta hoy. Incluso hay algún caso que riza el rizo como es "La sombra del vampiro" de hace unos años, pseudocomedia (más negra que lo que se quiera) con Dafoe como el propio Nosferatu y Malkovich como Murnau... Esto és: el rodaje sobre un rodaje que además es una película sobre una película que existió de verdad (ya la comentaré en algún otro momento, claro). También tenemos el remake con la eterna -y disfuncional a veces- dupla Herzog/Kinski o, en el mismísimo "Drácula" de Coppola una presencia intangible y constante de este film del 1922 (y no me refiero a lo evidente de que, obvio, cogen el mismo libro como punto de partida... no lo haré más largo pero los que hayan visto sendos films en más de una ocasión saben sin duda lo que pretendo referir). Y aquí que lo dejo con lo que sigue: en menos de una docena de años el "Nosferatu" de Murnau alcanzará el siglo de vida y si, desde luego, sigue siendo el mejor film de vampiros que existe así como una de las mejores versiones filmadas de una novela que quien sea se puede echar a los morros. Este Nosferatu no es tan guapo como los vampiros de diseño de "true bloods" y "crepúsculos" (entre tantas otras mierdas que hacen perder el sentío a la muchachada actual), pero sin duda, cumple mejor que ningún otro... este si es "inmortal" de verdad.

A FAVOR: todo, de esta me gusta hasta el póster.

EN CONTRA: otro caso de "baile de versiones"... Se conoce que las diferencias, de encontrarse, son irrisorias pero, con todo, se admite que jode un algo que tantos miles de fans cineros tengan la incertidumbre a la hora de saber, a ciencia cierta, si se está venerando lo mismo de forma exacta... Aunque al menos, magro consuelo eso si, tenemos una explicación (ver Pd.).

GUZZTÓMETRO: 11/10

Pd. A modo curiosidad de despedida, y puestos a "tomar prestado" del Filmaffinity -que ya no viene de aquí-, ahí queda este dato: "Nosferatu" fue una libre adaptación de la novela de Bram Stoker ”Drácula” a la que se cambió el nombre para no tener que pagar derechos de autor. La viuda de Stoker logró que se reconociese la autoría, y obtuvo una orden judicial para destruir los negativos y todas las copias de la película. Las copias distribuidas en el resto del mundo impidieron su total desaparición.

jueves, 8 de septiembre de 2011

LA PLAYA (2000)

SINOPSIS. El deseo de vivir experiencias interesantes, de encontrar algo o alguien auténtico es lo que empuja a Richard (Leonardo DiCaprio), un joven mochilero, a ir a Thailandia. Una vez en Bangkok, se aloja en un hotel de mala muerte, donde encuentra a una pareja de franceses: Étienne (Guillaume Canet) y Françoise (Virginie Ledoyen). Pero, sobre todo, conoce a Daffy (Robert Carlyle), un viajero destruido por años de sol y drogas y que está de vuelta de todo. Daffy, un ser tortuoso y paranoico, le cuenta a Richard una historia fantástica sobre una isla paradisíaca, sobre una playa perfecta que nunca ha sido profanada por los turistas.



Siempre es motivo de honda satisfacción, dada mi reconsabida mezquindad, darle en los morros a quien te cae mal (fatal para el caso) y no hace sino crearte desconfianza (siempre proyectado todo hacia su ámbito profesional, que en lo personal y obvio, no conozco al palomo/a de nada cuando se dan estos casos). Danny Boyle es junto a David Fincher el director famosete más sobrevalorado de los surgidos desde algún momento de los 90 hasta nuestros días... O así lo veo yo (ocupan para no pocos y para mi incomprensión ese espacio en el que -opino- Wes Anderson y Nolan reinan sin siquiera esforzarse). Y al menos, coñe, Fincher tiene la excusa de que es afín a aquello de "una de cal..." y me merece un mayor respeto (y eso que lo de la "La habitación del pánico" es como para meterlo en el congelador y olvidarte de él). Boyle hizo de "Trainspotting" su gallina de los huevos dorados y a partir de ahí (y dejando de lado que esa peli me parece de siempre más hinchada por la curra que lo que se quiera) ha venido haciendo un poco lo que le ha rotado. Para el caso "The beach"... Qué vaya bazofia. Suerte de performance interpretativa de un DiCaprio que, siendo ya una realidad que no una mera promesa por entonces, empezaba a devorar los papeles para los que los Depps y Pitts de turno resultaban algo viejunos, embutida en una historia chicletera y tópica hasta la extenuación sobre paraisos de útopicas sociedades inventadas. Lo mejor, sin duda, los paisajes, la música original de Badalamenti (el compositor de Twin Peaks), y el propio DiCaprio que, caiga como caiga, malo nunca ha sido esforzándose (en vano) en defender lo indefendible. ¿El resto?. Ni pal caldo !. La historia patina en lo argumental, y generalizando, hasta el punto de hacerte perder todo interés, las ya mentadas anteriormente en este blog "originalidades de Boyle" que a él le harán gracia pero apestan -como siempre e inefablemente- por lo forzado y gratuito, ese final más digno de una de Chuck Norris que otra cosa, la historieta romántica que te la suda en todo momento, lo metido con calzador que está el papel de Carlyle en la trama y, ya mejor no me meto en lo que acabamos muchos de hasta los cojones de los jingles-canciones de Moby... Como más la recuerdo más ictericia me entra, vaya, y ahi que lo dejo. "La playa" ésta no és sino un par de calcetines remendados metidos en una enorme caja posteriormente envuelta en precioso papel de regalo... mientras no desenvuelvas todo irá bien. Ideal solo como hilo catódico, que no musical, con el mute puesto y para dar ambiente a acuarios o exposiciones de moluscos.

A FAVOR: lo dicho e incontestable del tema paisajístico, el esfuerzo inútil del amigo Leo y el (poco) espacio que los "jits" de temporada de Moby le dejaron a Badalamenti.

EN CONTRA: todo lo demás.

GUZZTÓMETRO: 3/10

martes, 6 de septiembre de 2011

EDUARDO MANOSTIJERAS (1990)

SINOPSIS. Durante una noche de Navidad, una anciana le cuenta a su nieta la historia de Eduardo Manostijeras (Johnny Depp), un muchacho creado por un extravagante inventor (Vincent Price) que no pudo acabar su obra, dejando al joven con cuchillas en lugar de dedos.



La carrera de Burton, tan fácilmente collejeable a día presente (y es que ha puesto demasiado de su parte el tipo para que ello suceda), arrancó con una frescura que no veo yo, por otro lado, que tenga porqué ningunearse a la brava como tanto gusta a algunos/as. El Burton de ésta, de la para mí superior "Bitelchus", de los batmanes y, especialmente, de Ed Wood (su mejor film de largo y de manera abusiva en mi humilde opinión) merece cierta consideración. A partir de ahí lo que quieran (y aunque te pueda gustar alguna suelta -en mi caso "Pesadilla..." o la del jinete sin corbatas-), que ya nada será lo mismo. Como soy un poco cabrón, eso si, me decidí hoy por la que menos me ha convencido siempre (y aún sin dejar de gustarme hasta cierto punto) de esas referencias de su, póngamos, "edad dorada": "Eduardo Manostijeras". Suerte de Frankenstein bizarro a lo Waters, aunque azucarado hasta el infinito y más allá.

En su haber, ya de forma inmediata, la belleza visual (tan comúnmente asociada al cineasta -y que es verdad, que Burton tiene bastante mierda en su cuenta pero eso no se lo quita nadie-) y el tono de cuento de hadas en el que nuestro despeinado protagonista se siente (o se cree sentir, según pareceres) tan cómodo. En el debe, por otro lado, un humor blanco (imperial) que se aleja de los momentos más memorables e ingeniosos de lo mostrado anteriormente en "Bitelchus", un protagonista tan caracterizado que aún hoy no sabemos si realiza aquí su mejor interpretación o, por otro lado, su trabajo lo podría haber realizado un buzón de correos sin demasiados problemas y, finalmente, una sensación de que se está buscando demasiadas veces, durante el trayecto del film, la necesidad de "conmover" de forma algo forzada y anquilosada... No es por ser pesado con la peli anterior, pero ahí donde en la peli con Keaton (que no son los batmans) se nos explicaba una historia "tal como fluye", aquí se nos lleva de la manita, tratando de imponernos (no siempre, puntualizo, pero si en diversas ocasiones) lo que se tiene que sentir en no pocas escenas. Y que tampoco se equivoque nadie, "Eduardo" me parece un film de bien alto o notable bajo, según me pille. Una fantasía, en síntesis, muy blanca repito pero también -es mezquino negarlo- diferente. Le encuentro cierto punto de valentía en ese sentido que me la hace apreciable, y sin mácula o soplapollez a añadir. El gran "pero", según lo veo, es cuando se quiere encontrar ese "algo más" que hace que un film alcance para uno la tarima de lo "recomendable" (en este blog del 8 para arriba en el Guzztómetro final como ya saben los fieles) y en eso amigo Tim, si dejamos al Sr. Wood al margen, usted y yo casi siempre nos encontramos con el mismo problema... Y aunque me ponga a mi idolatrado Vincent Price de por medio. Bonita y entretenida, y dejémoslo ahí que no es poco (aunque tampoco sea más).

A FAVOR: ambientación (por encima de todo), la música (supongo que será de Elfman como siempre pero ahora me da palo buscarlo), y el tono desenfadado general (excepto, como ya apunté, cuando se nos quiere sugestionar en una u otra dirección de forma tan evidente)... Bueno, y también el plantel de secundarios, sería injusto omitirlo, en el vecindario donde acontece la acción (que los intérpretes son buenos -si sale hasta la Sra. West, joderd- y de roles hay para todos los gustos).

EN CONTRA: en su afán de ser original y tratar de hechizar al espectador (lo logra visualmente, pero patina a veces -sobre todo hacia el final- por exceso de tópicos en lo argumental) pierde la mala leche que tan (pero "tan") bien le haría. Burton para mí, y finalmente, peca por lo general de gastar toda su osadía en el planteamiento inicial para perderlo en el desarrollo, y esto, aunque bonito y ameno de mirar -no se dude-, se me antoja uno de tanto ejemplos.

GUZZTÓMETRO: 6/10

lunes, 5 de septiembre de 2011

AMANECE QUE NO ES POCO (1988)

SINOPSIS. Teodoro, un joven ingeniero español que trabaja como profesor en la Universidad de Oklahoma, regresa a España para disfrutar de un año sabático. Al llegar, descubre que Jimmy, su padre, ha matado a su madre. Para compensarlo de la pérdida y para poder realizar viajes de placer juntos, Jimmy le ha comprado a su hijo una moto con sidecar. Padre e hijo llegan a un remoto pueblo de la montaña. El pueblo parece vacío, pero lo que ocurre es que todos los vecinos, menos el negro Ngé Ndomo, están en misa, como cada día del año. El cura se da tal maña con la liturgia que no hay fiel que quiera perderse el espectáculo. Jimmy y Teodoro van descubriendo las peculiaridades de pueblo y de sus habitantes y tienen ocasión de participar en las elecciones que se celebran cada año para cubrir, por rigurosa votación, los cargos de alcalde, cura, maestro, puta, marimacho en período de prueba y seis adúlteras. Además, en ese momento, el pueblo está repleto de visitantes: un grupo de estudiantes de la Universidad norteamericana de Eaton, unos meteorólogos belgas, un grupo de disidentes de los Coros del Ejército Ruso, invasores camuflados del pueblo de arriba...



La peli definitiva, patria o no, del surrealismo rural tenía que caer tarde o temprano en el blog. Olvidémonos de lo logrado por Fesser en la simpática "P. Tinto" y las pocas referencias que se puedan mentar en esa dirección. "Amanece..." es una chaladura con todas las letras que rehuye cualquier conato de cabalidad en su argumento de principio a fin.

Cuerda, que también firma el libreto, se sirve de un incontable plantel de intérpretes (aquí, a nivel de actores estatales, sale prácticamente todo dios) para presentar una todavía más incontable colección de situaciones absurdas, cuando no abiertamente gratuitas. Y, particularmente, creo que la clava se mire por dónde se quiera. Una pena que las martingalas y pajas mentales varias de alguno/a al tratarse de "cine español" (al que no representa en absoluto, por otro lado) le haga desconfiar o ningunear el film ya de entrada... Que no es ninguna "masterpiece" está claro pero, sin duda, se le mea encima a cualquier "lo que sea como puedas", a cualquier comédia romántica al uso de las que han reventado taquilla en el último cuarto de siglo y, ni qué decir, a todos los "American pies" y sucedáneos del planeta. Esto es, en la categoría de "comedia alocada", "Amanece que no es poco" es un título a reverenciar de todas todas y sin coletilla que valga (otra cosa es que no se comulgue ni una miaja con el subgénero, que desde ese punto de vista aún se puede entender a según quienes). Para hacerse una idea de lo que la peli nos depara, si -poco probable- alguien no la ha visto nunca o hace tanto que no recuerda nada, en cuanto a tipo de humor tendríamos que ir directamente a los Python... Que no estoy comparando (si hay alguien más fanático que el menda de los pirados ingleses en toda España me lo traigan que hasta entonces no me lo creeré) con determinadas reseñas del mítico grupo, pero si con el tono, el tipo de hacer y desarrollar el sentido humorístico. Hay quien lo llama surrealismo, o a veces todos lo llamamos así, pero aquí lo que prima es la irreverencia, el chachondeo y la búsqueda de lo absurdo por bandera. A partir de aquí solo queda señalar nuestro gag/secuencia favorito: ese Enrique San Fco. preguntando a todo el que se le cruza si le cambia el papel en la peli, el hombre que tiene que acudir a las reuniones de las mujeres del pueblo para que se cachondeen de el, los campesinos que tienen que emborracharse haciendo cola antes de ir a currar al campo, el escritor juzgado por plagiar a Faulkner o los tipos que crecen directamente de la tierra cual setas... Y, por supuesto, entre tanta perogrullada la única certeza que nos puede plantear el film a colación, nada menos, que de un ser superior: ¿milagros? ¿para qué?. Amanece, que no es poco...

"Pero padre, ¿por qué mató ud. a madre?"... "Pues porque era muy mala, hijo".

A FAVOR: por especial o celoso que se sienta cualquiera hacia su propio sentido del humor, aquí hay más de una carcajada para todo cristo. Y si es que no... que pena compadre.

EN CONTRA: en contra de lo que he leído en alguna otra crítica amateur la comparativa con los Python sería, salvando las distancias (que Cuerda está, por lo menos aquí, bastante mal de lo suyo pero lo de los otros no tiene nombre) con "El sentido de la vida" y no con Brian. Comparte contexto en cuanto a temática general (el día a día en este pueblo de locos como la otra lo hace con las distintas fases de la vida), pero no en cuanto a hilo conductor más o menos definido. Y es esa sensación, la de estar viendo más una sucesión de gags que una película, lo que no te permite valorarla por encima de lo que, por otro lado, tampoco pretende. Dicho de otra manera: film a recordar pero que no admite "mitificaciones", aunque eso si, "recomendable" (y con todas la chorradas sin fin que integra por montera) como tal, al menos para mí, lo és.

GUZZTÓMETRO: 8/10

domingo, 4 de septiembre de 2011

BLADE RUNNER (1982)

SINOPSIS. A principios del siglo XXI, la poderosa Tyrell Corporation creó, gracias a los avances de la ingeniería genética, un robot llamado Nexus 6, un ser virtualmente idéntico al hombre pero superior a él en fuerza y agilidad, al que se dio el nombre de Replicante. Estos robots trabajaban como esclavos en las colonias exteriores de la Tierra. Después de la sangrienta rebelión de un equipo de Nexus-6, los Replicantes fueron desterrados de la Tierra. Brigadas especiales de policía, los Blade Runners, tenían órdenes de matar a todos los que no hubieran acatado la condena. Pero a esto no se le llamaba ejecución, se le llamaba "retiro".



A ver como se resume esto... Todo lo dicho, escrito y opinado recurrentemente (siempre para bien o, cuanto menos, a modo curiosidad) sobre Blade Runner es cierto: obra cumbre de la sci-fi, película de culto (aún a pesar de su irrebatible popularidad), mejor documento de la sub-cultura cyperpunk jamás puesta en imágenes, y otras tantas (y más) lindeces a mentar.

Ridley Scott se "embuchaca" con Blade Runner el honor de ser el director de las dos pelis más reverenciadas (y por muy dispares fans en esto del cine) de la ciencia ficción desde que se echó color al tema. Las interpretaciones perfectamente medidas de unos (pocos) secundarios a tono dando réplica a un Ford haciendo lo que mejor se le da (ese funcional héroe de acción, aquí convenientemente oscurecido) y dejando, eso si, al otrora actor fetiche de Verhoeven, el Sr. Hauer, el momento de gloria final con un discurso que ya és, por derecho propio, de los más recordados dentro y fuera del género. La belleza estética única como ella sola, firme e inolvidablemente subrayada por la BSO de Vangelis (que, evidente, estará más que podrido de cuartos solo por lo consiguiente de lo aquí logrado), arranca con una fuerza de difícil comparar ya desde el primer segundo de metraje para no dejarnos hasta los créditos finales.

El punto y a parte se lo lleva para mí esa capacidad, ese buen hacer, por parte de director y guionistas (los tales Peoples y Fancher) para agrandar una historia que en verdad es un pequeño cuento (breve - lo de las ovejas y los sueños, ya tan sabido-) del célebre escritor Phillip k. Dick, todo un gurú en el género (como todavía es más sabido). Si nos fijamos en los personajes veremos que básicamente son el prota, los tres replicantes, la Young y su jefe, el diseñador de androides y el par de polis. Con esos ingredientes y, por supuesto, la imaginería del mentado escritor para contextualizarlos, se logra una narración tan blindada y redonda como pocas veces veremos. Scott, al que destacamos por razones evidentes como principal cabeza visible de todos lo méritos, y cia. se sirven de un sinfín de tics arrancados directamente de las entrañas del cine negro de corte clásico lo que, a su vez, provoca que el film tenga esa aura oscura y pausada que la caracteriza (y destaca). Hablar, a colación de esto último, de mero "acierto" me parece quedarse muy, demasiado, corto. En fin, partiendo de la premisa que esta peli la ha visto hasta el Tato no una sino varias veces, reivindico aquí (como si hiciera falta) la obligación de recuperarla una vez al año como ejemplo perfecto de que, algunas veces, independientemente de lo bueno que sea el argumento a tratar, las cosas, las películas para el caso, son más como las explicas y presentas que todo lo demás. En Blade Runner la historia es buena, sin duda, pero el film (mil veces o un millón imitado en balde -total o parcialmente-) es único. Y todo ello, ya puestos, dicho por alguien que, para no herir susceptibilidades, se calla lo que opina del mundillo de la sci-fi en sui generis...

A FAVOR: todo lo que precede y más.

EN CONTRA: por poner algo, que tanto "baile" de versiones, con metrajes de más y de menos y ediciones yanquis o de Sebastopol, pueden desvirtuar un poco a ojos del "perapuñetas" de turno... Si alguna vez os topáis con alguno de estos pájaros, por supuesto y ni qué decir, ni puto caso.

GUZZTÓMETRO: 11/10

jueves, 1 de septiembre de 2011

THE TROLL HUNTER (2010)

SINOPSIS. Falso documental noruego que narra la historia de un grupo de estudiantes que trata de destapar una conspiración del gobierno que implica a Trolls gigantes que viven en Noruega. Lo que nos propone el film es que el gobierno noruego ha estado ocultando el hecho de que existe una población secreta de Trolls viviendo en cotos de caza en la zona del polo norte del país, manteniéndolos seguros y alejando la atención pública del lugar y la posibilidad de que se desate el pánico masivo si la gente se entera de que estas criaturas son reales.



No queda claro si esto es un ejercicio de originalidad gamberra por la curra o un truñazo vikingo disfrazado de serie B con ínfulas de culto. Lo primero va, claramente, por la indebatible jeta que se necesita desde ya su planteamiento inicial y lo segundo porque, al loro, aún estando realmente lejos de la superproducción vanal y gratuita de turno a la que nos tienen (fatalmente) acostumbrados los Camerons y Abrams de este mundo si es cierto que, a su nivel, sus dineros hay aquí metidos...

Es certera de alguna manera, y por otro lado, la apreciación de alguna crítica leída al respective ya en el propio Filmaffinity (de donde siempre pesco las sinopsis para ahorrar tiempos y esfuerzos): un híbrido desquiciado entre "Donde residen los monstruos" y "El proyecto de la Bruja de Blair". Pues vale. De la primera agarra el evidente tono fantasioso y de la segunda el falso documental del que se sirve a modo narración. Particularmente la peli de Jonze, independientemente de en lo que se base, me parece cursi y plasta hasta la extenuación y en cuanto a lo de la "bruja" (que sus añitos han pasado), bueno... ¿a alguien se le escapa qué a pesar de la simpatía que se pudo albergar en su momento por este subproducto de cuatro duros, pionero en servirse de la interné a modo promoción haciéndole un calvo a la industria establecida por el camino, la cosa estaría -si se es realista-en que como film es alta y realmente mierdero?. Tampoco ayuda la tercera en discordia a la hora de comparar: la relativamente reciente "Monstruoso" del ya mentado (y para mí evitable como la peste) Abrams. De hecho hay quien no se corta y te habla de este "The troll hunter" en términos de "Monstruoso versión rupestre"... En fin, mi opinión: a la mierda con todo/s. "The troll hunter" aunque inefablemente cutre, tiene algo que no tiene ninguna de las demás mentadas: te hace pasar el rato, pura y llanamente. O si se prefiere, esta es de "psché, es un pastel de cuidao pero entretiene y es cachonda a su manera" no una basura magnificada, por distintos caminos pero basura al fin, como lo son o me parecen las otras. Los actores son malos sino amateurs (atención al camándula que presta el título a modo "el caçador de cocodrils" versión fiordos), y desde luego, el argumento una vez asimilado el título ya para qué sentarse a valorarlo... Pero, ojo, que los trolls molan un huevo (salen poco, si, pero nada que ver con los peluches con cara de gilipollas de la peli de los "monstruos residentes") y los paisajes naturales, claro, que son una postal constante para los amantes de los cuadros montañosos que se defienden por si mismos y, importante, sin necesidad de entorno virtual que valga. Sana y funcional "serie B fantástica" (con los matices que se quiera) sin más, o payasada innecesaria. Uds. mismos/as, yo lo dejo en un "pues mira, según te pille" recordando aquí, de nuevo y finalmente, que estamos hablando de una cosa llamada "El cazador de trolls"...

A FAVOR: lo escrito de paisajes y los propios trolls (la entrada en tropel de los susodichos en la cueva es la caña de España, por ejemplo) y en definitiva que puede, repito "puede", entretener si la ves en un momento de ánimo adecuado... Bueno, y que tampoco se toma demasiado en serio, que se agradece.

EN CONTRA: por un lado que se sea demasiado ventajista con lo chungo que pueda llegar a resultar este film noruego (que esto es lo que parece nadie se engañe, coñe), y por otro que eso si, una vez se está dispuesto a entrar en el juego que propone no se puede evitar pensar, una vez finalizada, que no se acaba de saber llenar los 90' de metraje (si quitas la metralla te quedas con menos tiros al blanco de lo que debiera) ... Eso y cierto tufillo a "falsa austeridad", no mucho (quede claro), pero algo de eso hay.

GUZZTÓMETRO: 6/10